Barcelona

Nils cede el paso a Oriana y el viento se resiste a dejar de soplar con violencia en Catalunya

Los efectos del temporal

El Govern se atribuye el acierto de haber paralizado la actividad en el país a la vista de los daños humanos y materiales que se han producido

Uno de los muchos árboles abatidos por el viento en Barcelona, este en la avenida Pedralbes

Uno de los muchos árboles abatidos por el viento en Barcelona, este en la avenida Pedralbes

Xavier Cervera / Propias

Después de Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta y Nils, ahora Oriana. La novena borrasca que llega a Europa en lo que va de año –la decimoquinta desde que en octubre arrancó la presente temporada de este fenómeno meteorológico– ha entrado hoy en Catalunya en forma de lluvia y mañana dará paso a un nuevo episodio de vientos muy fuertes que afectará a zonas más habituadas a estas incidencias pero que, en cualquier caso, no se espera que alcance el grado de excepcionalidad del pasado jueves.

El jueves, a pesar de la paralización de buena parte de la actividad, se produjeron numerosos daños y hubo que lamentar la muerte de una mujer de 46 años a la que le cayó el techo de una nave industrial en Barcelona y que falleció en el hospital Vall d’Hebron, donde había sido ingresada.

Uno de los semáforos tumbados por la fuerza de Nils
Uno de los semáforos tumbados por la fuerza de NilsMane Espinosa

El episodio de viento de ayer se saldó con numerosos daños materiales que todavía se están evaluando y con un muerto y otras 84 personas heridas, que en 34 casos fueron trasladadas a centros hospitalarios. El temporal que azotó Catalunya provocó que el teléfono de emergencias 112 recibiera cerca de 6.000 llamadas, principalmente desde Barcelona, Terrassa y l’Hospitalet de Llobregat. Asimismo, Bombers de la Generalitat atendieron más de 3.500 avisos.

Una barraca destrozada por el viento en un campo del Baix Llobregat
Una barraca destrozada por el viento en un campo del Baix LlobregatMiquel Codolar / ACN

Precisamente, la consellera de Territori y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha señalado hoy que las cifras de heridos y los daños materiales causados por el temporal de viento del jueves en Catalunya avalan las medidas preventivas adoptadas por la Generalitat, que en su opinión tomó “las decisiones adecuadas”. La consellera, que ha explicado que el accidente mortal se produjo dentro de la jornada laboral de la persona fallecida, en un momento de descanso, ha salido al paso de las críticas que las autoridades catalanas han recibido por parte de alcaldes y empresarios de aquellas zonas de Catalunya en las que, a diferencia de lo sucedido en el área metropolitana de Barcelona, el viento no sopló con tanta violencia. “El viento –ha señalado Paneque_ lamentablemente no sigue las líneas comarcales y el peligro era máximo, con vientos que no se veían desde el 2006, con un peligro de 6 de 6”.

Protecció Civil de la Generalitat ha activado la alerta por previsión de fuerte oleaje –olas que pueden superar los 4 metros– durante este fin de semana en el Empordà. Asimismo, se mantiene activada la alerta del plan Ventcat. El Servei Meteorològic de Catalunya pronostica que el vendaval será más intenso (hasta 120 km/h) mañana, sábado, en gran parte de Catalunya y que se prolongará hasta la madrugada del domingo. También está activada la alerta por el plan Neucat por previsión de nevadas hasta última hora de la tarde del sábado en la Val d’Aran, y con menor intensidad en l’Alta Ribagorça y el Pallars Sobirà.

Destrozos en un concesionario de coches de l'Hospitalet de Llobregat
Destrozos en un concesionario de coches de l'Hospitalet de LlobregatAlejandro Garcia / Efe

El temporal del jueves afectó a centros educativos de 43 municipios catalanes, con incidencias como la caída de árboles, elementos de cubierta, toldos, persianas, mutros y vidrios, que no impidieron que hoy hayan abierto todas las escuelas a excepción de un instituto de Alella del que se desprendió parte del tejado solar.

En Barcelona, las tareas de limpieza de los destrozos provocados por el viento comenzaron a media tarde del jueves, cuando remitió el temporal. A medida que se han inspeccionado los parques para comprobar los efectos del temporal se han ido abriendo progresivamente. Todavía no hay un balance del número de árboles caídos o en peligro de desplomarse.