Francisco Esparza, traumatólogo: “Parar al deportista lesionado es condenarlo, hay que mantener el cuerpo en movimiento para no perder la fisiología”
BIENESTAR
El doctor Esparza recalca la importancia de mantenerse activo durante una lesión

Francisco Esparza, doctor

Aún hoy, en 2025, es común escuchar en las consultas médicas una frase que ya algunos les parece rara: “Reposo absoluto”. Esta indicación ha sido un pilar en el tratamiento de las lesiones durante décadas, pero un número creciente de expertos está comenzando a cuestionarla. Entre ellos, destaca el doctor Francisco Esparza, un médico del deporte que ha visto cómo el cuerpo humano, incluso tras una fractura o lesión grave, puede recuperar su funcionalidad si se trata de manera activa y no se le condena al reposo total. Su mensaje es directo y contundente: “Si paras al deportista lesionado, lo condenas”.
El deporte delito no, pero el deporte amateur es un deporte sano. Y eso genera salud, calidad de vida

Esparza utiliza el ejemplo de Alejandro Valverde, el ciclista de élite, como un caso paradigmático. “Con 36 años, Valverde sufrió una fractura. Podía haber sido el fin de su carrera. Si lo hubieran detenido, nunca habría regresado al nivel en el que lo hizo”, explica Esparza. En lugar de optar por el reposo total, Valverde siguió un plan de recuperación donde el movimiento fue clave: una pierna inmovilizada, pero el resto del cuerpo en constante actividad. Este enfoque poco convencional, según Esparza, fue lo que permitió que el ciclista regresara a la competición y, sorprendentemente, se coronara campeón del mundo al año siguiente.
El doctor Francisco Esparza es claro: el reposo absoluto puede ser un freno en el proceso de curación. En su opinión, la clave no está en detener el cuerpo, sino en mantenerlo en movimiento, ajustando las actividades para que no interfieran con la zona lesionada, pero sí para que el resto del organismo siga funcionando. “El cuerpo no es una máquina que se apaga cuando algo se rompe. Todo está conectado. Si dejas de moverlo, lo estás perjudicando más que ayudando”.
Yo digo que tú te lesionas y no te tienes que parar
No se trata de una postura radical, sino de una adaptación a lo que los avances científicos han demostrado: el reposo absoluto no siempre es la solución. De hecho, en algunos casos puede hacer que el proceso de recuperación sea más largo y doloroso, ya que el sistema cardiovascular, muscular y óseo pierde tono y funcionalidad cuando no se le da estímulo.
En muchas ocasiones, cuando un paciente se lesiona, la respuesta es dejarlo quieto. Eso no siempre es lo mejor. El miedo a empeorar la lesión nos lleva a olvidarnos de la importancia de mantener el cuerpo activo, incluso si una parte está dañada. Para Esparza, el movimiento es una parte esencial de la recuperación. En lugar de centrarse únicamente en la lesión, aboga por un enfoque más holístico que implique al cuerpo entero en el proceso de curación. “La fisiología humana está diseñada para moverse”. Y si paramos todo el cuerpo, no solo estamos haciendo más lenta la recuperación, sino que estamos perdiendo la oportunidad de activar el sistema circulatorio, de mantener el tono muscular en las zonas que no están afectadas.
De hecho, no se trata de ignorar la lesión ni forzar el cuerpo a hacer lo que no puede hacer. Pero mantener otras áreas activas, como el sistema cardiovascular o los músculos no afectados, acelera la circulación sanguínea y la regeneración celular.

Sin embargo, el principio de mantener el cuerpo en movimiento no solo es aplicable a atletas de alto nivel. Esparza insiste en que cualquier persona puede beneficiarse de este enfoque. “El concepto de movimiento activo no se limita a los deportistas“”. Cualquier persona que se recupere de una lesión, ya sea un esguince de tobillo o una fractura, puede aprovechar este método para acelerar su recuperación y evitar complicaciones adicionales. Y, de hecho, investigaciones recientes han demostrado que los pacientes que siguen programas de ejercicio adaptado, incluso después de lesiones, tienen un mejor pronóstico a largo plazo.