La masacre de Minab: más de 160 personas mueren en un bombardeo contra una escuela
Tragedia en Irán
La ONU investiga el ataque como un posible crimen de guerra mientras que los forenses contradicen la versión de Washington e Israel

Tumbas hechas para el funeral de las víctimas del ataque

Más de 160 personas perdieron la vida el pasado sábado en el bombardeo de una escuela situada en la ciudad de Minab, en el sur de Irán. El ataque se ha convertido en la peor catástrofe civil documentada desde el inicio de las hostilidades que enfrentan a Estados Unidos e Israel con el país persa; la mayoría de las víctimas son niñas que se encontraban en pleno horario lectivo en el momento del impacto.
Además de los fallecidos, se contabilizan decenas de heridos en estado crítico, lo que hace temer que la cifra de decesos aumente en las próximas horas. En una entrevista con The Guardian, Shiva Amelirad, representante en Canadá del Consejo de Coordinación de las Asociaciones Gremiales de Docentes de Irán, describió la saturación de los servicios sanitarios: “Debido a la capacidad limitada de la morgue del hospital, se han tenido que utilizar vehículos refrigerados para almacenar los cuerpos de las víctimas”.
La escuela era el objetivo del ataque
La reconstrucción visual realizada por The Guardian revela que el ataque formó parte de una incursión aérea israelí en el marco de la ofensiva conjunta con Estados Unidos. Las imágenes de satélite y los testimonios recabados muestran cómo los proyectiles impactaron directamente en el edificio principal de la escuela Shajareh Tayyebeh, justo cuando las alumnas realizaban el cambio de turno entre clases, lo que explica la elevadísima tasa de mortalidad inicial.
Pese a que el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afirmó que sus fuerzas “no atacarían deliberadamente una escuela”, el análisis forense de la destrucción estructural sugiere el empleo de munición diseñada para maximizar el daño en espacios cerrados, un factor que impidió cualquier intento de evacuación. Por otro lado, el informe cartográfico revela que el centro educativo era el objetivo central de los misiles, situándose en una zona puramente residencial de Minab y a una distancia considerable de cualquier infraestructura logística o militar iraní. Este dato apunta a un fallo catastrófico en la verificación de objetivos o a una negligencia deliberada en la cadena de mando.
La ONU investiga el suceso como crimen de guerra
La matanza ha provocado una ola de indignación global. Las Naciones Unidas han solicitado formalmente que el suceso se investigue como un posible crimen de guerra, exigiendo una auditoría independiente sobre la naturaleza del ataque. El organismo ha instado a las fuerzas responsables a compartir información y colaborar en el esclarecimiento de los hechos, sin señalar por ahora a culpables directos.
Este martes, miles de personas se congregaron en las calles de Irán, en plena ofensiva bélica, para asistir al entierro de las víctimas. Según crónicas de The New York Times, el funeral se transformó en una manifestación masiva de dolor y protesta que el Gobierno iraní ha utilizado como un acto de reafirmación nacional para denunciar lo que consideran una masacre deliberada contra el futuro del país. Las imágenes de hileras de pequeños ataúdes blancos han dado la vuelta al mundo, mientras los asistentes clamaban justicia en una atmósfera de profunda tensión y rabia contenida contra la intervención extranjera.