ADN de la reina Elisenda, música y exposiciones, en los 700 años del monasterio de Pedralbes
Patrimonio
El Ayuntamiento explora nuevos usos para el edificio tras la marcha de las monjas clarisas, un futuro que será “coherente con la vida monacal, la paz y la espiritualidad” que emana del lugar

Sor Immaculada, este miércoles, en el claustro del monasterio de Santa María de Pedralbes, la que fue su casa hasta hace un año

Cuesta creer, conocidos los plazos y los tiempos actuales, que el monasterio de Santa María de Pedralbes pudiera levantarse en poco más de un año. Pero así lo atestiguan los documentos que se guardan en esta joya arquitectónica, en concreto, en el Llibre de la Regla, donde queda constancia de que la primera piedra de la iglesia se colocó el 26 de marzo de 1326. Siete siglos después, el 23 de marzo del 2026, dará comienzo -con presencia del president Salvador Illa y el alcalde Jaume Collboni- su 700 aniversario que culminará el 3 de mayo del 2027, cuando aquí se instaló la primera comunidad de monjas clarisas. La efeméride será una estupenda oportunidad para conocer más de cerca la vida monacal, la paz y la espiritualidad que emanan de estas paredes a los pies de Collserola, pero, sobre todo, permitirá acercarse a la figura de la impulsora del monasterio, la reina Elisenda de Montcada i de Pinós.
El concejal de Cultura, Xavier Marcé, antes de exponer las bondades del año de celebraciones en lo alto de Les Corts, ha explicado que el monasterio atraviesa por un momento de “cambio en la gobernanza” tras la marcha, en febrero del 2025, de las tres últimas monjas clarisas que residían en el complejo. Es cierto que el Ayuntamiento rige el lugar, por un convenio con la orden religiosa, desde 1972, pero “la no presencia permanente” de las hermanas abre nuevos horizontes y oportunidades para el edificio. Ha dejado claro que no está previsto ningún volantazo y que se “no se traicionará el espíritu del lugar”. Sobre posibles opciones, no ha querido concretar demasiado: “Un centro de estudios monacales o sobre la paz y la espiritualidad”. “No es un lugar para hacer conciertos de rock and roll”, ha bromeado.

Son un limitado puñado los conjuntos arquitectónicos de corte medieval que en todo el mundo pueden asimilarse al monasterio de Pedralbes. Por historia y por estado de conservación. Pero su situación, alejada del centro de Barcelona, le ha permitido huir del abigarrado núcleo turístico. Recibe cada año cerca de 80.000 visitantes, a años luz de los más de 4,8 millones de paseantes que entran en la Sagrada Família. El 700º aniversario no pretende disparar estas cifras. De hecho, ha explicado Marcé, la idea es “mantener y rendir homenaje a la esencia del lugar”. La espiritualidad, ha insistido, “será el hilo conductor” de la programación ideada hasta mediados del 2027.
Archivo histórico
El Govern declarará bien cultural de interés nacional el fondo documental que las clarisas guardan en el complejo de Les Corts
Anna Castellano, conservadora jefe del museo del monasterio, ha explicado que Pedralbes es uno de los principales exponentes del monacato femenino y ha puesto de relieve la figura de Elisenda de Montcada, cuarta y última esposa de Jaume II de Aragón que soñó con un monumento en el que retirarse tras enviudar y que fue una de las mujeres más insignes de su época, ya que intervino en muchas de las decisiones de su marido. Fue precisamente la precaria salud del rey lo que aceleró la construcción del monasterio. Castellano ha explicado que para este año se espera tener resultados de las pruebas de ADN que permitan conocer más y mejor al personaje, así como a las monjas enterradas en el recinto. “De esta manera -ha aseverado- podremos saber si existía un vínculo familiar entere ellas. También será posible, o es la idea, establecer la causa de la muerte de la reina. Qué comían, qué enfermedades padecían. Cómo vivían, al fin y al cabo.

Quim Borràs, director general del Patrimonio Cultural de la Generalitat, también presente en la rueda de prensa, ha avanzado que el Govern está terminando los tramites para que el fondo documental de las clarisas sito en el monasterio sea considerado bien cultural de interés nacional, cosa que lo dotaría de más medios, protección y prestigio. Este archivo, ha argumentado, “permite tener una mirada femenina del pasado de las monjas clarisas” a lo largo de 700 años de historia. Borràs ha anunciado que antes de verano ya será una realidad y que todo el fondo será consultable a través de internet.
El programa de actos incluye, para julio, una proyección lumínica en el claustro y en una fachada exterior. También se han previsto cuatro exposiciones. Uno sobre los espectaculares murales de la diminuta capilla de Sant Miquel, asida al claustro; otra sobre la figura de Mercè Anzizu, la monja que entre los siglos XIX y XX dio luz y brillo al archivo con su obra literaria, poética y musical; una tercera sobre la figura de la virgen María en colaboración con el Museu Nacional d'Art de Catalunya, y una cuarta centrada en Mira Schendel, pintora, escultora y poeta del siglo XX perseguida durante la segunda guerra mundial por su ascendencia judía. También está prevista una restitución digital en realidad aumentada de la tumba de la reina Elisenda, la figura central de estos 700 años.
