Isabel Galvín: Ayuso refuerza en el ámbito educativo la corriente 'neocon't impulsada por Esperanza Aguirre.
Educación
Una docente y líder sindical analiza la evolución de la instrucción en

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en el transcurso de una intervención pública.
La docente Isabel Galvín, después de doce años al frente de la secretaría general de Enseñanza de CCOO, opina que la presidenta Díaz Ayuso intensifica “el giro neoliberal ideado por Esperanza Aguirre” en el sistema educativo a través de iniciativas como una “guerra cultural”, ayudas que “van directamente a las empresas”, la inversión pública más reducida por estudiante de toda España y subsidios de comedor que resultan “un copago”.
“Más de 1.000 millones de euros arrebatados a la educación pública” durante las reducciones de la crisis de 2012 “siguen pendientes de revertir” por la Comunidad de Madrid, relata Galvín a Efe al retomar su actividad docente tras haber encabezado por tres periodos el sindicato mayoritario del sector educativo.
Evidente carencia en la dotación docente
“Hay un déficit claro de plantilla, una sobrecarga del profesor en horas lectivas y tareas burocráticas”, proporciones excesivas de estudiantes por clase, presupuestos reducidos para la operatividad de los colegios y una “falta de apuesta” por el enfoque en la pluralidad y por perfiles como consejeros y psicopedagogos, que son fundamentales en “la región más desigual de España, donde está en riesgo la función de la educación como elevador social”, señala con pesar.
“Esto sale adelante por el compromiso y dedicación del profesorado, de los equipos directivos”, de la plantilla de trabajadores y con “muchas más horas de las que oficialmente tenemos reguladas”, afirma en el instituto San Isidro donde enseña Lengua y Literatura.
“La vocación no debería ir en detrimento de la dignificación. El compromiso del profesorado no puede ser un estafa y que se aprovechen de ello”, afirma.
“Guerra cultural”
La anterior mandataria Esperanza Aguirre fue “la arquitecta de esta política educativa”, en compañía de su responsable de Educación “neocon” Lucía Figar, para la cual “los profesores eran unos vagos y tenían demasiadas vacaciones”. Aquellos años estuvieron definidos por la Marea Verde y el diálogo sindical “se rompió, hasta llegar Cristina Cifuentes”.
Díaz Ayuso pretende actualmente “sumar a la ultraderecha”, mediante un tono “Milei, la libertad carajo” y nociones como “la unidad nacional, España una grande y libre, la conquista de América, el español como lengua vehicular”, asegurando incluso que “la justicia social es progre” y subrayando la “confrontación con el profesorado”.
La inquietud de “Ayuso no es la falta de desdobles en matemáticas sino si el currículo tiene sesgo de género. Esa es la guerra cultural”, conforme a Galvín para el cual “ahora la liberalización es total”.
El traspaso de fondos estatales al sector concertado “evoluciona a más. Ceden el terreno prácticamente gratuito, los centros se construyen en meses”, y también han “blindado los conciertos por diez años independientemente de la demanda”, a pesar de que existan menos niños por la caída de la natalidad.
Aquellos “cheques” vinculados a Infantil, FP y Bachillerato “no van al ciudadano sino a la empresa” y no costean tampoco la totalidad de la matrícula. “Si no hay empresa interpuesta, este cheque no sirve para nada. Es un sistema perfectamente armado”.
Referirse a las ayudas de comedor “no es real, es un copago” y los hogares precisan “adelantar el dinero”. Únicamente resultan sin coste para los perceptores de la RMI y descendientes de integrantes de las Fuerzas de Seguridad, en una zona “con casi 30% de pobreza infantil”.
La posibilidad de escoger escuela y el distrito único representan “un engaño”, puesto que “cierran grupos antes” de iniciar el periodo de inscripción. Las administraciones del PP “han instrumentalizado el proceso de escolarización para recortar en educación pública”.
“Rescate” a la pública
Madrid cuenta con “un modelo de redistribución a la inversa, se da más al que menos necesita y viceversa”, contraviniendo la corrección de las inequidades establecida en la Constitución. La comunidad más próspera “no lo convierte en oportunidades para todos los jóvenes. Para la mayoría, estas políticas suponen menos oportunidades”.
En realidad, “tenemos la mayor segregación escolar de España y en Europa solo por detrás de Hungría, Rumanía o Bulgaria”, de acuerdo con Galvín quien solicita “un rescate a la educación pública y la reversión total de los recortes”.
Esto facilitaría ajustar los promedios por aula, extender el apoyo a la pluralidad, garantizar comedores sin coste, elevar las ayudas, las plazas de profesorado y distintas figuras; disminuir la jornada de enseñanza, edificar nuevas instalaciones y rehabilitar las existentes, suprimir “el maltrato a los interinos”, junto a otros requerimientos.
