La charcutería de José aún no ha podido reabrir la parada en el mercado municipal de Paiporta, pero desde el lunes dispensa fiambres en la food-truck que la ONG World Central Kitchen, de José Andrés, le facilitó. Lo cuenta enormemente agradecido a la organización por ayudarle en la reactivación de su negocio tras tantos días sin poder trabajar. “Me han dejado la furgoneta, la cortadora, la báscula... Y hasta me ayudaron a transportar el género. Hacemos poquito, pero algo es algo y al menos estamos vendiendo”, explica. Al lado, su compañera en el mercado le ayuda a cobrar con el datáfono a los clientes. “Si no nos ayudamos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?”, dice la responsable de L'Herbolari de Vero.
Ambos agradecen a la ONG que les esté ayudando a seguir adelante y que continúen, 52 días después de la riada que asoló buena parte de la provincia de Valencia, presentes en las calles de Paiporta. Porque la furgoneta de al lado de la de José es pescadería ambulante estos días. En ella atiende la pescadera del mercado municipal que tampoco ha podido reabrir aún, y a falta de trabajo propio, colabora preparando el pescado que diariamente lleva la ONG para donarlo entre los vecinos y vecinas. “1 lubina por persona” se puede leer en uno de los carteles que penden del mostrador ya limpio de pescado a primera hora de la mañana. “Repartimos una pieza por persona, y son casi 600 bolsas las que preparo cada día. Mira la hora que es y ya no queda nada”, explica mirando el reloj. Es mediodía.
“Si no nos ayudamos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?”
Con el mercado apagado, sin luces, y un pequeño árbol de Navidad dominando la plaza desde el centro, los pocos transeúntes que se acercan lo hacen también por recoger algo de fruta y verdura en otra de las paradas que la ONG mantiene activas. Sus logotipos se ven en muchas de las calles de Paiporta todavía, como junto a la sede del Casino, donde empiezan a preparar el reparto de comida caliente.
En la plaza, y contigua a la frutería, está la caravana de la panadería Cortina, otro negocio de Paiporta que quedó anegado y que ahora reparte pan, gratuitamente, a los afectados. También una barra por persona. El establecimiento, explican sus compañeros comerciantes, ya no volverá a abrir. Estaba muy cerca del barranco desbordado. A los pocos metros está la charcutería y salazones María, cuyas dependientas y propietaria limpian a conciencia para reabrir este viernes. Los voluntarios, insisten, hicieron posible que pueda seguir trabajando.
Árbol de Navidad en la plaza junto al mercado municipal de Paiporta, ahora cerrado al público
El comercio local de Paiporta todavía sigue en un porcentaje de apertura “muy bajo”. El Ayuntamiento repartirá más de 1 millón de euros en ayudas
El impacto en el tejido comercial de Paiporta que ha tenido la dana no se ha valorado todavía, pero su Ayuntamiento hace números para compensar económicamente a quienes cerrarán y también a quienes se atrevan a seguir, a pesar de todo. El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Paiporta, Vicent Císcar, explicaba ayer que el comercio local todavía sigue en un porcentaje de apertura “muy bajo” y lamentó que muchos de los comerciantes hasta ahora en activo, pero en una edad próxima a la jubilación, “están planteándose abrir y hay muchos que, desgraciadamente, no abrirán”.
Es por ello que el consistorio pondrá a disposición de los comercios un fondo de alrededor de un millón de euros, “una pequeña ayuda, pero queremos ayudar a todos los que han padecido la catástrofe y un poco más a los que quieren reemprender“. Aún así, asume que ”no va a ser suficiente si otras administraciones no se ponen también las pilas para ayudar al comercio”.
En plena campaña navideña, el impacto negativo de las inundaciones aún escuece más en el tejido comercial. La asociación Confemercats propone estos días visitar los mercados y acompañarlos en esta etapa de reconstrucción fomentando el comercio de proximidad. "Juntos podemos recuperar todo lo que hemos perdido, resurgiendo con más fuerza que nunca”, aseguraba este miércoles su presidenta, Merche Gayet. Confemercats, la Confederación de Mercados Tradicionales y Abastos de España, junto a Confecomerç CV y la Dirección General de Comercio, han hecho posible que los mercados que sufrieron el impacto de la gota fría tengan su propia iluminación y decoración esta Navidad.
Así, el Mercado de Triana (Sevilla) ha sido el encargado de decorar el Mercado de Alfafar; la Federación de Mercados de Catalunya (FEGRAM), en colaboración con el Mercado de Carcaixent, ha engalanado el de Algemesí; el Mercado de La Paz (Madrid) ha prestado su nacimiento y llevará la calidez de las fiestas al mercado de Catarroja, donde también entregarán regalos a los niños. El mercado 11 de septiembre (Barberà del Vallès) embellecerá el de Benetússer; el Mercat Central de València ha decorado el Mercado de Picanya y Confemercats, el mercado de Sedaví.



