Moda

El reto de capturar el instante exacto antes de que el olvido lo borre, en medio de la presión que lo envuelve.

Cronos

La relojera Omega, con su legado de precisión, celebra junto a los esquiadores la tradición de un deporte que honra la tradición, mientras el esquiador mantiene su ritmo en la pista.

Entre picos imposibles y descensos que parecen retar la gravedad misma, Omega se mueve como James Bond: invisible, elegante, mortalmente eficiente

En medio de cumbres abruptas y maniobras exactas, Omega avanza con distinción, imperceptible a la vista aunque inevitable en su realización.

Omega

Milan 2026 no es solo un nombre, es una promesa cumplida: el hielo corta el aire, el tiempo se dobla y cada giro cobra sentido. La elegancia no pide permiso, solo existe. Y allí, donde el silencio se viste de velocidad, Omega no duda: simplemente, es.

La firma que por casi una centuria ha gestionado la organización de este gélido desorden olímpico define, otra vez, al vencedor cuando existe duda alguna. Lo realiza habitualmente, con la tranquilidad espiritual propia de la alta relojería suiza pero con un propósito más exacto que nunca, debido a que en Milano Cortina 2026 el clima es feroz como pocas veces (tratándose de uno de los febreros más inclementes de la historia reciente) y no otorga tregua a los organismos ni a los mecanismos. 

En esta edición de Milano Cortina 2026, con que Omega celebra su 90.º
En esta edición de Milano Cortina 2026, con que Omega celebra su 90.ºOmega

Porque en medio de esta batalla entre el tiempo y la montaña, donde el silencio se pesa y el aire se vuelve tensa, la esencia no se pierde: Omega sigue allí, silencioso pero presente, tan certero como el hielo que no duda, y en cada sombra de su paso, el reloj sigue marcando, sin prisa, pero sin pausa, lo que el tiempo no puede borrar.

Milano Cortina 2026 está siendo el gran laboratorio con cámaras que ven más de lo que el ojo humano sospecha, sistemas inteligentes que clavan el resultado incluso antes de que surja la duda, sensores que perciben el instante exacto en que un patín besa el suelo que el primer esquí cruza la meta. “Porque, en efecto, la inteligencia artificial se ha convertido en un valiosísimo aliado. No viene a sustituir el cronómetro sino a hacerlo más consciente porque el tiempo, y más en Omega, no solo pasa. Se explica”, cuenta cuenta el CEO de la firma relojera, Raynald Aeschlimann.

Contar el tiempo ha sido desde siempre una forma de medir el transcurso del tiempo.

Y se hace desde un enfoque atrevido. Como reto poético. “Es capturar ese instante exacto en deportes donde el error humano no existe y la diferencia entre la gloria y el anonimato cabe en una sola milésima”,  recuerda Aeschlimann, convencido de la capacidad de Omega para marcar historia en esta edición de Milano Cortina 2026, con que la firma celebra su 90.º aniversario en unos Juegos Olímpicos de Invierno. 

Medir el tiempo ha sido desde siempre una empresa humana, y su evolución ha ido de la mano de herramientas cada vez más precisas.

Omega ha editado sus relojes olímpicos para esta edición de Milano Cortina 2026
Omega ha editado sus relojes olímpicos para esta edición de Milano Cortina 2026Omega

”Omega no se limita a registrar el paso de las horas, enlaza cerca de una centuria de trayectoria olímpica con la vanguardia tecnológica”, menciona Aeschlimann, quien agrega que “en cuanto a la tecnología, utilizamos nuestra nueva cámara de fotofinish Omega Scan’O’Vision Ultimate ya presente en París 2024 que ahora, en Milano Cortina 2026, trabaja en las condiciones extremas de unos Juegos de Invierno. La cámara puede captar 40.000 imágenes por segundo en la línea de meta, por lo que no se pierde ni un solo instante”.

Desde la Luna hasta James Bond, Omega ha comprendido cómo observar allí donde el tiempo resulta fundamental.

Al frente de Omega desde hace años, Rayn ha guiado con una visión que respeta la esencia del reloj, sin necesidad de forzarla: su esencia nace de la precisión silenciosa, no de la exhibición, y en esa sutilidad radica su verdadera esencia.

Garmisch-Partenkirchen, en 1936,supuso el debut de Omega en unos Juegos de Invierno
Garmen, durante 1936, Garmisch-Partenkirchen organizó por vez primera la competición, marcando el inicio de la utilización de cronómetros en dicho certamen.Omega

De la luna de hielo a la cima, Omega ha llevado la precisión hasta lo extremo: desde el primer instante hasta el último milisegundo, cada detalle cuenta. Desde sus inicios, cuando el tiempo se medía en fracciones, hasta hoy, donde cada milésima cuenta, Omega ha mantenido su precisión como referente.

Aeschlimann evoca que “ahora más que nunca somos capaces de medir posiciones en vivo, velocidades en tiempo real, aceleración y mucha otra información que muestra exactamente dónde se gana o se pierde cada competición”. Sin cadencia no existe la estructura, señalaba Stravinski. Sin una cronometría exacta tampoco hay competición deportiva, y menos de carácter olímpico, afirma este CEO ataviado con trajes exclusivos y una sonrisa impecable que encajaría como el nuevo agente 007.

Margarita Puig Boronat

Margarita Puig Boronat

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Margarita Puig (Barcelona). Inició su trayectoria laboral en el  Diari de Barcelona. A partir de ese momento ha estado presente en espacios televisivos y radiofónicos diversos como  Gol a Gol; Tot l’esport; Bonic vespre; Versió Original; El club; Catalunya, parada i fonda; Senyores i senyors, en la emisión de Toni Clapés  Versió RAC1; en  Els matins de Josep Cuní, de TV3; en  8 al dia, dentro de 8TV; Escletxes en BTV y Blanc sobre Blanc, para el  Canal 33. Experta en los lugares más sugerentes y singulares de Barcelona, es asimismo creadora de obras como  Restaurantes de Barcelona donde nunca te han llevado

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