Comunidad Valenciana

El amigo invisible literario se consolida y se expande por la Comunidad Valenciana

Cultura

Sentim les Llibreries, la iniciativa nacida en la pandemía para fomentar la lectura y apoyar a las librerías de barrio, celebra su sexta edición y se abre a exportar el modelo a otros territorios

El equipo de Sentim les Llibreries Irene Herreras, Alejandro Fernández y Xus Bernabeu.

El equipo de Sentim les Llibreries Irene Herreras, Alejandro Fernández y Xus Bernabeu.

LV

Cuando Metis (el pseudónimo que esta niña de 9 años utilizaba en el juego) abrió su regalo, se encontró con una grata sorpresa. Era la primera vez que participaba en la iniciativa Sentim les Llibreries y su amiga invisible resultó ser una escritora que le había obsequiado con dos libros; uno acorde con los gustos de Metis sobre los enigmas y otro, escrito por ella misma. Historias como esta se repiten estas semanas del año desde 2020 cuando se ideó este gran amigo invisible literario para que personas que no se conocen entre sí vayan a las librerías de su barrio y elijan una lectura para ese desconocido del que apenas saben su edad y cuatro líneas de sus gustos.

Un proyecto que se ha consolidado y que este año, explica su coordinadora, Xus Bernabeu a Guyana Guardian, cuenta con 100 librerías y más de 1.500 inscritos en apenas unos días. El año pasado se llegó a los 3.000 participantes y este 2026 parece que vaya a ser un año de récords. La dinámica es sencilla. Uno se da de alta en un formulario en el que dice su edad, sus intereses literarios o autores y, muy importante, la librería donde quiere que su amigo invisible compre y deje el regalo, así como la lengua en que quiere que esté escrita la obra. Después ya recibe las instrucciones sobre a quién tiene que regalar él y, una vez realizada la compra, se le avisa de cuando está disponible para su recogida el regalo.

Algunos de los regalos de una edición anterior preparados para ser recogidos.
Algunos de los regalos de una edición anterior preparados para ser recogidos.LV

Sentim les Llibreries fue una ocurrencia de María Bastarós, gestora cultura y escritora. Natural de Zaragoza la pandemia le pillo viviendo en València y junto a unos amigos libreros detectó la preocupación de estos por el cierre de los establecimientos durante la covid. “Temíamos que muchas librerías pequeñas no sobrevivieran”, explica en conversación con este periódico. De manera altruista y con la ayuda de Luci Romero (librera), Paola Muñoz (poeta) y Sara Luz (ilustradora) idearon una primera edición muy rudimentaria. “Durante la pandemia estaba yo en el sofá de mi casa haciendo excels para que cada inscrito tuviera un amigo invisible y viceversa”, cuenta. 

El objetivo, apunta, era claro: fomentar la lectura y sobre todo la compra en las librerías de proximidad en un momento de crecimiento de la venta on line y en grandes superficies. Cuenta Xus Bernabeu que la idea es que el librero “esté en el centro del proyecto”. Y es que muchos de los participantes, al desconocer la verdadera identidad del destinatario de su libro, se dejan aconsejar por los dueños de las librerías. Esa es la clave, “el inscrito debe acudir en persona a la librería”, al menos en dos ocasiones: para la compra y la recogida. El cruce de datos no siempre tiene que ser siempre coincidente, lo que puede obligar a un comprador interesarse por un género que puede que nunca haya leído, pero del que debe documentarse porque es el que interesa a su amigo invisible. 

La iniciativa, que pone a la librería en el centro, ya se ha expandido a establecimientos de Castellón y Alicante

Tras el éxito del primer año, iniciativa ya fue apadrinada por la Fundación Full. Este año, es el Gremi de Llibrers de València el que colabora, teniendo en cuenta también los gremios de Alicante y Castellón y es que un proyecto que empezó con 15 librerías de la ciudad de València ya ha llegado a establecimientos de estas dos provincias de la Comunidad Valenciana.

De hecho, explica Bernabeu, el paso siguiente sería exportar Sentim les Llibreries a otras ciudades y territorios. Cuenta su creadora, María Bastarós que la experiencia no se ha reproducido en ninguna otra autonomía, pero que una conocida suya, también gestora cultura y afincada en Atenas, trató de exportar el proyecto.

En este contexto y con un creciente interés por los clubes de lectura o los talleres de escritura, la actual coordinadora de la iniciativa señala que han escuchado algunas propuestas, pero entienden que para crecer, el proyecto tendría que tener una estructura más sólida y sobre todo no perder su esencia de que las librerías sigan estando en el centro como “espacios vitales para la cultura y la comunidad”.

Hèctor Sanjuán

Hèctor Sanjuán

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Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de Guyana Guardian en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana

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