Antonia Sambola,cardióloga:

“El corazón de las mujeres se escucha menos… y muere más”

Nací y vivo en Barcelona. Casada, dos hijos. (Foto: Ana Jiménez)

¿El corazón de las mujeres sufre más?

La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte femenina en el mundo.

¿En todo el mundo?

En los países desarrollados, sí. En EE.UU. Y Europa, la principal causa, dentro de la enfermedad cardiovascular, es el infarto. Pero en España, en cambio, en mujeres es el ictus.

¿Y eso a qué se debe?

El ictus está muy relacionado con la edad, con la hipertensión, más frecuente en mujeres, y con la fibrilación auricular, que es la arritmia más habitual. Las mujeres reciben menos anticoagulantes, menos control de la tensión… y eso se traduce en más ictus y más muertes.

¿Se diagnostica menos a las mujeres?

Sí, la enfermedad cardiovascular está infradiagnosticada e infratratada en las mujeres. El corazón de las mujeres se escucha menos… y muere más.

¿Ha visto muchos errores?

Sí. Desde casos leves, como una arritmia benigna mal interpretada, hasta mujeres jóvenes que acabaron en parada cardiaca tras consultar dos o tres veces en urgencias por dolor torácico y no recibir el diagnóstico adecuado.

¿Por qué se subestima el corazón femenino si tenemos más mortalidad por infarto?

Se priorizan tecnologías llamativas, tratamientos impactantes, innovaciones mediáticas… y la salud cardiovascular femenina es un tema poco valorado entre los estamentos médicos; se ve como un tema de nicho.

¿Qué síntomas no debemos ignorar?

Palpitaciones rápidas que duren más de una hora. Dolor en el pecho que irradia al cuello o espalda y no te deja hacer vida normal. Falta de aire al subir una cuesta o al hacer ejercicio que antes tolerabas. Todo eso hay que consultarlo.

¿Solemos minimizar los síntomas?

Muchísimo. Vamos al médico diciendo “seguro que no es nada”, “serán los nervios”. Le quitamos importancia y quien está delante deja de ver una paciente con síntomas y empieza a ver una mujer ansiosa.

¿Por qué lo hacemos?

No queremos estar enfermas, no tenemos tiempo, priorizamos familia, casa y trabajo, y creemos que lo del corazón les pasa a ellos, a nosotras nos tocará un cáncer de mama, de ovario… pero el corazón no. Y eso nos pone en riesgo.

¿El embarazo cambia el corazón?

Sí. Representa una prueba de esfuerzo enorme. Aumenta la presión arterial, el gasto cardiaco. Pueden aparecer hipertensión, diabetes gestacional, placenta previa, partos prematuros o neonatos con bajo peso. Todo eso es riesgo cardiovascular.

¿Y la menopausia?

Los estrógenos nos protegían y al desapa­recer, el sistema cardiovascular queda más expuesto.

¿Qué podemos hacer?

Moverse. Cambiar la dieta. Comer como a los 30 a los 60 no funciona. El metabolismo se enlentece y el sedentarismo aumenta.

Hay que reducir las cosas ricas.

Sí: fritos, salsas, rebozados, embutidos. Y las legumbres con verduras. Nada de ultraprocesados ni precocinados, que están llenos de sodio, aditivos y grasas.

¿En cada etapa de la vida el corazón requiere distintos cuidados?

Sí. Una adolescente, por ejemplo, debe evitar fumar o vapear. El tabaco es un factor de riesgo directo. A esa edad se hace deporte, pero luego se abandona. Error. Hay que mantener una rutina de ejercicio.

¿Nos asusta medicarnos?

Muchas prefieren hierbas y suplementos, “cosas naturales”. Pero lo natural no siempre es seguro. El arroz rojo, por ejemplo, está prohibido en la UE. No hay evidencia de que baje el colesterol y puede estar contaminado.

Muchas mujeres lo toman.

Sí, en lugar de estatinas, cuando las estatinas sí han demostrado reducir el riesgo cardiovascular, tras infarto, ictus o como prevención en ciertos casos.

¿Entonces las estatinas no son peligrosas?

Es uno de los fármacos más utilizados en el mundo. Tiene efectos secundarios, sí, pero son conocidos y están controlados. Muchas mujeres no toman medicación por prejuicios o por influencia de redes. Pero el resultado es que no se tratan y aumenta su riesgo.

¿El infarto y el ictus están aumentando en mujeres jóvenes?

Sí, en menores de 55 años, precisamente por no controlar la hipertensión o no querer medicarse. El ictus es la primera causa de muerte femenina en España.

¿El corazón femenino es diferente?

Es más pequeño, las arterias coronarias también. Los fármacos se absorben y metabolizan distinto, pero las dosis son las mismas que en hombres. Hay tipos de angina que afectan más a mujeres. Somos distintas y hay que tratar nuestros corazones como tales.

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