Internacional

Cómo México mató a “El Mencho”, el narcotraficante más poderoso del país

Guerra contra el narcotráfico

Aunque la operación tenía como objetivo su captura, la muerte del líder del cártel más poderoso de México tras un enfrentamiento con el Ejército brinda a Estados Unidos una importante victoria

Esta vista aérea muestra autos y camiones incendiados, supuestamente prendidos fuego por grupos del crimen organizado en respuesta a la muerte de “El Mencho” 

Esta vista aérea muestra autos y camiones incendiados, supuestamente prendidos fuego por grupos del crimen organizado en respuesta a la muerte de “El Mencho” 

ULISES RUIZ / AFP

La muerte del líder del cártel más poderoso de México a manos del Ejército ha supuesto el golpe más importante para el narcotráfico dentro del país desde la recaptura del exjefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, hace una década.

Nemesio Oseguera Cervantes, más conocido por su apodo “El Mencho”, de 59 años, llevaba más de tres décadas vinculado al crimen organizado. Fue el fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, la organización criminal de más rápido crecimiento en México, que consiguió desbancar al Cártel de Sinaloa, su competidor directo y contra el que se encuentra permanentemente en guerra por el control del mercado de drogas.

Aunque la operación tenía como objetivo capturar al líder del cártel, el enfrentamiento dejó cuatro muertos

Pese a que la operación del Ejército mexicano era la de capturar al líder de la organización, la reacción del cártel abriendo fuego contra las tropas provocó un enfrentamiento en el que murieron cuatro miembros, incluido el líder durante su traslado aéreo a Ciudad de México. Tres soldados resultaron heridos y dos personas fueron detenidas. En el lugar se requisaron lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados, una muestra de la alta organización y poder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Bajo el liderazgo de “El Mencho”, la organización consiguió ganarse una gran reputación dentro del crimen organizado, protagonizando ataques contra fuerzas de seguridad mexicanas, incluyendo el derribo de un helicóptero militar, además del intento de asesinar al jefe de la Policía de Ciudad de México, Omar García Harfuch, actualmente secretario federal de Seguridad.

México brinda una gran victoria a EE. UU., con potencial para mejorar las relaciones entre ambos países

Actualmente se desconoce quién podría sustituir a Oseguera Cervantes en el poder, pero su ausencia podría frenar el rápido crecimiento y la expansión del cártel, que quedaría debilitado ante sus competidores y con una menor capacidad operativa en los puntos donde tiene presencia: 21 estados mexicanos y gran parte de Estados Unidos. Ante la inestabilidad y el tambaleo generados por la operación, surge la oportunidad de una ofensiva conjunta entre EE.UU. Y México que logre disminuir de manera definitiva el poder y la influencia de los cárteles en el país.

Para Estados Unidos, la muerte de “El Mencho”, uno de sus criminales más buscados, supone una gran victoria servida por el Estado mexicano, lo que se interpreta como un movimiento del Gobierno de Claudia Sheinbaum para mostrar su compromiso con la guerra contra el narcotráfico frente a Washington, pilar fundamental para el Ejecutivo de Donald Trump.

La inestabilidad interna de México, en juego tras la muerte de “El Mencho”

Esta operación podría fortalecer los lazos de cooperación de México con EE.UU., y servir como moneda de cambio para rebajar la tensión con el Gobierno republicano, que ha amenazado con imponer aranceles o emprender acciones militares unilaterales si el Ejecutivo mexicano no muestra resultados en la lucha contra los cárteles.

Sin embargo, más allá de complacer a Trump y su guerra contra los cárteles, el panorama de seguridad interna no parece ser tan favorable. Desde este domingo la violencia se ha desatado por todo el país y existe el riesgo de que el cártel recurra a la violencia indiscriminada, como ataques narcoterroristas para crear un escenario de terror como el que se vive en Colombia, con ataques frontales entre las guerrillas y el Ejército.