Las Claves
- Arquitectos contratados por el Ayuntamiento de Mataró analizan el subsuelo del solar de El Corte Inglés para reconstruir la nave de Can Fàbre
Un despacho de arquitectos contratado por el Ayuntamiento de Mataró (Maresme) analiza desde este lunes el subsuelo del solar que El Corte Inglés tiene en la ciudad para evaluar la posible reconstrucción de la nave de Can Fàbregas y de Caralt. La antigua fábrica se desmontó en el 2009 para vender los terrenos a los grandes almacenes y que realizara una gran superficie comercial. Sin embargo, el proyecto fracasó y las partes están enfrentadas desde entonces.
Durante el transcurso del pleito, un dictamen jurídico impone a la corporación municipal la obligación de reconstruir Can Fàbregas en unas parcelas que han dejado de ser de su propiedad. Por otra parte, pese a que la compañía ha dado permiso a los expertos para llevar a cabo los sondeos geotécnicos necesarios, El Corte Inglés solicita al Ayuntamiento que adquiera nuevamente el terreno si pretende concluir la obra.
David Bote, alcalde de Mataró, ha mencionado que el plan de reedificación actual es de hace tiempo -un fallo inicial ya exigía reconstruir la nave en 2014- y ahora resultaba necesario realizar una actualización para continuar avanzando en la observancia de las peticiones y advertencias legales que el ayuntamiento ha obtenido a lo largo del pasado ejercicio.
Aparte de una evidente actualización de precios, Bote ha explicado que el encargo que se ha realizado a un despacho especializado por parte de la empresa municipal de urbanismo de Mataró (Pumsa), incluye también un estudio detallado sobre el estado actual del sol y de la cimentación del solar.
Inicio de los estudios geotécnicos en el solar de El Corte Inglés.
Tras la recepción de las conclusiones del análisis por parte del Ayuntamiento, se pondrá en marcha una etapa posterior de mayor dificultad para determinar la ejecución de esta obra, impuesta por los tribunales, en unas parcelas que pertenecen a un particular con el que el consistorio sostiene un conflicto legal desde hace más de diez años.
En realidad, El Corte Inglés ha interpuesto una acción judicial frente al Ayuntamiento con el propósito de anular la transacción y recobrar los 24 millones de euros desembolsados por la parcela de Can Fàbregas. La firma argumenta que la supresión de los planes urbanísticos que hoy motivan la reedificación de la nave, le privó de ejecutar su propuesta.
No obstante, desde el ayuntamiento descartan este razonamiento y señalan a la compañía por haber demorado indefinidamente la edificación del complejo comercial. En la actualidad, reconoce el regidor, tendrá que proponerse de igual modo “cómo convertir el proyecto de reconstrucción en una realidad a través del título del suelo”. Pero esto, afirma, tendrá lugar “otro capítulo”.
Al respecto, Bote reconoce que el Ayuntamiento aún no ha definido el plan para concluir “accediendo al uso del suelo” que facilite la ejecución de las labores de rehabilitación. No obstante, la administración municipal insiste en que lo ideal resultaría abordar la restauración de Can Fàbregas simultáneamente con la urbanización de todo el terreno.




