Estimada compañera: el enfoque de género del despacho de asesoramiento para mujeres de mayor renombre.
Teatro
Una creación que refleja la esencia del programa de Elena Francis, figura determinante para múltiples generaciones de mujeres en España bajo la vigilancia constante del franquismo.

Rafa Sánchez divide el protagonismo con Patricia Jacas en 'Querida amiga: las verdaderas cartas de Elena Francis'
el 31 de enero de 1984. Tras permanecer 34 años en el aire, el espacio de radio de Elena Francis dice adiós a su público, igualmente moribundo. Dentro de un pequeño cuarto con aspecto de calabozo, un redactor de la emisión guarda las misivas de las seguidoras, las cuales se confunden con las respuestas que el equipo redactaba, y que una locución más severa que protectora transformaba en una suave reprimenda.
“Una amiga que frecuenta boites me dice que suele ver a mi marido divirtiéndose con otras”. “Querida amiga: Los hombres son proclives al adulterio, así que lo más probable es que se trate de una aventura pasajera. Esmérese en sus atenciones, quizá un tanto abandonadas por la rutina”.
31 de enero de 1984, el programa radiofónico de Elena Francis dice adiós a su público.
Al tacto del papel, el escribiente se escinde entre el hastío y la melancolía; en el transistor que tiene frente a él, y que maneja con la destreza con que manejaría una prótesis, borbotean Jesús Quintero y Lola Flores, y quiere la tarde, puro crepúsculo en desbandada, que Elena Francis se haga carne en escena.
Equilibrada, ingenua, punzante… a excepción de ese conjunto de sastre que aparenta sepultar su atractivo (el cual, según comprobaremos, termina mostrándose alegremente inútil, sobre todo cuando las notas iniciales del Indian Summer conquistan el ambiente); aparte de aquel atuendo de líneas rígidas, sudario de elegante porte, bien podría ser una humanoide al estilo de Rachel Scott, diseñada como una reluciente muestra de dama distinguida del museo español de autómatas, Pui-de-Fuá.

Carga con las memorias insertadas de cientos de miles de amigas, transformándola en una especie de elegante GPT que, al contrario de nuestra defectuosa inteligencia artificial, recrea con precisión absoluta las amarguras de una época donde la visión de género se limita a un comercial de Soberano, vaya situación. Esta Elena-Nexus-6 (magnífica, Patricia Jacas, quien merece el reconocimiento de que su Elena resulta el papel con menos brillo de todos los que ha encarnado) comprende que los relatos más dolorosos nunca salieron a la luz, que a las mujeres se las consideró responsables de antemano, y que la conformidad era el componente esencial de cualquier cura. Entiende igualmente que su realidad se extingue, aunque previo al mutismo desea consignar un apunte final.
Rafa Sánchez, quien actúa junto a Jacas Querida amiga: las verdaderas cartas de Elena Francis, escribe, igualmente, el guion, basado en el estudio de Armand Balsebre y Rosario Fontova Las cartas de Elena Francis: una educación sentimental bajo el franquismo. El montaje, enérgico manifiesto frente a la rigidez duralex, tributo herido a esa radio de labores domésticas y soledades, se escenifica desde noviembre donde sea preciso.
Próximas funciones
*Factoría cultural Martínez (Martínez de la Rosa, 58, Barcelona)
*4 de dic del 25, 28 enero, 12, feb, 12 marzo, 16 abril 2026