¿Qué sentido tiene dejar un vaso y un papel en el fregadero antes de irse de vacaciones? El resultado habla por sí solo
Prevención
El cierre prolongado de una casa provoca que el aire deje de circular y que los desagües se sequen, lo que genera un ambiente cargado y un olor difícil de eliminar cuando se vuelve a abrir la puerta
El truco de la vela para tener la grifería del baño siempre impecable

Los olores de las tuberías pueden aromatizar la casa
Cuando una casa se queda cerrada y sin actividad durante días luego vienen malos olores. La ausencia de movimiento de aire y la sequedad del ambiente crean el entorno perfecto para que aparezcan esas molestias al volver de vacaciones. El aire estancado se cuela por los desagües y deja una sensación desagradable que cuesta eliminar incluso después de ventilar. En ese escenario, el origen suele estar en un elemento básico del sistema de fontanería.
Se pierde la barrera
La evaporación del agua en los sifones deja pasar los gases del alcantarillado
El problema más común se produce cuando el agua que queda en el sifón del fregadero o del lavabo se evapora y deja paso al aire del desagüe. Este pequeño tramo de tubo, instalado bajo cada sumidero, actúa como barrera frente a los gases del sistema de alcantarillado.
Cuando esa capa de agua desaparece, el sellado se rompe y los gases ascienden por las tuberías. En invierno, la falta de uso y la sequedad del ambiente hacen que el agua se evapore con mayor rapidez, lo que agrava el problema.

El aire interior de las viviendas suele perder humedad en los meses fríos, sobre todo cuando la calefacción está encendida y las ventanas permanecen cerradas. Con una humedad relativa inferior al 30%, el agua de los sifones puede desaparecer en pocos días. La combinación de temperatura, sequedad y ausencia de ventilación crea las condiciones idóneas para que los olores del alcantarillado entren en las estancias.
Efectividad
Un truco casero alemán propone tapar los desagües con papel y un vaso
Aunque todos los hogares cuentan con estos sistemas de protección, la mayoría de las personas desconoce su funcionamiento. Las campañas públicas suelen centrarse en el aislamiento o el consumo energético, pero apenas se habla de cómo mantener los dispositivos que evitan la entrada de gases. Según un informe técnico europeo, los propietarios reciben poca información sobre los elementos pasivos del hogar, que dependen de gestos sencillos más que de aparatos electrónicos.
Por eso, varias instituciones como la Asociación Alemana del Agua, Aguas Residuales y Residuos (DWA) recomiendan revisar los sifones antes de un viaje prolongado y verter agua caliente para asegurar que no haya pérdidas. También aconsejan usar productos biodegradables para limpiar posibles residuos que aceleren la evaporación. Estos pasos ayudan a conservar el sello hidráulico y a mantener el aire limpio durante la ausencia.
Un método casero difundido por el medio alemán Ludwigshafen24 consiste en cubrir el desagüe con una hoja de papel y colocar encima un vaso del revés. Esta pequeña barrera reduce el intercambio de aire y retrasa la evaporación del agua. Es una medida temporal, pero eficaz, que evita los malos olores al volver de vacaciones.
