Barcelona

Collboni garantiza 260 millones para

Objetivo 2031

Barcelona y vecinos decidirán el plan en

Collboni, este miércoles, durante su conferencia en el acto organizado por el Col·legi de Periodistes

Collboni, este miércoles, durante su conferencia en el acto organizado por el Col·legi de Periodistes

Ana Jiménez

El martes se hizo público un descubrimiento arqueológico que ha hecho saltar por los aires las tesis urbanísticas de la Barcino romana de hace 2.000 años. Después de tres años de ardua excavación en las entrañas de un hotel del Gòtic, resulta que el foro romano estaba alineado con el mar y no con la montaña, como se creía hasta ahora. El corazón de la ciudad era entonces un concepto indiscutible. Jerárquico, incluso. Con el paso de los siglos, la centralidad se ha difuminado hasta generar distintos núcleos dentro de una misma urbe. Si hasta ahora se ha hablado de Glòries, el Campus Clínic, la Ciutadella o los barrios de la Marina, el alcalde Jaume Collboni ha hecho referencia este miércoles a la Sagrera, la gran herida ferroviaria que lleva 40 años esperando una gran tirita urbanística. Será, según el regidor del PSC, “una nueva centralidad metropolitana” en la que tiene previsto invertir 260 millones hasta el 2031.

Habrá quien vea en el anuncio de Collboni un ejercicio clásico de la política contemporánea: la promesa de lluvia de millones para un gran proyecto público. Por dos razones. La primera, porque abarca un montón de años allende la finalización de su mandato, que termina en mayo del 2027, con lo que el siguiente gobierno, si el PSC no mantiene el cetro, podría dar un volantazo al plan. Y segunda, porque cualquier partida presupuestaria requiere antes del plácet del pleno municipal. En cualquier caso, el alcalde ha defendido la necesidad y la urgencia de “empezar a construir ciudad antes incluso de que se termine la estación ferroviaria”. De ahí que 45 de los 260 millones ya estarán en ejecución, ha anunciado Collboni, antes de las elecciones. 

El futuro

El alcalde respalda el desarrollo de una “nueva centralidad metropolitana” donde residirán 30.000 ciudadanos

El alcalde ha participado en la tradicional conferencia que cada año organiza el Col·legi de Periodistes de Catalunya y en esta edición ha querido centrarse en el proyecto de transformación más importante desde los Juegos de 1992. El año pasado, en este mismo foro, prometió algo similar para Montjuïc. Con más dinero (2.800 millones junto a la Fira y el Govern) y otro calendario (horizonte 2035). Es un buen resumen de la hoja de ruta socialista, centrada en romper el mito, ha aseverado el alcalde, de que Barcelona ya no puede crecer desde el punto de vista urbanístico. 

Obras en el entorno de la estación de Sagrera, a finales de enero
Obras en el entorno de la estación de Sagrera, a finales de eneroMané Espinosa

La estación ferroviaria debería estar 100% terminada en el 2032 y ahí no va ni un duro del Consistorio porque de esa factura se encarga el Estado. Luego están los 11.300 nuevos pisos (la mitad, protegidos y dotacionales), los 20 equipamientos sanitarios, educativos, deportivos y culturales y, sobre todo, la zona verde de 3,8 kilómetros lineales sobre las vías entre el Pont del Treball y el Nus de la Trinitat. Será, con 36 hectáreas, el parque público más grande de Barcelona. Para que se hagan una idea, es la distancia que hay, por la calle Aragó, entre las calles Marina y Tarragona, o la longitud total de la calle Muntaner, desde la Bonanova hasta la ronda Sant Antoni.

Crisis habitacional

Se planean 11.30

 Collboni también ha anunciado que el próximo otoño dará comienzo un proceso participativo con los vecinos, de manera que se puedan definir las características del parque (la idea es empezar a plantar árboles a finales del 2027), los entornos de la estación y los equipamientos. El líder del PSC ha insistido en la idea de empezar a trabajar al margen del avance de la estación. “Nos ponemos ya”, ha entonado, de manera que el estreno de la terminal ferroviaria, el mayor punto de intercambio de transporte público de la ciudad (alta velocidad, Rodalies, metro, buses interurbanos) se inaugura con parte del entorno urbano ya terminado o en marcha. 

En cuanto a la actividad económica, serán 480.000 metros cuadrados todavía por definir en los que se espera que se generen cerca de 10.000 nuevos puestos de trabajo. Como con la vivienda, está por ver cómo responde el sector privado, sobre todo en cuanto a las oficinas, que parece que reflotan tras algunos años aciagos. Con los pisos, los equipamientos, las zonas verdes y el transporte público se espera que 30.000 personas vengan a vivir a la Sagrera. No será un nuevo barrio porque son 10 los vecindarios implicados. Y dos distritos, Sant Andreu y Sant Martí, que cómo se decía de Barcelona con el mar con los Juegos, llevan décadas dándose la espalda.