Barcelona

Ofensiva municipal contra la suciedad enquistada en el corazón de Barcelona

Espacio público

El distrito de Ciutat Vella ajusta sus sistemas de limpieza a fin de paliar el incivismo

La búsqueda de chatarra desata muchas quejas vecinales en la calle Peu de la Creu del Raval

La búsqueda de chatarra desata muchas quejas vecinales en la calle Peu de la Creu del Raval

Llibert Teixidó

Enésima ofensiva municipal contra la suciedad enquistada en las calles y plazas de Ciutat Vella. El gobierno del alcalde Jaume Collboni está reajustando los servicios de limpieza de estos barrios, afinándolos esquina tras esquina. Albert Batlle, concejal responsable del distrito, y Carlos Vázquez, el director de los servicios municipales de limpieza, detallaron este martes la iniciativa.

Una empleada de limpieza adecenta un contenedor
Una empleada de limpieza adecenta un contenedorLV

Los chorros de agua a presión se aplicarán con mayor frecuencia, y justo después del paso de la máquina barrendera, para que el resultado sea más lúcido. Hasta ahora cada unidad iba por su cuenta. También se cuidará mucho más el aspecto de los contenedores y de las bocas de la recogida neumática. Además, se pondrán nuevas papeleras, algunas de ellas, las del paseo Marítim, inteligentes y todo. Y los entornos escolares se adecentarán antes de las nueve de la mañana, y de nuevo por la tarde. Y partir del otoño cada barrio tendrá su propio día de recogida de trastos viejos. “La Guardia Urbana impondrá las sanciones pertinentes –advirtió el concejal Batlle–. La nueva ordenanza de civismo nos ayudará”.

Otros problemas sociales de más difícil solución también deslucen el espacio público

Se trata de un problema que deteriora la convivencia del distrito más transitado de la urbe, que de manera inexorable amarga la vida cotidiana de la gente. Hablamos de la cuarta preocupación de los vecinos de este lado de la ciudad, por debajo de la inseguridad, la vivienda y el ruido. El incivismo de muchos es en buena medida responsable de este escenario. Barcelona se gasta más o menos un millón de euros al día en limpiarse. Hace pocos días el alcalde Collboni dio un toque de atención a las empresas encargadas de esta contrata.

Un hombre escarba en un contenedor del Raval
Un hombre escarba en un contenedor del RavalLV

Porque en el Gòtic y el Casc Àntic has de dejar las bolsas de basura al caer la noche ante tu portal, pero muchos las dejan en cualquier lugar. Algunas esquinas devienen en espontáneos vertederos. No pocos están hartos. Muchos cuelgan carteles pidiendo que no dejen ahí sus desperdicios. También abundan quienes dejan las bolsas en las papeleras. Muchas se desbordan antes de su recogida y los desperdicios se desparraman por los alrededores. Esta ofensiva municipal también prevé nueve nuevos puntos de recogida móviles donde la gente podrá dejar sus basuras por la mañana y por la tarde. Un año atrás el Ayuntamiento se puso a pegar pegatinas disuasorias en las bolsas abandonadas. Así comenzó a pergeñar este plan. Todas estas medidas se fundamentan en numerosos encuentros con vecinos.

Una mujer inspecciona unas prendas abandonadas junto a un contenedor de la plaza del Padró
Una mujer inspecciona unas prendas abandonadas junto a un contenedor de la plaza del PadróLV

Los refuerzos de la limpieza de los contenedores son otros de los pilares de esta iniciativa. Estos elementos desdibujan la convivencia del Raval. La plaza del Padró ilustra una suerte de tormenta perfecta. Aquí encontramos hasta neveras industriales dejadas a la mano de Dios, y de manera habitual. El año anterior el distrito redobló la presión inspectora sobre los negocios de estos barrios y practicó 900 visitas informativas, 1.009 inspecciones y 838 propuestas de sanción. Además, los contenedores atraen a muchas personas que se ganan la vida revendiendo lo que en ellos encuentran. En esta misma plaza, la calle Riera Alta y la ronda Sant Pau tienen lugar de tanto en tanto diversas manifestaciones de los mercados de la miseria.

Muy cerca, en la calle Peu de la Creu, varios vecinos lamentan que esta sucesión de contenedores es empleada de modo recurrente para aliviarse o drogarse. Estos vecinos también lamentan que han de convivir con los continuos martillazos de los buscadores de chatarra. A veces la suciedad no viene de la mano del incivismo, sino de otros problemas sociales de más difícil solución.

Luis Benvenuty Alcalde

Luis Benvenuty

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Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas. Desde el año 2000 escribe reportajes en Guyana Guardian, en su mayor parte sobre el ámbito local.