Un mar sin fronteras: la migración de la dorada redefine su gestión en el Mediterráneo
Mediterráneo
La investigación descubre rutas reproductivas inesperadas y apunta a la necesidad de coordinar estrategias entre países

La dorada, una especie de interés pesquero que migra según las estaciones, no forma poblaciones locales independientes en el Mediterráneo noroccidental

Un nuevo estudio científico ha revelado que la dorada no entiende de fronteras. Lejos de formar poblaciones locales independientes, esta especie del Mediterráneo noroccidental constituye una única población funcional conectada a gran escala entre Francia y Catalunya. El hallazgo, basado en una ambiciosa red de telemetría acústica, invita a replantear las estrategias de gestión pesquera de un pez clave tanto desde el punto de vista ecológico como económico.
La investigación, publicada en la revista Movement Ecology, se enmarca en los proyectos RESMED y CONNECT-MED, liderados respectivamente por el profesor Bernat Hereu (Universitat de Barcelona – IRBio) y el experto Jérôme Bourjea (IFREMER). El trabajo ofrece una de las visiones más completas hasta la fecha sobre las migraciones reproductivas de la dorada, una fase crítica de su ciclo vital que hasta ahora había sido poco conocida.
Una red conectada
La dorada del Mediterráneo noroccidental no forma poblaciones locales aisladas: constituye una única población conectada
Según el estudio, las doradas del Mediterráneo noroccidental siguen un patrón migratorio estacional muy marcado. Entre abril y septiembre se alimentan en las lagunas costeras del golfo de León. Con la llegada del otoño, abandonan estos hábitats y realizan desplazamientos de cientos de kilómetros hacia zonas de reproducción en mar abierto, donde se concentran entre octubre y diciembre antes de regresar a las lagunas de origen.
La principal área de reproducción identificada es la región de Marsella, que incluye el Parque Nacional de las Calanques y el Parque Natural Regional de la Costa Azul. Según Bourjea, esta etapa es especialmente vulnerable: se trata de una fase vital para la continuidad de la especie, pero también un periodo de gran exposición a la presión pesquera si no existe una gestión eficaz y sostenible.
Tecnología para seguir el rastro de los peces
El estudio se apoya en un despliegue tecnológico sin precedentes en la región. Durante tres años (2019-2022), los científicos marcaron 222 doradas con pequeños emisores acústicos y desplegaron más de 180 sensores submarinos a lo largo de unos 400 kilómetros de costa, desde España hasta las Calanques de Marsella. Este sistema generó más de 700.000 detecciones, permitiendo reconstruir con gran precisión los movimientos individuales y confirmar la conectividad entre distintas zonas marinas. Los resultados demuestran el potencial de las redes regionales de telemetría acústica para estudiar la movilidad y conectividad de especies costeras de interés pesquero.
El aspecto más innovador del estudio es la identificación de un segundo patrón migratorio inesperado. Los datos muestran que aproximadamente dos tercios de las doradas migran hacia Marsella, pero un tercio de la población se desplaza en sentido contrario, hacia la costa catalana. Este comportamiento, documentado por primera vez con datos directos de seguimiento, sugiere la existencia de una zona reproductiva alternativa que aún debe identificarse con precisión.
El descubrimiento tiene importantes implicaciones. Dado que la dorada es una especie explotada comercialmente a ambos lados del litoral pirenaico, los investigadores señalan la necesidad de coordinar políticas de gestión compartidas entre países, como ya ocurre con especies pelágicas de alto valor como el atún rojo o el pez espada.
Dos tercios de las doradas migran a la región de Marsella para reproducirse, pero un tercio viaja en sentido contrario hacia la costa catalana
Más allá del caso de la dorada, los investigadores destacan que este tipo de infraestructuras científicas pueden ser clave para comprender la dinámica de otras especies como el lubina, así como para evaluar el impacto de nuevas actividades en el mar, como los parques eólicos marinos, sobre las comunidades de peces.