Barcelona

Hoy entra en vigor la ordenanza de civismo de Barcelona: ser incívico puede costar 3.000 euros

Política municipal

Incluye medidas para reforzar el cobro efectivo de las multas

Una persona orinando en la vía pública 

Una persona orinando en la vía pública 

Barcelona dispone desde este domingo de una nueva ordenanza de civismo que actualiza la que estaba en vigor desde hace veinte años y que encarece las sanciones, algunas hasta los 3.000 euros, por orinar en la calle, hacer botellón, pintar grafitis o no diluir con agua las micciones de los perros.

Ser incívico va a resultar más caro en Barcelona, porque la nueva Ordenanza de Convivencia en el Espacio Público contempla asimismo medidas para reforzar el cobro efectivo de las multas, incluyendo el pago inmediato para aquellos infractores que no residen en la ciudad y que hasta ahora solían quedar impunes.

El nuevo texto se aprobó en el último pleno municipal de 2025, apoyado por los grupos del PSC, en el gobierno municipal, Junts y ERC, la abstención del PP y los votos en contra de Barcelona en Comú y Vox y, tras su publicación hace justo un mes en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona (BOPB), entra este domingo en vigor.

Entre las principales novedades, la normativa incluye sanciones de hasta 1.500 euros por consumo de alcohol en presencia de menores o en zonas con restricciones nocturnas, prohíbe las llamadas 'rutas etílicas' con multas de hasta 3.000 euros, y eleva a los 1.500 la multa máxima por hacer ruido en áreas acústicamente tensionadas.

Orinar en la calle será castigado con 750 euros, que pueden llegar a ser 1.500

El 'precio' por orinar en la calle sube de los 300 euros de la multa actual a los 750 y puede alcanzar los 1.500 si se hace en zonas de ocio nocturno, calles estrechas, en presencia de menores o en lugares con lavabos públicos cercanos.

La ordenanza mantiene sanciones de hasta 600 euros por pintar grafitis en lugares no permitidos, pero obliga al autor a hacerse cargo de los gastos de limpieza y reparación, e incluye también nuevas conductas penalizadas, como no diluir con agua los orines de los animales de compañía, multado con hasta 300 euros.

El texto contempla asimismo sanciones de entre 750 y 1.500 euros por conductas que vulneran la dignidad y la libertad sexual en el espacio público, e introduce el concepto de aporofobia (rechazo a los pobres) como eje discriminatorio, al tiempo que contempla medidas sociales y preventivas, como alternativas a las sanciones económicas para personas vulnerables e instalación de lavabos públicos.