Internacional

Trump simula la conquista de Groenlandia y Canadá con imágenes creadas con la IA

Ofensiva por Groenlandia 

El presidente estadounidense publica un mapa que muestra la anexión por parte de Estados Unidos de su país vecino del norte y Venezuela

Trump publica una imagen en la que se le ve a él plantando la bandera estadounidense junto a JD Vance y Marco Rubio. También se lee un cartel en el que dice que Groenlandia es un “territorio de EE.UU.” desde 2026.

Trump publica una imagen en la que se le ve a él plantando la bandera estadounidense junto a JD Vance y Marco Rubio. También se lee un cartel en el que dice que Groenlandia es un “territorio de EE.UU.” Desde 2026.

Efem0575 / EFE

El presidente de EE.UU. Donald Trump ha vuelto ha recurrir a la magia de la Inteligencia Artificial (IA) para mandar sus mensajes al mundo. Después de imaginar su resort en Gaza o de encarnar el nuevo Papa, el mandatario estadounidense ha publicado este martes en su red social dos imágenes creadas con esta nueva tecnología para simular las ansias expansionistas del magnate sobre América y Groenlandia. Combustible gráfico para las incendiarias amenazas que mantiene Estados Unidos de hacerse con el control de la isla ártica. 

En una de las fotografías que Trump ha divulgado en Truth Social se le ve a él plantando la bandera estadounidense junto a su vicepresidente, JD Vance, y al secretario de Estado, Marco Rubio, sobre un paisaje semi nevado que simula la isla helada, territorio perteneciente a Dinamarca pero de carácter autónomo. También se lee un cartel en el que dice que Groenlandia es un “territorio de EE.UU.” Desde 2026

Trump, Vance y Rubio conquistan Groenlandia en una imagen creada por la IA 
Trump, Vance y Rubio conquistan Groenlandia en una imagen creada por la IA @realDonaldTrump

La segunda imagen muestra a Donald Trump sentado en el escritorio de su Despacho Oval frente a algunos de los líderes europeos con los cuales mantiene el pulso por el dominio de Groenlandia como el presidente francés, Emmanuel Macron; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; o el primer ministro británico, Keir Starmer. También se encuentra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; y se intuyen los perfiles del secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, entre otros. Todo parece bastante verosímil, salvo por el mapa situado frente a la librería, que muestra la anexión estadounidense de Canadá y Venezuela. 

Imagen creada con IA en la que se ve a Trump mostrando un mapa de una América que se ha anexionado Canadá y Venezuela
Imagen creada con IA en la que se ve a Trump mostrando un mapa de una América que se ha anexionado Canadá y Venezuela@realDonaldTrump

Tampoco tiene mucho sentido la presencia del presidente ucraniano en una hipotética reunión donde se discutieran las aspiraciones anexionistas de EE.UU. Sobre el continente americano. Su presencia se explica solamente porque la fotografía se basa en una reunión real que tuvo lugar el pasado agosto sobre la invasión rusa de Ucrania, donde también había un mapa que mostraba los territorios ucranianos ocupados por Rusia. 

Fotografía real de la reunión que tuvo lugar en agosto sobre la guerra de Ucrania en la Casa Blanca
Fotografía real de la reunión que tuvo lugar en agosto sobre la guerra de Ucrania en la Casa BlancaCasa Blanca

Trump quiere que Estados Unidos crezca hacia el Norte, lo que implicaría integrar a Canadá y poseer Groenlandia, ello les convertiría en el país más extenso de la tierra. Si bien el plan de hacerse con su país vecino todavía no ha ejecutado formalmente (más allá de la retórica), Trump ha insistido repetidamente en que no se conformará con nada menos que la propiedad de Groenlandia, cuyos líderes, junto a los daneses y el respaldo de gran parte de Europa, ⁠han dicho que la isla no está en venta y que no quieren formar parte de Estados Unidos. Entre tanto, el mandatario estadounidense anunció el sábado aranceles a las importaciones de los aliados europeos que se oponen a sus planes sobre el Ártico, a lo que la Unión Europea sopesa responder con medidas anticoerción