Internacional

James Talarico, el seminarista que invoca la moral cristiana para derrotar al trumpismo

Estados Unidos

El demócrata ganó esta semana las primarias de Texas al Senado con un mensaje progresista cargado de referencias bíblicas

El representante estatal James Talarico, demócrata de Texas y candidato al Senado de EE. UU., durante su discurso de la victoria en Austin (Texas).

El representante estatal James Talarico, demócrata de Texas y candidato al Senado de EE. UU., durante su discurso de la victoria en Austin (Texas).

Jordan Vonderhaar / Bloomberg

El Partido Demócrata podría conseguir un milagro en las próximas elecciones legislativas. Después de 38 años de dominio republicano en Texas, uno de los estados más conservadores y el segundo más grande de Estados Unidos, un joven candidato ha despertado los peores temores del trumpismo.

Invocando la moral cristiana, el “amor al prójimo” y la justicia social bíblica, el seminarista presbiteriano James Talarico, de 36 años, ganó esta semana las primarias demócratas al Senado en el estado sureño frente a la progresista Jasmine Crockett, una popular congresista y azote del presidente Donald Trump en el Capitolio. En noviembre, se enfrentará al vencedor de las primarias republicanas, que se decidirán en segunda vuelta entre el senador John Cornyn, un republicano tradicional, y el ultraderechista Ken Paxton, representante del sector MAGA del partido, aunque ha sido desterrado por Trump por sus escándalos.

James Talarico, candidato demócrata al Senado por Texas

“Ya no nos van a dividir más. La verdadera lucha en este país no es izquierda contra derecha: es arriba contra abajo”

En apenas unos meses, Talarico ha pasado de ser un congresista estatal desconocido a la nueva sensación nacional del Partido Demócrata. Progresista con un estilo moderado, con la religión por bandera, aunque de convicción laica, su campaña viral muestra un camino alternativo para derrotar al trumpismo en sus propios bastiones.

El seminarista, que arrasó entre los hispanos y en las zonas rurales, llevó su mensaje a distritos en los que hacía años que nadie veía a un demócrata y desafió la convención de la política americana que afirma que no vale la pena invertir en feudos que siempre han votado al adversario. Siempre acompañado de un equipo audiovisual, a la caza del TikTok viral, Talarico interpeló a trumpistas e indecisos en un lenguaje elocuente y campechano, cargado de optimismo y unidad en la era del pesimismo y la polarización.

“Ya no nos van a dividir más. Ya no nos van a manipular más. Ya no nos van a enfrentar unos contra otros. Esa vieja política está muriendo y una nueva política está en camino”, dijo en su discurso de la victoria en Austin. “La verdadera lucha en este país no es izquierda contra derecha”, añadió: “Es arriba contra abajo”.

A diferencia de su rival en las primarias, a la que ganó con un margen de siete puntos, y de la estrategia que siguieron los demócratas en las últimas presidenciales, Talarico cruzó el charco de las burbujas mediáticas y apareció en una serie de podcasts afines al trumpismo, incluido el de Joe Rogan, el más escuchado del mundo. “Deberías postularte a presidente, necesitamos a alguien que sea realmente una buena persona”, llegó a decirle el presentador, que dijo haber quedado impresionado por su “autenticidad, que es lo que falta en los noticieros”.

Las acciones de su campaña, que ya había logrado cifras elevadas en sus redes sociales (tiene más de dos millones de seguidores en Instagram), subieron como la espuma después de su participación en febrero en el Late Night de Stephen Colbert, y por primera vez se puso por delante en las encuestas. El presentador arrancó el programa explicando a la audiencia que Talarico iba a ser su invitado, pero que los abogados de la cadena les habían comunicado que no se podría emitir el programa debido a que la FCC, reguladora de las ondas de radio y televisión, les obligaba a cumplir una norma para dar espacio equivalente a todos los candidatos.

Finalmente, la entrevista se publicó en YouTube, donde ya acumula nueve millones de reproducciones y se ha convertido en uno de los videos más vistos del canal. “Trump está preocupado porque estamos a punto de ganar Texas”, denunció Talarico en la entrevista. Y también criticó a la cadena: “Los ejecutivos de los medios corporativos están traicionando la Primera Enmienda para ganarse el favor de políticos corruptos”.

La ideología del candidato demócrata está muy alineada con la de los demás progresistas de su partido: defiende los seguros de salud públicos del Medicare y la construcción de vivienda pública, apuesta por una reforma migratoria que ponga la humanidad en el centro, defiende los derechos de las minorías frente a lo que él define como “nacionalismo cristiano”, critica al establishment demócrata por su “condescendencia” con la clase trabajadora y apuesta por una reforma electoral que limite la capacidad de los multimillonarios de decidir comicios con sus donaciones.

Talarico ha interpelado a trumpistas e indecisos en podcasts conservadores y dando discursos en condados republicanos

Pero su rasgo distintivo es que encarna todos esos valores apelando a sus convicciones religiosas. “Hay que recuperar el cristianismo para la izquierda”, sentenció en una reciente entrevista con The New York Times. Citando a la biblia, ha sido capaz de defender, con mayor o menor éxito, posturas que la derecha lleva años considerando contrarias a las enseñanzas de Jesucristo, como el derecho al aborto o los derechos de las personas trans.

Dijo que la Virgen María era una “campesina adolescente oprimida”, que vivía en “en la pobreza bajo un imperio opresor” y explicó que, antes de la Encarnación, el ángel le pidió consentimiento para tener al hijo de Dios en su vientre. Su conclusión: “Para mí eso es una afirmación, en una de nuestras historias más centrales, de que la creación tiene que hacerse con consentimiento. No puedes obligar a alguien a crear”, afirmó en defensa del aborto. En un pleno de la Cámara de Representantes estatal de Texas, defendió la participación de las mujeres trans en el deporte afirmando que “Dios es tanto masculino como femenino y todo lo que hay en medio. Dios es no binario.” Y añadió: “Los niños trans son hijos de Dios, hechos a su propia imagen”.

Pero Talarico compagina las referencias bíblicas con una defensa firme del secularismo. Por ejemplo, se opuso a la ley de Texas que obliga a exhibir los Diez Mandamientos en las aulas argumentando que “esta ley no hace nada para amar a Dios ni al prójimo; de hecho, discrimina a nuestros vecinos hindúes, budistas, sijs y ateos”. “Estamos llamados a amar a todos nuestros vecinos, y forzarles nuestra religión no es amor”, dijo en la entrevista con Colbert.

“Mi abuelo me crió creyendo que la separación entre iglesia y Estado no solo beneficia al Estado o a nuestra democracia, aunque ciertamente lo hace, sino que también beneficia a la iglesia. Porque cuando la iglesia se acerca demasiado al poder político, pierde su voz profética, su capacidad de decirle la verdad al poder, su capacidad de imaginar un mundo completamente diferente”, concluyó.

Javier de la Sotilla Puig

Javier de la Sotilla

Washington

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