Israel avanza con tanques en el sur de Líbano tras los ataques de Hizbulah
Guerra total en Oriente Medio
Más de 58.00
Última hora del ataque a Irán de EE.UU. E Israel

Bombardeos israelíes ayer en el sur de Beirut

Israel inició una ofensiva terrestre en el sur de Líbano y tomó posiciones estratégicas con el objetivo de crear una “zona tampón” entre el norte de Israel y los puntos desde donde Hizbulah lanza misiles.
El Comando Norte israelí aseguró haber avanzado y controlado alturas clave que separan a la población israelí de “cualquier amenaza”, según el general de brigada Effie Defrin. Además, el ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que la autorización del gobierno buscaba impedir ataques contra localidades fronterizas. Sin embargo, el teniente coronel Nadav Shoshani aclaró que no se trata de una invasión a gran escala, sino de una “medida táctica” para garantizar la seguridad.
Por su parte, el Ejército libanés retiró efectivos de varias posiciones en los distritos de Bint Jbeil, Hasbaya y Marjayun ante la escalada de Israel. La violencia se intensificó tras el lanzamiento de misiles por Hizbulah desde el domingo al lunes, en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei en un ataque conjunto estadounidense-israelí en Teherán. Como consecuencia, los bombardeos alcanzaron múltiples regiones del sur y la periferia de Beirut, mientras el número de víctimas y desplazados creció rápidamente.
El Ministerio de Salud libanés confirmó al menos 40 muertos y 246 heridos desde el lunes hasta la tarde del martes. En Meruaniyeh, distrito de Sidón, falleció un bebé de pocos meses. Más de 80 aldeas fronterizas recibieron órdenes de evacuación antes de ser atacadas. Se registraron disparos de fósforo en Yuhmur el Shaqif, y dos sanitarios murieron en el distrito de Tiro tras un ataque mientras recuperaban cuerpos de colegas; otros seis resultaron heridos. También fueron bombardeadas las localidades de Jabal el Rihane, Nabatiyeh y Daudiyeh, en la periferia de Meruaniyeh.
En Beirut, los barrios de Ghobeyri, Haret Hreik y Hadath, considerados bastiones de Hizbulah, recibieron ataques después de advertencias previas. Durante la noche, fue destruida la sede de la televisión Al Manar. Posteriormente, Israel atacó Roueiss y Sfeir sin aviso previo, alegando haber alcanzado a altos cargos del partido chií, entre ellos Reza Khazaï, supervisor del arsenal bajo control de la fuerza iraní Al Quds. Desde el lunes, el Ejército israelí asegura haber golpeado más de 160 objetivos vinculados a Hizbulah, incluidos combatientes de la unidad Radwan.
Hizbulah respondió con ataques sobre tanques israelíes en Kfarchouba y Kfar Kila, el derribo de un dron sobre Nabatiyé y disparos de misiles contra las bases de Meron, en el norte de Israel, así como Nafah y Rawiyeh, en el Golán sirio. Su vicepresidente político, Mahmoud Comati, declaró que se trataba de una “guerra abierta”. Sin embargo, aún no se han reportado víctimas mortales en territorio israelí.
El gobierno libanés se desmarcó de la apertura del frente por parte de Hizbulah. El presidente Joseph Aoun recibió a la coordinadora especial de la ONU en Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, y solicitó que Naciones Unidas interviniera para frenar la infiltración israelí en el sur.
A su vez, el primer ministro Nawaf Salam supervisó personalmente la ayuda a los desplazados junto a la ministra de Asuntos Sociales, Hanine el Sayed, quine informó que los refugios en Beirut y Sidón ya han llegado a su máxima capacidad. En ese sentido, pidió a los desplazados dirigirse hacia el Monte Líbano, el norte o Akkar. Hasta el momento, más de 58.000 personas se han registrado en 321 centros de acogida en todo el país, con Beirut y Sidón al límite de su capacidad.
En el contexto regional, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques masivos contra Irán desde el sábado. El CENTCOM informó que en los tres primeros días de guerra alcanzaron 1.700 objetivos: 900 en las primeras 24 horas, 1.200 en 48 horas y 1.700 al tercer día. Fueron blancos centros de mando de la Guardia Revolucionaria, instalaciones de misiles balísticos y defensas aéreas. Irán respondió con misiles contra instalaciones estadounidenses e israelíes en la región.
La expansión del conflicto provocó que el Departamento de Estado de EE.UU. Instara a sus ciudadanos en 14 países, incluido Líbano, a abandonar la región de inmediato por “graves riesgos de seguridad”. Entre medio millón y un millón de estadounidenses residen en Oriente Medio, según la BBC. La cancelación de vuelos y la reducción de operaciones en varios aeropuertos dejaron a miles de personas varadas.
La guerra que comenzó en Teherán y se extendió por el Golfo Pérsico alcanza ahora a Líbano, un país que hace apenas un año ya sufrió una contienda similar, con civiles atrapados en medio de la escalada y una infraestructura que lucha por sostenerse ante la violencia creciente.
Cruce de misiles entre el Golfo e Irán
La guerra contra Irán entró este miércoles en una nueva fase con ataques dirigidos contra infraestructuras políticas y militares, mientras un dron presuntamente iraní impactó en el recinto del consulado de Estados Unidos en Dubái y los mercados energéticos reaccionaban con fuertes subidas.
El terreno del consulado estadounidense en Dubái fue alcanzado la noche del martes por un dron sospechoso de origen iraní, según una fuente regional. Vídeos verificados muestran una columna de humo negro elevándose sobre el complejo. La Oficina de Medios de Dubái informó de que el incendio provocado por el “incidente relacionado con un dron” fue extinguido y no causó víctimas. El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos aseguró que desde el inicio de la guerra ha detectado 812 drones iraníes, de los que 755 fueron interceptados y 57 cayeron dentro del país.
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la mayoría de las instalaciones militares iraníes han sido “neutralizadas” y que los ataques de hoy tuvieron como objetivo a la cúpula dirigente. Una fuente israelí indicó a CNN que Israel bombardeó además un complejo vinculado al órgano encargado de elegir al próximo líder supremo iraní.
La Asamblea de Expertos, el cuerpo de 88 clérigos responsable de designar al sucesor del ayatolá Ali Jamenei, se reúne de forma virtual tras los bombardeos contra sus instalaciones en Teherán y Qom. La agencia semioficial Fars señaló que no había sesión en curso en el edificio alcanzado y que el proceso de selección se encuentra en su “fase final”. Tras la muerte de Jamenei, el poder ha sido transferido temporalmente a un consejo integrado por el presidente, el jefe del poder judicial y un clérigo del Consejo de Guardianes.
El balance de víctimas continúa en aumento. Al menos 780 personas han muerto en los bombardeos estadounidenses e israelíes en todo Irán, según la agencia Tasnim, que cita a la Media Luna Roja iraní. Imágenes satelitales difundidas hoy muestran daños significativos en instalaciones gubernamentales y militares en Teherán, así como en un hospital.
