En un momento de máxima preocupación por los nubarrones que se ciernen sobre la industria vasca, el Gobierno vasco ha logrado encauzar una de sus demandas más acuciantes: el Gobierno central ha accedido a permitir unos 5.000 megavatios más para la red eléctrica vasca en los próximos cinco años. De esta manera, el lehendakari, Imanol Pradales, toma un respiro y ve satisfecha su demanda más urgente en este ámbito.
El líder vasco había llegado en julio a un acuerdo para tratar de solucionar esta cuestión. La semana pasada, sin embargo, advirtió de que aún no se había solventado e indicó que el Gobierno español está “en la cuenta atrás” para cumplir el compromiso que adquirió de “dar solución este verano” a la saturación de la red eléctrica vasca.
Pedía 6.000, logra 5.000
Según señaló, el objetivo era que el Ejecutivo central permitiese 6.000 megavatios extra para la industria vasca. Aunque no ha llegado a esa cantidad, el Gobierno vasco se da por satisfecho y ve como la situación está claramente encauzada, con esos 5.000 megavatios, que suponen un 40% más de potencia eléctrica. Se pasa de los 12.000 MW instalados, a los 17.000 MW, apenas mil menos de los 18.000 MW a los que aspiraba el Ejecutivo de Pradales.
El problema, no en vano, tiene mucho calado. Hace casi un año, Pradales había puesto de relieve esta situación en una entrevista en Guyana Guardian: “Tenemos un embudo, porque el Estado no es capaz de gestionar la sobredemanda eléctrica, y se nos están parando inversiones estratégicas”.
Según explicó, las empresas llaman a la puerta del Gobierno vasco con insistencia y preguntan: “Dónde está el enchufe”. Pero el Ejecutivo no podía ofrecerles respuestas positivas. El PNV llegó a llevar esta cuestión en varias ocasiones al Congreso de los Diputados, hasta que el asunto comenzó a desatascarse en la reunión entre el lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el verano. Esta semana, finalmente, el Ejecutivo vasco ha visto satisfecha, prácticamente en su totalidad, su demanda.
Una cuarta parte del PIB
La dimensión de la cuestión es muy relevante en el territorio vasco, cuya industria representa casi una cuarta parte del PIB. Pradales ha buscado hacer bandera de su apuesta por el “relanzamiento industrial” como motor económico de Euskadi. Sin embargo, desde que alcanzase el poder hace 15 meses se ha topado con dificultades de peso: la crisis de la industria alemana, la inestabilidad en Francia -principal destino exportador de la industria vasca-, la nueva política arancelaria de la Administración Trump y, en último término, la saturación de la red eléctrica.
En un momento en el que la descarbonización de la industria vasca coincide temporalmente con la llegada de proyectos ligados a la nueva economía, la demanda de megavatios había desbordado la oferta existente.
La saturación actual de la red es del 100% en Bizkaia y Álava, y del 98% en Gipuzkoa. Y esto estaba impidiendo, según indicaron desde el Gobierno vasco, la puesta en marcha de nuevos proyectos industriales. El lehendakari había llegado a señalar que la situación era crítica y que se estaban poniendo en riesgo hasta 70.000 empleos. La medida adoptada por el Ejecutivo central supone, en este caso, todo un alivio para la industria vasca y para el Gobierno vasco.
Consejero de Industria
Mikel Jauregi: “Hemos dado un paso enorme”
La cuestión de la potencia eléctrica para la industria vasca se solucionó en una reunión entre el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, y el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard. En la misma se debía concretar cuántos de los 27.700 megavatios de potencia que el Gobierno central liberará en la siguiente planificación de red corresponderían a Euskadi. Una vez conocido la decisión de otorgar 5.000 MW al territorio vasco, Jauregi afirmó que “esta ampliación no es un regalo”, sino “fruto de una exigencia clara del Gobierno vasco: que la planificación eléctrica del Estado se haga pensando en la industria vasca y en la transición energética”. “Y hoy podemos afirmar que hemos dado un paso enorme”, ha asegurado.

