Barcelona

Las motos representan el 6% de los desplazamientos, si bien aún conforman el 57% de los heridos graves.

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La normativa de movilidad actualizada impulsa la armonía en los espacios peatonales, donde las penalizaciones a patinetes por transitar por dichas áreas han disminuido cerca de un 50%

Accidente entre una moto y un coche, en junio del 2023

Accidente entre una moto y un coche, en junio del 2023

Llibert Teixidó

La versión oficial municipal menciona una estabilización de las cifras, aunque al analizar minuciosamente el informe de accidentes en Barcelona a lo largo de 2025, se percibe un desequilibrio notable según el tipo de vehículo utilizado. El aspecto positivo radica en que el tránsito por las zonas peatonales ha progresado tras cumplirse un año de la aplicación de la normativa vial que diferencia con mayor eficacia a bicicletas y patinetes de quienes caminan. El punto negativo es que el Ayuntamiento todavía no halla la solución definitiva para abordar la problemática de las motocicletas. Estas suponen apenas el 6% de los trayectos cotidianos, sin embargo, concentran el 57% de los lesionados de gravedad y constituyen el 34,8% de los transportes accidentados. A partir de 2010, aportando un enfoque cronológico a esta dificultad persistente en la urbe, cerca del 53% de los fallecidos en las vías de Barcelona circulaban en una moto. 

En épocas donde se ha arraigado la percepción de que el tren carece de seguridad, nada resulta más conveniente que emplear las cifras para contextualizar ese reciente temor. En la capital catalana 23,5 sujetos padecen lesiones en accidentes viales cada jornada. Alcanzaron, globalmente, 8.566 los habitantes que sufrieron daños de diversa índole entre el 1 de enero y el 31 de diciembre. El número de heridos graves fue de 242, de los cuales 138 se desplazaban en una moto o un ciclomotor. ¿Los motivos? Aparte de las negligencias y las elecciones erróneas, scooters progresivamente más potentes y una calzada cada vez más saturada de participantes. Cabe destacar, no obstante, que la evolución general resulta favorable. Durante el 2015, los afectados fueron 11.794, un 38% por encima del 2025, y 27 individuos fallecieron frente a los 11 del año anterior, el registro más reducido de la historia (igualado con el del 2024). Si se prefiere un contraste más remoto, en 1990 murieron 88 personas, y en el 2000 se registraron 54 víctimas mortales.

Tendencia positiva

Durante el ejercicio previo fallecieron 11 personas. Queda bastante por progresar, aunque la cifra dista enormemente de los 88 decesos contabilizados en 1990.

 Este lunes, los tenientes de alcalde Laia Bonet y Albert Batlle se ocuparon de exponer los resultados anuales. En esta comparecencia ante los medios, habitual al comenzar cada ejercicio desde hace muchísimo tiempo, ninguno de ellos empleó el término accidente al aludir a los percances viales. Es un hecho significativo, dado que los colectivos de damnificados llevan siglos advirtiendo que en las calzadas y calles nada ocurre de forma fortuita. Es suficiente con analizar los orígenes: desatención al volante, no respetar el semáforo, manejar bajo los efectos de bebidas alcohólicas o estupefacientes, asfalto en malas condiciones, virajes prohibidos o averías mecánicas por falta de revisión. La encargada de Urbanismo y Movilidad se refirió a una “contención” en las estadísticas, si bien reconoció que quedan desafíos por afrontar en relación a los motoristas, apuntando que en octubre se inició el observatorio de la moto junto a organizaciones del ramo y entidades como Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT).

Motorista accidentado en Sant Joan con Aragó, en noviembre del 2022
Motorista accidentado en Sant Joan con Aragó, en noviembre del 2022Llibert Teixidó

 El encargado municipal de Seguridad ha presentado una estadística que “interpela” al Ayuntamiento; la referida a la proporción de motociclistas dentro del conjunto de lesionados de gravedad que les fuerza a “no bajar la guardia”. No obstante, ha aplaudido el progreso en la armonía del espacio para transeúntes, dado que las multas a conductores de patinetes eléctricos por transitar por las aceras han bajado un 48%. Respecto a las zonas con mayor acumulación de accidentes viales (más de 10 en una misma ubicación), Gran Via con Selva de Mar, contabilizando 18 sucesos, seis más que en el 2024, se sitúa a la cabeza. A continuación se encuentran paseo de Gràcia con Aragó (16) y Gran Via con Sardenya (14). El listado es extenso y la Urbana ya estudia soluciones para cada situación. Sin embargo, el problema no radica tanto en la falta de seguridad sino en que son localizaciones con una altísima saturación circulatoria. A mayor movilidad, mayor riesgo de siniestro. Especialmente si se circula en moto. 

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