Soledad Medina, experta en medicina estética: “La magia que tiene la piel es que la regeneración se puede dar a todas las edades”
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La doctora de Clínica Regeneric explica los diferentes tipos de láser que estimulan esta transformación de la piel

La doctora Soledad Medina es experta en medicina estética regenerativa

La medicina estética hace tiempo que ha dejado de ser una práctica enfocada a cambios radicales que muchas veces dejaban un resultado poco natural. Ahora la gran tendencia y evolución de este sector es la medicina regenerativa, una disciplina que no solo busca corregir aquellas imperfecciones que acomplejan, como manchas o arrugas, sino que el foco se pone en la estimulación de los propios mecanismo de reparación de la piel.
Así lo explica a Guyana Guardian la doctora Soledad Medina, especialista en medicina estética y referente en tratamientos avanzados con láser. “La regeneración cutánea es posible a cualquier edad. La piel tiene una capacidad increíble para renovarse si sabemos cómo estimularla”, afirma la doctora de Clínica Regeneric, en Cambrils -Tarragona-, que añade que esta estimulación empieza con el uso de plataformas láser de última generación que actúan tanto en la superficie como en las capas más profundas de la piel.

De hecho, es muy importante tener en cuenta que cuando se habla de mejorar la calidad de la piel, no se trata solo de tratar lo visible. “Trabajamos toda la piel: desde la epidermis hasta capas más profundas de la dermis e incluso tejidos adyacentes”, explica la experta. Para ello, se emplean diferentes tecnologías que pueden combinarse en una misma sesión, aunque antes de empezar el procedimiento es muy importante analizar cómo está la piel.
Uno de los tratamientos más útiles para mejorar el tono cutáneo, tratar manchas, vasos dilatados, rosácea o cuperosis es la luz pulsada intensa (IPL), un procedimiento que corrige estas alteraciones que son muy antiestéticas y que además impulsa la producción de colágeno, una proteína esencial para la firmeza y elasticidad de la piel cuya producción se ralentiza a partir de los 25 años.

Cuando se busca tratar capas más profundas, la mejor opción son los láseres fraccionados no ablativos que permiten estimular el fibroblasto, la célula clave de la regeneración. “Si no estimulamos el fibroblasto, no hay colágeno; y sin colágeno, no hay regeneración”, asegura Medina, que agrega que este procedimiento no produce heridas.
La doctora también destaca el láser de CO₂, que garantiza una regeneración profunda mediante una ablación controlada del tejido. “Es un láser muy eficaz para arrugas profundas o pieles muy envejecidas, pero requiere un cuidado posterior estricto y una correcta indicación médica”, expone.
Tratamientos personalizados, la clave del éxito
Para que la medicina regenerativa sea un éxito es muy importante que los tratamientos sean personalizados porque cada caso es diferente, no existe un único láser ni un protocolo estándar. “Una misma piel no se trata igual a los 40 que a los 70 años, ni en invierno que en verano”, dice la especialista.
Antes de cualquier tratamiento es esencial realizar un diagnóstico exhaustivo que incluya un análisis facial avanzado, dermatoscopia e incluso en algunos casos una ecografía cutánea. “Nunca se debe tratar una mancha sin saber exactamente qué es. Puede parecer benigna y no serlo, es responsabilidad del experto aconsejar al paciente que acuda a un dermatólogo cuando se detecta una mancha que no tiene buen aspecto”, advierte Medina.
Nunca se debe tratar una mancha sin saber exactamente qué es. Puede parecer benigna y no serlo”
Una vez realizado el diagnóstico, la profesional decide qué protocolo aplicar: IPL, láser fraccionado, láser Q-switched de nanosegundos para melasma o incluso ultrasonidos microfocalizados, una tecnología puntera que actúa desde las capas más profundas (SMAS) hasta la superficie, remodelando el rostro y mejorando la flacidez.
La preparación de la piel, un paso esencial
Antes de cualquier tratamiento láser, la piel debe estar preparada, por ello es necesario realizar una buena limpieza. “Es fundamental. Si la piel está taponada, irritada o ha perdido su función barrera, el tratamiento no será igual de eficaz”, señala la experta.
El análisis previo permite detectar exceso de sebo, poros obstruidos o incluso la presencia de ácaros como el demodex, que puede ser el responsable de la irritación. “Primero saneamos la piel y después tratamos”, indica Medina.

Cabe señalar que en algunos casos, especialmente cuando se trabaja el pigmento, es necesario preparar la piel durante semanas con despigmentantes o peelings suaves para evitar efectos secundarios como el rebote de la mancha. “Muchas veces hay que preparar un mes antes la piel para disminuir la capacidad de pigmentación que tiene el melanocito si aplicamos una energía o una luz”, señala.
El mejor producto antiedad
La regeneración de la piel no termina con el tratamiento realizado en la clínica, debe ser en casa. En esta parte del cuidado es muy importante utilizar activos que ayudan a mantener y potenciar los resultados, como los renovadores celulares (retinol, ácido glicólico), y otros que calman y reparan la piel tras la energía del láser. “Toda cosmética ayuda, pero no toda es regeneradora; hay que saber elegir concentraciones y principios activos y luego usar ingredientes calmantes para las capas más superficiales”, puntualiza.
Además, el uso diario de protector solar es imprescindible, tanto de forma preventiva como para proteger la piel regenerada. “Es el mejor tratamiento antiedad que existe”, asegura la doctora, que pone como ejemplo a las coreanas, que son muy “rigurosas” con este producto; aunque eso sí, remarca que no es necesario seguir su rutina de diez pasos que muchas personas intentan copiar en la actualidad. “A la piel europea no le hace falta tantos pasos como la coreana. Es muy importante no dejarse llevar por modas y acudir siempre a un profesional”, apostilla.
A la piel europea no le hace falta tantos pasos como la coreana”
Para la doctora de Clínica Regeneric, la medicina estética actual y futura tiene un objetivo claro: regenerar la piel desde dentro, respetando su biología y potenciando su capacidad natural de renovación. “La tecnología no sustituye a la piel, la estimula. Y esa es la verdadera magia: que la regeneración puede darse a cualquier edad si se hace con conocimiento, diagnóstico y manos expertas”, concluye Medina.