Marta Barranco, psicóloga: ''No es lo mismo pedir la ubicación a tu pareja desde la inseguridad y la desconfianza que desde la preocupación porque la otra persona esté bien''
Bienestar
La experta ha compartido en sus redes sociales una profunda reflexión sobre las relaciones de pareja

Marta Barranco, psicóloga: ''No es lo mismo pedir la ubicación a tu pareja desde la inseguridad y la desconfianza que desde la preocupación porque la otra persona esté bien''

¿Alguna vez has compartido tu ubicación con tu pareja? Esta es, posiblemente, una de las cuestiones que más debate genera en la sociedad actual, ya que pone sobre la mesa la confianza, la privacidad y los límites que tiene cada uno dentro de la relación. En una sociedad cada vez más digital, es complicado estar totalmente desconectados, ya que estamos expuestos constantemente a estímulos: titulares, mensajes, vídeos, notificaciones o tuits.
Sin embargo, compartir la ubicación tiene un significado diferente para cada pareja. Para muchas, es una herramienta de seguridad y tranquilidad, mientras que para otras puede generar conflictos o sensación de control excesivo. Según una encuesta realizada en Estados Unidos, el 62 % de los adultos declararon compartir su ubicación con alguien. Una práctica que es más común entre las generaciones jóvenes.
Sobre este asunto hablaba recientemente la psicóloga Marta Barranco. A través de un vídeo en su perfil de TikTok, la especialista ha querido ofrecer una perspectiva clara y contundente del asunto con un ejemplo: ''Voy a salir ahora de casa y tengo que coger el coche porque tengo que ir a otro sitio y justo antes de salir de mi casa mi pareja me ha dicho 'oye, ¿me compartes tu ubicación?'. La cuestión es que si yo no conociera a mi pareja, pensaría quizás que lo está haciendo desde el control porque quiere controlar a dónde voy. Pero como lo conozco, sé que lo que le preocupa es que yo coja el coche con tráfico y le da miedo que me pase algo''.
Según la experta, una de las formas que tiene de rebajar esa ansiedad es a través de la ubicación. ''Este control no nace desde la desconfianza, sino desde la necesidad de proteger a la otra persona. Por eso, él no me pide cada vez que salgo de casa que ponga la ubicación porque eso sí sería una forma de control'', afirmaba.

El problema, según Barranco, es que cada vez es más difícil entender desde dónde está haciendo esa petición la otra persona. ''No es lo mismo pedirlo desde la inseguridad y la desconfianza que pedirlo desde la preocupación porque la otra persona esté bien también'', señalaba.
Además, la psicóloga explicaba que también hay que tener en cuenta que cuando la otra persona pide la ubicación desde la preocupación y desde la libertad, decir que no no debería tener ninguna consecuencia negativa. ''Cuando yo lo hago desde el control o la desconfianza, si la otra persona no hace lo que yo quiero que haga, seguramente habrá una consecuencia negativa, como dejar de hablar, estar más seco o más distante'', revelaba.
