Irán encara una transición incierta
Guerra en Oriente Medio
La población se divide y el régimen acelera la elección del nuevo Guía supremo
Ataque a Irán de EE.UU. E Israel, en directo

Manifestaciones de duelo en Teherán tras la muerte del Guía y Lider supremo, el ayatolá Ali Jamenei
Ali arrastraba una maleta con una mano. Con la otra, sostenía un maletín negro. Venía de Teherán, confesó minutos después de haber pisado suelo turco. “Ayer fue duro -por viernes-, pero hoy cuando salí de Teherán estaba más tranquilo”, contó este hombre que confirmaba que la mayoría del país ha vuelto a quedar incomunicado. Poquísimos tienen acceso internet, y cuando lo tienen es intermitente. Un escenario similar al de enero, durante las protestas contra el sistema, cuando Irán quedó desconectado por semanas.
“Por esa razón la gente tardó tanto en entender qué había pasado con el Líder supremo. Los que no miraban internet – se refiere al internet que los conecta con las páginas operadas desde fuera de Irán porque el nacional funciona normalmente-, no se enteraron sino hasta tarde, o esta mañana, de que había sido asesinado”, contaba este hombre que reconoció su shock al enterarse. “No pensé que esto pudiera pasar, y mucho menos el primer día de los ataques”,.
La mayoría de los que cruzaban la frontera en dirección a Irán habían perdido su conexión área. Muchos viajaron hasta el sur de Turquía y continuaron su viaje al interior de Irán por vía terrestre. “Todavía es muy pronto para saber qué va a pasar, hay que tener mucha cautela”, explicaba Maryam –nadie quiere dar su apellido- que no escondía que la desaparición del ayatolá le causaba, digámoslo así, cierta satisfacción. “Por ahora no hay nada claro. Son tiempos inciertos y me imagino que la gente tiene miedo”, añadía la mujer originaria de Tabriz y que venía de Australia de ver a sus nietos. “No hemos podido conversar con nadie en casa -por Irán-, pero hemos visto que las noticias que los ataques han sido puntuales”, explicaba. No sentía temor por lo que se pudiera encontrar en la carretera, sí por el futuro de Irán.
“Son tiempos inciertos y la gente tiene miedo”, afirma en la frontera una iraní de vuelta al país
Desde el interior de Irán. Pouya, empresario del sector de la restauración, cuenta que teme que la economía vaya aún peor y aumente aún más la represión. Este mes de Ramadán es difícil porque solo cuenta con las noches, pero teme que ya nadie quiera salir estos días. “Tengo mucho miedo a que lo que venga sea aún más complicado” reconoce. Por mensaje de voz, explicaba que su familia está dividida. Unos están llorando por la desaparición del ayatolá Ali Jamenei y otros están contentos. “En mi familia hay gente muy religiosa que todavía no puede creer que está muerto”.
En imágenes que salían ayer de Irán se podían ver grandes congregaciones en Isfahán y en Teherán donde hombres y mujeres lloraban por el asesinato de la máxima figura de la República Islámica. Gran parte de la población iraní nunca ha conocido otro Líder que Jamenei, 37 años en el cargo. “Para ellos, él era su referente”, cuenta este hombre que indica que hay otro sector que lo celebra. “Alguna gente lo ve bien porque tiene mucha rabia por la reacción del régimen en las protestas de enero y la cantidad de personas que mató”, cuenta.
Golnar, una economista, cuenta por teléfono que en su casa la incertidumbre los está matando por dentro. Nadie sabe qué hacer; la mayoría son religiosos y desconfían totalmente de Estados Unidos e Israel. “Me preguntan si yo sé lo que va a pasar”, dice. Reconoce que no. Sin embargo, con el paso de las horas algunas cosas van quedando claras.
Entre los candidatos a nuevo Líder supremo figuran un hijo de Ali Jamenei y un nieto del ayatolá Jomeini
Ya está instituido el comité que gobernará Irán hasta el nombramiento del nuevo Líder Supremo, que advirtieron ayer será pronto. Según la constitución, el grupo de transición está formado por el presidente -en este caso Masud Pezeshkian que ayer apareció públicamente por primera vez para hablar de vengar el asesinato de Jamenei-, el jefe de la justicia –el ayatolá Mohseni-Ejei - y una tercera persona que tiene que ser obligatoriamente clérigo a propuesta del Consejo de los Guardianes, el comité de 12 juristas especializados en ley islámica que aprueban las leyes del Parlamento. Se trata del ayatolá Alireza Arafi, de 67 años. El triunvirato delineará el rumbo del país hasta la elección del nuevo Líder Supremo que, según se anunciaba ayer, se llevará a cabo en los próximos días. Esta responsabilidad recae en la Asamblea de expertos, una comité de 88 clérigos elegidos por voto popular.
Los nombres que se barajan actualmente incluyen al mismo hijo de Jamenei, Mujtaba, y al nieto de Jomeini, Hassan. Esta elección llega tras años de luchas internas en Irán de cara al día después que desapareciera el ayatolá. Ese día llegó y pronto se conocerá que facción será la ganadora y qué dirección tomará la República Islámica en caso de que sobreviva al ataque israelí y estadounidense.