Un hotel de cinco estrellas y gran lujo situado en plena naturaleza a apenas dos horas de Madrid.
Destinos
El Hotel Valdepalacios, ubicado en Toledo, propone alejarse de la rutina diaria en un ambiente silvestre y sano con una gastronomía de gran nivel.

La chimenea constituye el punto focal del salón. Invita a relajarse en los asientos y degustar algo tibio mientras el frío aumenta en el exterior.
Existen ocasiones en las que el organismo demanda reducir el ritmo y descansar. Conciliar un sueño reparador, inhalar profundamente y dejar atrás las tareas cotidianas. Lo cierto es que no es necesario desplazarse a gran distancia, ya que a escasas dos horas de Madrid, dentro de un terreno particular de 600 hectáreas cerca de Torrico (Toledo), se ubica el hotel Valdepalacios. ¿Cuál es su propuesta? Una experiencia poco común: la oportunidad de vivir la sofisticación rodeado de un entorno natural. Asimismo, cada aspecto se atiende con minuciosidad junto a una atención totalmente a medida, aunque siempre respetando la privacidad. Un equilibrio perfecto entre la serenidad rural y la distinción de un alojamiento de cinco estrellas que se perfila como el lugar ideal para evadirse.
Representa el sitio perfecto para disfrutar de unas jornadas de sosiego. En cada espacio se percibe calma, facilitando enormemente el hallazgo del relax. Apartado del bullicio, aunque manteniendo toda la comodidad, el hotel brinda alojamientos singulares que conservan el espíritu de la finca. Dispone de 27 dormitorios espaciosos y radiantes, cada uno distinto y dotado de un carácter particular. El visitante tiene la opción de hospedarse en la casa original del siglo XIX o decantarse por un cuarto orientado hacia los jardines. Dichas dependencias proporcionan panorámicas despejadas del entorno y una atmósfera apacible que fomenta un sueño reparador.

La atención personal constituye un factor esencial en las etapas de retiro. Resulta el periodo perfecto para cuidarse y efectuar un reset. Diversas estancias de antaño se rehabilitaron para conformar un magnífico espacio de salud, pensado para integrar al cliente con el medio ambiente por medio de sus grandes cristales que dejan pasar la claridad del día. En sus instalaciones se brindan masajes, baños turcos, sauna, hidromasaje y sesiones de estética que redondean la propuesta de confort integral.
Si bien el establecimiento es idóneo para el reposo y la tranquilidad, resulta igualmente excelente para aprovechar su variada oferta de vivencias en el predio. Ofrece desde opciones externas, como safaris fotográficos en todoterrenos militares, hasta trayectos en lancha al caer el sol y rutas a pie por la naturaleza para gozar del paisaje. Además, se pueden organizar juegos y participar en una gincana de acertijos y desafíos que integra a todos los trabajadores del hotel.
Apartado del bullicio, aunque manteniendo el bienestar, el hotel brinda alojamientos singulares que preservan el alma de la propiedad.
Además, las ofertas culinarias resultan extraordinarias, siendo las degustaciones de caldos coordinadas por el sumiller Jesús Fernández Rodríguez y las de quesos escogidos por el chef algunas de las opciones con mayor demanda. Asimismo, los entusiastas de los fogones podrán inscribirse en un taller para un máximo de 8 personas que será dictado por el chef David Muñoz.
La cocina constituye uno de los pilares fundamentales de Valdepalacios. La maestría en los fogones se evidencia en recetas confeccionadas con materias primas de estación, muchas de ellas procedentes de su propia explotación agraria. Esta faceta ha permitido el desarrollo del Catering Valdepalacios. Una propuesta singular que desplaza la excelencia del restaurante Tierra (una estrella michelín) a nupcias, festividades íntimas y reuniones en cualquier emplazamiento deseado. Preparan cartas tanto de corte clásico como de estilo moderno, en función de lo que cada usuario prefiera.

La estancia en Valdepalacios ofrece una vivencia singular y extraordinaria respaldada por una atención de gran especialización. Y es que la exclusividad no se cuantifica únicamente por categorías, sino por esa gratificante percepción de recibir cuidados sin tener que solicitarlos. Un grupo de especialistas guía y orienta de forma constante, asegurando así los momentos de relajación y confort personal, mientras el hotel gestiona todos los demás detalles.