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En casa por Navidad: la importancia de conciliar en familia

Espíritu navideño

Las fiestas en la familia son importantes porque conforma nuestras raíces y nuestro sustento emocional

Estar a buenas con la familia es algo saludable psicológicamente hablando.

Estar a buenas con la familia es algo saludable psicológicamente hablando.

Bettmann/Getty Images

Si queremos tener una vida ordenada, centrada y saludable es fundamental no renegar de los orígenes, ni vivir en desconexión con la familia. Los cimientos de nuestra personalidad se sustentan sobre las raíces de las que procedemos. Esto incluye la familia y también el territorio, el pueblo o la ciudad en la que hemos crecido.

A nivel psicológico nos hace mucho bien estar conectado con nuestros ancestros, honrar a los que se fueron, recordarlos con cariño y cuidar las relaciones que nos nutren. Quien no vive en armonía con los suyos puede caer fácilmente en rol de víctima, culpando a los demás de todas sus desgracias. Por el contrario, la persona enraizada se autoresponsabiliza y afronta la vida con entereza. Cuando se siente el apoyo de la familia y se está conciliado con nuestro entorno nativo y del que procedemos, estamos positivamente arraigado, nos siente proveídos y no vivimos ni en el miedo ni la desconfianza. 

Por ello en Navidad es bueno regresar al hogar y sentirlo como tal.

Esto no es tradicionalismo, ni un orden moral vinculado a ninguna ideología política. Ser familiar y estar a buenas con la familia es algo saludable psicológicamente hablando.

Obviamente, todos podemos tener temas de discusión con la familia, estar peleados con algunos miembros por motivos perfectamente justificados o incluso estar a malas con unos padres, pero lo que no alcanzamos a comprender es que al final esta desconexión, riña o situación a quien más afecta es a nosotros mismos. Desde el campo sistémico que trabaja con las constelaciones familiares, se considera que lo que sucede en el grupo afecta a cada uno de los individuos que lo componen. 

Navidad en familia
Navidad en familiaGetty Images

Por ejemplo, si todos los hijos de un matrimonio entran en paz y armonía, trasladan ésta a sus padres. La magia del sistema es que lo que mueven dos componentes, afecta al grupo. Así que por muchas rencillas o frentes que pueda haber abiertos con la familia o con el territorio del que uno procede es bueno pacificarlo.

Por ello en Navidad es bueno regresar al hogar y sentirlo como tal. Es tiempo de abrir el corazón, la escucha empática y cargarse de buenos sentimientos, como si fuera un bonito cuento navideño. No olvidemos que somos los creadores de nuestra realidad. De modo que mejor cultivar y persistir en la bondad, la paz y la armonía.

Tres rituales de Navidad


1-Pasar por la casa en la que nacimos

Muchas Navidades se pasan en el hogar familiar, pero si esto no es posible, un bonito ritual es salir a pasear en la mañana del 25 de diciembre o entorno a esos días navideños, por delante de la casa donde nacimos. Parar ante la fachada y dedicar un tiempo a recordar los años y experiencias vividas en aquel lugar que fue nuestro origen y que de algún modo, sigue siendo parte esencial de nuestras raíces. 

2 - Reconciliar

Practicar el ejercicio de reconciliarse es algo muy beneficioso para nuestra salud. Hacerlo con los padres, los amigos, una antigua relación. Tender lazos de amor y entendimiento nos hace bien.

Como el hijo que cruzó el Atlántico para reencontrarse con aquel padre que lo quería, para simplemente darle un abrazo y decirle: “Papá te quiero.” Aunque el sentimiento no fuera compartido o comprendido por el progenitor sirvió para sanar el corazón herido de un hijo que cumplió su necesidad de reconciliar.

También aquel hombre que no quería volver a su isla natal, Menorca, porque recordaba con amargura una salida en quiebra. De pronto, un día comprendió que la tierra no tenía la culpa de nada y regresó para comprarse un pedacito de tierra y labrar un huerto.

3 – Cuando los amigos son también familia

Ciertas personas han podido perder la familia o vivieron en una pequeña. Ellas saben mejor que nadie cómo los amigos pueden ser una gran familia en la que apoyarse y nutrirse mutuamente. No es sanguíneo pero las raíces se crean a lo largo de la vida con amor verdadero. Incluso más allá de tener una extensa familia, dedicar una velada de las Navidades a un encuentro íntimo con los amigos es algo muy bonito y saludable. Hacer tribu, manada, grupo es algo que todo ser humano precisa por mucha autosuficiencia o independencia que uno tenga. 

Cine de Navidad


1 - Qué bello es vivir (Frank Capra, 1946)

'Qué bello es vivir' dirigida por Frank Capra
'Qué bello es vivir' dirigida por Frank CapraAlbum

Clásico de Hollywood que encarna perfectamente el espíritu navideño y ese optimismo infinito de Capra.

Navidad de 1945 en Bedfort Falls. George Bailly ha decidido quitarse la vida ante el crack económico que asola a los suyos. Un ángel se presenta para darle una segunda oportunidad. De forma mágica o divina tiene una segunda oportunidad para comprender que lo importante no es el dinero sino el amor de los suyos y de toda su comunidad. La vida puede ser maravillosa si la vivimos desde el corazón.

2-Plácido (José Luis García Berlanga, 1962)

'Plácido' dirigido por Berlanga
'Plácido' dirigido por BerlangaJet Films/Album

Sátira del maestro Berlanga con guión de Rafael Azcona. Una lección de historia y de realismo cinematográfico en tiempos de la dictadura franquista.

Unas beatas de provincias organizan la campaña “siente a un pobre en su mesa por Navidad”. Plácido debe cooperar con su motocarro a la humanitaria jornada que incluye una cabalgata y subasta pública de los convidados. La cosa se complica cuando un mendigo sufre una angina de pecho. La burla esperpéntica de Berlanga convierte la caridad cristiana en un limpiado de conciencia, lleno de fino humor negro.

3- Love actually (Richard Curtis, 2003)

'Love actually' dirigida por Curtis
'Love actually' dirigida por CurtisAlbum

Comedia romántica británica con Hugh Grant, Emma Thompson, Liam Nesson y Colin Firth entre otros, en una película coral y navideña sobre diferentes avatares entre relaciones amorosas. Varias parejas lidiando con asuntos navideños entre familia, bodas y aeropuertos. Cuando el amor y el desamor están en el aire. Ocho parejas en un frenético mes navideño en Londres. Un filme para ver en familia o entre un grupo de buenos amigos junto el fuego y un árbol de Navidad.