Dormir cinco minutos más tras despertar mejora tu
Bienestar
Posponer la alarma cada mañana puede hacer que nos sintamos más cansados si suena en una fase de sueño profundo
El Dr. Gonzalo Muñoz, especialista en neurología: “Descansos cortos de 5 a 10 minutos, cuando has hecho 90 de trabajo intenso, mejoran el rendimiento y reducen la fatiga mental”

Posponer la alarma cada mañana puede hacer que empecemos el día aturdidos

Para muchas personas, el día empieza con una pequeña negociación con el despertador. Suena la alarma, la posponemos unos minutos y nos prometemos que ese breve descanso extra nos ayudará a arrancar mejor la mañana. Sin embargo, esa costumbre tan habitual puede tener el efecto contrario: hacer que nos sintamos más cansados y aturdidos al empezar el día.
Según explica el científico y terapeuta del sueño Merijn Van de Laar, entrevistado por Infosalus (Europa Press), despertarse con alarma “no es intrínsecamente perjudicial”, aunque sí puede resultar perturbador si suena en una fase de sueño profundo. En ese caso, el cuerpo y el cerebro no están preparados para despertarse de forma natural.

El experto recuerda que los despertadores permiten levantarnos antes de nuestro ritmo biológico habitual, pero también pueden contribuir a lo que se conoce como “jet lag social”. Es decir, un desajuste entre nuestros ritmos naturales de sueño y los horarios que impone la vida cotidiana. “El mejor método para despertarse es aquel que preserva la calidad y la regularidad del sueño, pero esto no siempre se puede lograr debido al ritmo de trabajo y a otras obligaciones”, asegura Van de Laar.
El problema aparece cuando, en lugar de levantarnos al sonar la alarma, decidimos pulsar el botón de repetir una y otra vez. Según explica el especialista, esta práctica puede fragmentar los últimos ciclos de sueño. Ese descanso aparentemente extra no es realmente reparador y puede provocar lo que se conoce como inercia del sueño, una sensación de confusión o somnolencia que puede durar bastante tiempo tras despertarnos.
Poner varias alarmas al despertar incrementa
Realmente, la evidencia científica referida por Van de Laar indica que al acumular diversos avisos para despertar, se intensifica esa inercia del sueño. Es decir, al postergar constantemente el despertador, resulta más complejo el tránsito entre el descanso y el estado de alerta. Esto provoca que numerosos sujetos arranquen el día con una percepción de fatiga.
El motivo tiene que ver con los cambios fisiológicos que se producen en cada despertar. Cada vez que suena la alarma, el cuerpo reacciona: aumentan las pulsaciones y se activan distintos mecanismos para salir del sueño. Si repetimos ese proceso varias veces en pocos minutos, el organismo tiene que realizar múltiples “arranques”, lo que supone un gasto de energía innecesario. Según el experto, esto puede hacer que nos sintamos más fatigados durante la mañana.
Esta situación se produce además en un contexto en el que los problemas de sueño son frecuentes. Según datos de la Sociedad Española de Neurología, entre un 20% y un 30% de la población española sufre algún tipo de trastorno del sueño, y cerca de un 10% padece insomnio crónico. En este escenario, hábitos del día a día como el uso del despertador pueden influir en la calidad del descanso.
Solo del 15% al 25%
Aún así, conviene tener en cuenta que algunos despertares durante la noche son normales. De hecho, según explica el terapeuta del sueño, las personas en países occidentales pueden pasar despiertas hasta un 20% del tiempo total de sueño, sin que ello suponga necesariamente un problema. Incluso dormir ocho horas seguidas no es imprescindible: solo entre el 15% y el 25% de las personas alcanza esa cifra.
Para mejorar la calidad del descanso, los expertos recomiendan mantener horarios regulares de sueño, exponerse a luz natural por la mañana, dormir en una habitación fresca -entre 18 y 20 grados- y evitar estimulantes como la cafeína antes de acostarse. Pero si hay un consejo sencillo para empezar el día con más energía, Van de Laar lo resume de forma clara: programar la alarma para la hora en la que realmente debemos levantarnos y despertarnos una sola vez.
