La Diputació de Lleida presenta un plan para frenar la pérdida de habitantes en 17 municipios.
Vivienda asequible
Cerca de 168 de las 231 localidades con una cifra inferior a 1.000 residentes han experimentado un descenso poblacional durante la última década.

Estampa de una vivienda en mal estado en Menàrguens (Lleida).

La Diputació de Lleida ha dado a conocer una estrategia de intervención local con el fin de mitigar el descenso demográfico en pueblos con menos de mil residentes. De acuerdo con lo reportado por Segre, 17 poblaciones provinciales sacarán provecho de esta iniciativa, la cual facilitará una reestructuración de las medidas habitacionales y combatirá la escasez de hogares económicos y en buen estado. Los núcleos urbanos incluidos en el proyecto, conforme indica el diario de Lleida, comprenden: Les Avellanes i Santa Linya, Castelló de Farfanya, Menàrguens, Cubells, Preixens, Camarasa, Penelles, Montoliu de Lleida, La Granja d’Escarp, Lladorre, La Guingueta d’Àneu, Vall de Cardós, Tírvia, Rialp, Llavorsí, Alins y Montellà i Martinet.
A nivel provincial, 168 de los 231 ayuntamientos con menos de mil vecinos han visto mermada su población en los últimos diez años, con un descenso medio del 7%. Las regiones con mayor impacto negativo son las tierras de secano y las comarcas pirenaicas.
Mediante esta propuesta, las localidades lograrán analizar pormenorizadamente su inventario inmobiliario, con el fin de detectar y situar cartográficamente las propiedades desocupadas o con bajo uso, además de estudiar su mantenimiento y opciones de restauración. Dicha información ayudará a los Ayuntamientos a definir qué planes y disposiciones resultan precisos para subsanar el déficit de alojamiento y atraer a nuevos habitantes.
Las diecisiete localidades favorecidas en esta convocatoria, cuya iniciativa ha sido licitada por la entidad provincial por 60.000 euros, indica Segre, comparten una abundancia de casas deshabitadas o poco aprovechadas a causa de fallos en las estructuras y la falta de escrituras de titularidad. Los regidores de los pueblos seleccionados confían en que el plan agilice la comunicación con los dueños de dichas propiedades como etapa inicial hacia su restauración. Finalmente, este grupo de acciones tendrá que incrementar la disponibilidad de hogares tanto para la compra como para el arrendamiento.