El Pentágono reconoció ante el Congreso que no había indicios de que Irán fuera a atacar primero
Guerra en Oriente Medio
Fuentes anónimas aseguran que no había información de inteligencia sobre un posible ataque de Teherán, uno de los principales argumentos del Gobierno de EE. UU. Para justificar la guerra
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Las declaraciones de los responsables del Pentágono ante el personal del Congreso de los Estados Unidos podrían haber desmentido uno de los principales argumentos del Gobierno de Donald Trump por los que se inició la ofensiva contra Irán.
Según pudo saber la agencia Reuters, los representantes del Gobierno informaron durante más de 90 minutos al personal demócrata y republicano de varios comités de seguridad nacional, y aseguraron que no había información de inteligencia que sugiriera que Irán planeaba atacar primero a las fuerzas estadounidenses, un argumento clave para la guerra.
El día anterior a las declaraciones, se dijo a los periodistas que Trump decidió lanzar los ataques en parte debido a los indicios de que los iraníes podrían atacar a las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio “quizás de forma preventiva”. Uno de los responsables aseguró que “Trump no iba a quedarse de brazos cruzados y permitir que las fuerzas estadounidenses en la región sufrieran los ataques”.
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Durante la reunión entre el Pentágono y los miembros del Congreso, los representantes del Gobierno hicieron hincapié en que los misiles balísticos de Irán y en la región representaban una amenaza inminente para los intereses estadounidenses. Dos fuentes que hablaron bajo condición de anonimato, sin embargo, aseguraron que no había información de inteligencia sobre un posible ataque de Teherán.
Por su parte, Trump dijo que el ataque tenía como objetivo garantizar que Irán no pudiera disponer de armas nucleares, contener su programa de misiles y eliminar las amenazas para Estados Unidos y sus aliados, instando a los ciudadanos iraníes a levantarse y derrocar el Gobierno.
Los demócratas, sin embargo, acusan a Trump de librar una guerra “elegida” y han criticado sus argumentos para abandonar las conversaciones de paz que, según el mediador Omán, aún eran prometedoras. A pesar de las negociaciones, el republicano aseguró que Irán estaba en camino de conseguir pronto la capacidad de atacar a Estados Unidos con un misil balístico, aunque sin presentar ninguna prueba, ni estar respaldado por los informes de inteligencia estadounidenses.
Por el momento, tres soldados estadounidenses murieron y cinco resultaron gravemente heridos, mientras que varios soldados sufrieron heridas leves por metralla y conmociones cerebrales. Trump ha lamentado las bajas y ha asegurado que la operación militar continuará y que dejará, lamentablemente, nuevos muertos entre el Ejército estadounidense. “Lamentablemente, es probable que haya más antes de que termine. Así son las cosas. Probablemente habrá más”, aseguró el líder de EE.UU.

