Barcelona

Longevidad o juventud

3cat es un bazar que te invita a asumir la imposibilidad de seguir todos sus contenidos y concienciarte de tu insignificancia. Paseando por la plataforma como por un mercado de barrio donde se exponen calzoncillos al por mayor, tropiezo con un Al descobert sobre el programa Que no surti d’aquí (Catalunya Ràdio). Sus responsables son Roger Carandell, Marta Montaner y Juliana Canet, y el programa –¿o es un vídeopodcast?– es de hace un mes. Los tres teatralizan su día a día en la radio y el making of de las multitudinarias actuaciones que han celebrado en diferentes teatros de Catalunya. 

Los conductores de 'Que no surti d'aquí' 
Los conductores de 'Que no surti d'aquí' Instagram

La teatralización, de una aparente naturalidad, es el secreto de la fórmula, que les permite discutir, reconciliarse, halagarse y contar anécdotas vagamente personales que relacionan con la vida públicamente privada de diferentes influencers, celebrities y palanganeros.

En un momento dado, graban una discusión interesante. Canet confiesa que no se imagina haciendo el mismo programa toda la vida y que quizá deberían ir pensando en un final digno. Montaner mantiene que, si disfrutan trabajando juntos, no ve por qué deberían renunciar a una longevidad sin fecha de caducidad. Canet remata y dice que preferiría culminar su programa con una gira pletórica por los teatros y acabar muy arriba que “ser La competència (RAC1) y hacer el mismo programa durante quince años y a desgana”. 

La franqueza de Canet es uno de los valores que atraen a muchos de sus fieles seguidores, condicionales e incondicionales. Como consumidor de radio de todo tipo de formatos, yo no descartaría que, como sucedía con los partidos malos de Messi, un hipotético programa desganado de La competència tenga más riqueza radiofónica y de contenidos que un Que no surti d’aquí entusiasta y triunfante.

El debate sobre si los programas deben mantenerse o suspenderse cuando funcionan es habitual

GRACELAND. El primer capítulo de la segunda temporada de Paradise (Disney+) es espléndido y tiene vida propia. El argumento de supervivencia postapocalíptica se mantiene, pero la serie se ha permitido regalarse un episodio –los que entienden de eso los denominan “episodios cápsula”– que transcurre en la mansión Graceland, de Elvis Presley, convertida en el refugio de una privilegiada ocupa.

A partir del segundo capítulo, reaparece el protagonista habitual, dispuesto a reanudar su odisea. Para dar pistas a los seguidores, en una de las escenas se le ve leyendo El último hombre , de Mary Shelley, una novela considerada como fundacional del género de la ciencia ficción.