Las Claves
- El coste promedio de la obra nueva en València supera los 4.000 euros por metro cuadrado alcanzando un límite psicológico histórico.
- La Cátedra Observ
Los especialistas del sector inmobiliario afirman que el mercado residencial en la ciudad de València ya ha alcanzado un límite psicológico: el coste promedio de las promociones de obra nueva plurifamiliar en la capital sobrepasa actualmente los 4.000 euros por metro cuadrado, de modo que una vivienda a estrenar de solo 90 metros se adquiere ya por 360.000 euros. Este hecho representa uno de los efectos más notables de la tendencia del mercado durante el pasado ejercicio, conforme a los datos del reporte correspondiente al cuarto trimestre de 2025 confeccionado por la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la UPV y dado a conocer este jueves.
El documento advierte asimismo sobre una “contracción extrema” del mercado, contando con solo 137 inmuebles plurifamiliares de obra nueva en el municipio completo. “No estamos ante un mercado tensionado, sino ante un sistema roto, incapaz de producir vivienda accesible y condenado a expulsar población”, redacta Fernando Cos-Gayón López, responsable de la Cátedra en el estudio preliminar del texto, en el cual lanza reproches directos hacia las gestiones inmobiliarias de ejercicios previos. Estima que ahora es la oportunidad para “movilizar suelo, producir vivienda pública y privada asequible de forma sostenida, aplicar una fiscalidad en la vivienda coherente a colectivos vulnerables, profesionalizar la gestión del parque público, reducir trámites administrativos, aumentar la productividad del sector y gobernar con indicadores públicos y verificables”.
Los pensamientos de Cos-Gayón acerca del Plan Vive.
El artículo de opinión de la Cátedra suscrito por Cos-Gayón resulta particularmente severo con la Ley de vivienda - “legislar desde el miedo al propietario no protege al inquilino”, destaca. “Lo expulsa del sistema”-, no obstante percibe “brotes verdes” debido al Plan Vive de la Generalitat Valenciana, entidad con la cual firmó al concluir el año un acuerdo de cooperación para estudiar el sector inmobiliario. Sobre este tema, indica que el Plan supone “una oportunidad que debe valorarse en positivo” y anticipa que podría facilitar en 2026 el comienzo de una etapa inédita de inmuebles protegidos a través de la cooperación entre lo público y lo privado. “Sin embargo, conviene ser rigurosos: esas viviendas no estarán disponibles antes de dos años desde su inicio. El Plan VIVE es necesario y va en la dirección correcta”, sostiene Cos-Gayón, “pero no puede utilizarse como coartada para negar la emergencia actual ni para seguir retrasando decisiones estructurales”.
El incremento en los costes habitacionales no muestra señales de remitir, pues las estimaciones para los trimestres venideros de 2026 apuntan a una subida promedio del 1,65%. En comparación con la misma etapa del ejercicio previo, el estudio de la Cátedra señala un crecimiento del 19% en el valor unitario medio de los inmuebles. Asimismo, frente al tercer trimestre de 2025, el coste se ha elevado en un 10%. Ante la escasez de promociones a estrenar, la disponibilidad se ha movido hacia zonas del extrarradio como Patraix y Quatre Carreres, provocando que apenas tres distritos de la urbe de València concentren el 50% de las viviendas nuevas disponibles en València. De dicho volumen, un porcentaje significativo corresponde a bajos o áticos.
Únicamente tres zonas de la urbe agrupan la mitad de las viviendas construidas recientemente.
En relación con el sector del arrendamiento, el estudio no percibe variaciones sustanciales frente al periodo previo, aunque sí destaca observaciones importantes como que la renta media más costosa de este trimestre en la urbe de València se localice en Camins al Grau: 2.045 euros mensuales, una cifra considerable que de acuerdo con la Cátedra se explica mediante el mayor tamaño promedio de los inmuebles disponibles y la agrupación de oferta habitacional de nivel medio-alto.

