Bienestar

¿No sabes si estás envejeciendo bien? Esta es la parte del cuerpo en la que te tienes que fijar: “La fuerza de presión es un gran indicador”

Manos sanas

El debilitamiento aparece poco a poco y dificulta acciones cotidianas como abrir recipientes o manipular llaves, un proceso ligado a transformaciones generales del organismo que también se manifiestan en dedos y palmas

La proporción entre los dedos se analizó como indicador de salud a largo plazo

La proporción entre los dedos se analizó como indicador de salud a largo plazo

Getty Images/ iStock

Con el paso de los años, las manos pierden fuerza al cerrar el puño y sujetar objetos comunes. Ese cambio afecta a tareas simples como abrir un bote o girar una llave, y suele avanzar de forma lenta. La reducción del agarre se relaciona con cambios generales del cuerpo y con señales que aparecen en los dedos y la palma.

El tamaño relativo de los dedos se ha estudiado como pista sobre riesgos futuros. En un artículo en The Conversation, el doctor Adam Taylor explicó que “la longitud de los dedos puede dar indicios sobre el riesgo de sufrir ciertas enfermedades más adelante”.

Medidas de control y prevención

Todo lo que hay que fijarse en las manos

Un dedo anular más largo que el índice se asocia con mejores resultados en algunos deportes en hombres y mujeres. Al mismo tiempo, ese rasgo se vincula con mayor riesgo de artrosis de rodilla y cadera en mujeres. En los hombres, el anular suele ser más largo que el índice. En las mujeres, ambos dedos tienden a medir casi lo mismo. Esa diferencia se explica por la exposición a hormonas antes del nacimiento.

El hormigueo en manos y dedos aparece como otra señal frecuente. La sensación se describe como pinchazos continuos y suele afectar al pulgar, índice y corazón. Una causa habitual es el síndrome del túnel carpiano, un problema doloroso del brazo que surge cuando los nervios del carpo sufren presión por inflamación. Se trata de una de las neuropatías más comunes del miembro superior y del tipo más repetido entre las lesiones por movimientos repetidos. Otra causa posible es la neuropatía diabética, que también provoca pérdida de sensibilidad y dificultad para agarrar objetos pequeños.

La pérdida de fuerza en las manos avanza de manera progresiva con la edad
La pérdida de fuerza en las manos avanza de manera progresiva con la edadPexels

La piel de la palma ofrece avisos claros cuando algo no va bien. Una sudoración intensa sin calor, nervios o ejercicio puede indicar hiperhidrosis primaria, ligada a un sistema nervioso muy activo, o secundaria, asociada a trastornos como el hipertiroidismo.

Existen señales que exigen atención rápida, como los nódulos de Osler y las lesiones de Janeway. Ambas aparecen como manchas rojas o violáceas, a veces dolorosas, y se asocian a la endocarditis bacteriana aguda. Esa infección afecta al interior del corazón y puede resultar grave si no se trata a tiempo.

Las uñas también cambian con distintas enfermedades. La leuconiquia hace que se vuelvan blanquecinas por causas variadas. Las llamadas uñas de Terry muestran un color blanco brillante, con solo unos milímetros normales en la punta, y se relacionan con diabetes tipo 2, fallo renal o infección por VIH. 

Las uñas urémicas presentan dos tonos y aparecen en muchas personas con enfermedad renal crónica, aunque también apuntan a cirrosis hepática o a la enfermedad de Adamantiades Behçet. Otras marcas, como líneas blancas horizontales, se asocian a niveles bajos de albúmina, mientras que algunos cambios se explican por el envejecimiento.

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