Israel anuncia un bombardeo masivo en el sur de Beirut: “Dahiye se parecerá a Jan Yunis”
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“Salven sus vidas, evacúen sus casas inmediatamente”, escribió el exportavoz militar israelí Avichay Adraee, la tarde del jueves. El mensaje va dirigido a todos los habitantes de Dahiye, el suburbio del sur de Beirut, de mayoría chií y el principal bastión de la milicia libanesa Hizbulah, así como otros distritos adyacentes.
El aviso, difundido a través de redes sociales, daba dos horas a la población para marcharse del lugar, lo que provocó escenas de pánico en la capital libanesa. “Una amiga está intentando huir, pero las carreteras están colapsadas de coches”, explica Narjess, una chií de 23 años, por teléfono a Guyana Guardian. “Su única opción es echar a correr”, añade.
En Beirut, los bombardeos israelíes se han concentrado en estos barrios, los más densamente poblados de la ciudad y donde se encuentran los principales altos mandos de Hizbulah, aunque la escala de este ataque supera cualquier ofensiva anterior.
Desde Israel, prometen que la devastación será total: “Muy pronto, Dahiye se parecerá a Jan Yunis”, declaró el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, en su cuenta de Telegram, en referencia a la gran ciudad del sur de la franja de Gaza, arrasada al completo durante la campaña israelí. “Quisieron traer el infierno sobre nosotros, pero lo han traído sobre ustedes mismos. (…) Nuestros residentes del norte pronto vivirán en silencio, paz y seguridad”, dijo el ministro de ultraderecha, que forma parte del gabinete de seguridad del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Tres días después de la reanudación de las hostilidades entre Israel y Hizbulah, quien se unió a Irán en su contienda regional, el Ejército hebreo también ordenó a todos los residente al sur del río Litani, cercano a la frontera israelí, que abandonen sus hogares. El pasado lunes, el grupo armado libanés lanzó misiles y drones contra Israel por primera vez en más de un año, a lo que Israel respondió con bombardeos sobre el sur de Líbano y los suburbios meridionales de Beirut.
Según las autoridades sanitarias locales, el conflicto ya ha dejado al menos 102 muertos, y más 83.000 personas han sido desplazadas.

Por otra parte, Israel anunció el martes el envío de tropas adicionales al sur de Líbano, donde sus fuerzas ya ocupaban varios puntos a lo largo de la frontera desde el alto el fuego de noviembre de 2024 que puso fin a la anterior guerra con Hizbulah.
La Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) confirmó el jueves los primeros combates sobre el terreno. Según un portavoz de la misión, los cascos azules observaron durante la noche enfrentamientos terrestres al oeste de Kfar Kila, una localidad próxima a la frontera israelí, que incluyeron intercambios de disparos.
En la localidad de Khiam, situada a unos cinco kilómetros de la frontera, los efectivos de la ONU también vieron ataques aéreos, bengalas y escucharon explosiones, añadió el portavoz de FINUL, Tilak Pokharel.
El Ejército libanés se ha replegado de las zonas fronterizas a medida que avanzaban las tropas israelíes, mientras Hizbulah ha anunciado en varios comunicados ataques contra soldados israelíes que intentaban penetrar en territorio libanés y difundió un vídeo en el que se ve un tanque alcanzado por un misil. Por su parte, el ejército israelí informó el miércoles de que dos de sus soldados resultaron heridos por fuego antitanque en Líbano.
El líder de Hizbulah, Naim Qasem, afirmó el miércoles en un discurso televisado que el grupo se enfrentará a lo que describió como un plan israelí de “ocupación y expansión”. “Para nosotros, se trata de una defensa existencial”, declaró.
Sin embargo, parte de la población libanesa -dividida entre musulmanes chiís, suníes y cristianos- y el propio gobierno del país, que ha prohibido las actividades militares del Partido de Dios, acusa al grupo de arrastrar a la nación a una nueva guerra devastadora, la última en el largo historial de violencia del pequeño enclave levantino.

