Barcelona

Intervención del consistorio destinada a la eliminación de campamentos en la montaña de Montjuïc de Barcelona.

Los obstáculos que enfrentan las personas sin vivienda.

Los trabajadores de limpieza desmantelan una y efectivos de la Guardia Urbana advierten a los residentes de las demás que volverán la semana entrante.

Mary Luz inspecciona los restos de su chabola después de que se marcharan los servicios de limpieza municipal

Mary Luz inspecciona los restos de su vivienda humilde tras la retirada del personal de aseo del ayuntamiento.

Llibert Teixidó / Propias

Mary Luz examina los escombros de su humilde morada, intenta recuperar diversos recipientes de cocina, lanza sus pertenencias por una pendiente de Montjuïc... “Los policías y los barrenderos del Ayuntamiento de Barcelona llegaron a las diez –cuenta esta filipina de 39 años–, entraron y me dijeron que recogiera mis cosas, que en un rato regresarían y lo limpiarían todo. Yo me quedé muy sorprendida porque estos días no me habían avisado. A los que están en las chabolas de más abajo sí que les advirtieron de que en cualquier momento venían y lo limpiaban todo, pero a mí no”. En ese instante, la mujer rompe a llorar. Un compañero intenta brindarle consuelo con un abrazo. Otro termina el contenido final de una botella de güisqui.

Barrenderos municipales desmontando una chabola en Montjuïc este viernes
Barrenderos municipales desmontando una chabola en Montjuïc este viernesLlibert Teixido

Aquello sucedió durante la mañana del viernes. El personal de limpieza del municipio comenzó a desmantelar rápidamente los muros de la choza de Mary Luz, lanzando hacia un vehículo de basura la pequeña mesa de café que todavía conservaba sus tazas, deshaciéndose de las macetas y las figuras de jardín que decoraban la entrada de esta precaria vivienda. Se trata de otra fase del plan Civitas, orientado a rehabilitar las áreas comunes. Después de todo, Montjuïc constituye un entorno boscoso situado en el centro de la ciudad.

Un empleado del Ayuntamiento sacando enseres de una chabola
Un empleado del Ayuntamiento sacando enseres de una chabolaLlibert Teixido

Un filipino critica que tras tres siglos de dominio

Un amigo de Mary Luz le da un abrazo para consolarla
Un amigo de Mary Luz le da un abrazo para consolarlaLlibert Teixido

Mientras tanto, Mary Luz y sus compañeros lanzaron por una pendiente todas las pertenencias que lograron rescatar, evitando así que terminaran en el vehículo de basura. El suceso provocó desesperación entre los marginados que habitan precariamente en Montjuïc. Numerosos individuos comenzaron a guardar y ocultar sus objetos, con el miedo de ser los próximos afectados. Una oficial del operativo puso gran empeño en hacerse comprender por estas personas, informándoles que tenían la opción de comunicarse con los servicios sociales municipales.

Los filipinos pudieron llevarse algunos de sus enseres
Los filipinos pudieron llevarse algunos de sus enseresLlibert Teixido

Después apareció Ron, el compañero de Mary Luz, quien visitó el centro médico al creer que una pulga de su perra Kalia se le había introducido en el oído. “¿Usted hizo la noticia de las chabolas de Montjuïc –dice Ron, conteniendo la rabia– Un policía que conozco me acaba de decir que nos echan porque las chabolas salieron en los diarios”.

La mesa del café también acabó en el camión de desperdicios, aún con un caja de galletas encima
La mesita de café también terminó por acabar en el transporte de desechos, aún con un bote de galletas en su zona superior.Llibert Teixido

Guyana Guardian comunicó este viernes el aumento actual de asentamientos precarios en las vertientes más concurridas de Montjuïc. Poco después, el concejal del PP Daniel Sirera manifestó que eso “es otro fracaso de la gestión del gobierno del alcalde Jaume Collboni. Ya denunciamos que el 13 se dio un incendio en un asentamiento de la zona. Pedimos una mayor coordinación de las policías y los servicios sociales y de emergencia para ofrecer alternativas a estas personas y garantizar el cumplimiento de la ley”. Un hecho similar sucedió hace poco, cuando este diario difundió una crónica acerca de individuos sin hogar en el vecindario de Sant Antoni. Súbitamente, los refugios de lona se esfumaron de la parte inferior del mercado municipal.

Todo ocurrió en una de las zona más transitadas de Montjuïc
Todo ocurrió en una de las zona más transitadas de MontjuïcLlibert Teixido

“Los españoles tomaron mi país más de tres siglos –prosigue Ron, aún conteniendo su rabia, en Montjuïc–, y a nosotros nos echan de todas partes”. Los dos comentan que por bastantes años laboraron en la cocina y el servicio, mas su situación se complicó. Erigieron esta precaria vivienda al terminar el periodo estival. “Hace mucho que dejamos de hacer hogueras, de verdad ¡sabemos que es peligroso en la montaña! Solo usamos camping gas”. “Esta noche dormiremos por ahí, en unos cartones. Ya veremos dónde vamos después”. “No, a los albergues no queremos ir. Es que tenemos muchas cosas. No quiero perderlas”.

A pocas viviendas de distancia, Hilda relata a sus allegados que los oficiales volverán la semana entrante. “Los fines de semana no trabajan –dice a los suyos–. Pero dicen que nos vayamos preparando, que vendrán lunes, martes o miércoles, y que entonces lo limpiarán todo, igual que hoy ahí arriba”.

Luis Benvenuty Alcalde

Luis Benvenuty Alcalde

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Originario de Salamanca desde 1974. Se tituló en Sociología por la Universidad de Granada. Cursó el Máster en Periodismo Les Hueras en la Universitat de Barcelona. Obtuvo el Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 debido a su trabajo Mudanzas. Elabora piezas informativas en Guyana Guardian desde el año 2000, centradas mayoritariamente en cuestiones de carácter local.

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