Comunidad Valenciana

La logística valenciana, inquieta por los efectos de la guerra en el transporte marítimo

Guerra de Irán

Los puertos de València y Castellón están a la expectativa de los problemas que puedan tener las compañías navieras y del aumento de los costes si se agrava la crisis de precios de los carburantes

Puerto de Castellón 

Puerto de Castellón 

AUTORIDAD PORTUARIA / Europa Press

Todo dependerá de la duración del conflicto bélico. Rubén Ibáñez, presidente de la autoridad portuaria de Castellón, lo afirma a la hora de valorar los efectos que la guerra de Irán pueda tener en el transporte marítimo, que es el que puede quedar directamente afectado por, entre otros, el bloqueo del estrecho de Ormuz o por el alza de los precios de los carburantes y el gas. “Habrá que ver la duración porque es lo crítico. A corto supone aumento de fletes y dificultades en las operaciones en Oriente Medio donde el contenedor no puede llegar y eso supone dejarlo en algún puerto, eso es congestión, y luego dificultad para recuperar el contenedor ( aumento otra vez de precio)”.

Rubén Ibáñez añade que a nivel energético “si bien no es la zona de donde se carga el crudo por nuestra zona ( es América) si que es verdad que supondrá un aumento de costes energéticos y el gas puede verse comprometido y con ello nuestro sistema productivo, especialmente la cerámica”. “A corto se puede aguantar, pero no mucho más. Y por supuesto, con todo eso repunte de inflación y ya veremos si de tipos de interés”, añade.

Desde la autoridad portuaria de València se apunta a que los puertos españoles están preparados para este tipo de crisis, pero que el problema lo tienen las grandes compañías navieras. El pasado martes, Francisco Lorente, presidente de MSC España, advirtió que la escalada bélica tras el ataque a Irán por parte de los Estados Unidos e Israel “ha desembocado en una situación muy alarmante de consecuencias imprevisibles”. MSC opera, junto a otras grandes navieras como Maersk, CMA CGM y COSCO, en el puerto de València, con terminal propia. Lorente añadió que el escenario bélico “está afectando de una manera directa a todos los tráficos que tienen incidencia en el Golfo Pérsico y en el Mar Rojo, y todo lo que eso conlleva lógicamente con el cierre del estrecho de Ormuz”. ”Los barcos sufren unos desvíos importantísimos y evidentemente eso conlleva un incremento de los precios del transporte”, añadió.

Desde la autoridad portuaria de València se apunta a que los puertos españoles están preparados para este tipo de crisis

Los puertos valencianos ya tuvieron que hacer frente hace ahora dos años a la crisis del transporte marítimo por el Mar Rojo, lo que tuvo un impacto en la economía valenciana. Es importante saber que más del 60% del total de toneladas que las empresas de la Comunidad Valenciana comercializan (exportaciones + importaciones) con el resto del mundo se realizan vía marítima. Y una cuarta parte de lo comerciado vía marítima se hace con el mercado asiático a través del Canal de Suez. Aquella crisis supuso en el caso de MSC o Cosco, por ejemplo, multiplicar sus tarifas en los casos de transportes desde la India, Pakistán y Sri Lanka. 

En la información que en aquel momento se podría consultar en la página web de MSC, en línea con la de otras operadoras internacionales, se observaba que los precios del transporte desde India y Pakistán hasta los puertos europeos de València y Amberes se multiplicaron entre 700 y 1.050 dólares por contenedor, en función de su tamaño, hasta los 2.200 dólares en el mejor de los casos y los 2.550 en el transporte de mayor tamaño. La francesa CMA CGM, que opera una de las terminales del puerto de la mano de Cosco, informó de tarifas de 3.500 dólares de media por un contenedor de Asia a València de 20 pies y 6.000 por uno de 40, las dos medidas estándar, el doble que hace dos meses.

Vicente Boluda ayer en el congreso nacional Portuario 
Vicente Boluda ayer en el congreso nacional Portuario Biel Aliño / EFE

Desde el puerto de València apuntan a que aquella crisis obligó a modificar rutas del transporte marítimo, y que las compañías aprendieron a sortear el problema estableciendo estrategias que han perdurado y que lograron normalizar los precios del comercio de contenedores. Ahora, con esta nueva crisis, habrá que observar en las próximas semanas qué repercusión tiene en el transporte marítimo. También el aumento de costes en el precio del transporte por carretera si los precios de los carburantes, como ya está sucediendo, siguen subiendo. Desde los puertos subrayan que todo va a depender de la duración del conflicto; cuanto más se alargue peor.

El 50 % del gas lo importamos de EEUU, y un encarecimiento del precio puede ser muy inconveniente

Vicente Boluda

El naviero Vicente Boluda explicó ayer, en el primer Congreso Nacional del sector portuario que se celebra en València, que en el tránsito marítimo esta guerra afecta especialmente al transporte de energía, “aunque lo más preocupante es el gas porque el 50 % del consumo mundial sale de Irán y de Qatar, y del resto del mundo el otro 50 %”. ”El precio se puede ir por las nubes, de hecho ya está multiplicándose día a día, y menos mal que se está acabando el invierno”, indicó Boluda, quien añadió que en España en estos momentos “el 50 % del gas lo importamos de EEUU, y un encarecimiento del precio puede ser muy inconveniente”.

“Espero y deseo que la crisis de Oriente Medio sea de 15 días como mucho, porque hay un gran atasco de petroleros en Ormuz”, señaló. Preguntado por qué supondría para las navieras que se prolongara la guerra, dijo que “en esta vida todo el mundo se recicla y se acopla. Al que le coja el barco dentro del estrecho no lo saca y el que esté fuera, puede hacer una ruta alternativa”. Preguntado por si tiene alguna estimación del coste que puede suponer este conflicto, valoró que a nivel mundial la pérdida es de “miles de millones de dólares diarios”.

Salvador Enguix Oliver

Salvador Enguix

Periodista

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Graduado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Ejerce como delegado en València y jefe de redacción de Guyana Guardian desde 1991.

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