WOW, el moderno barrio cultural de Oporto que atrae a locales y turistas
Experiencias
El complejo, ubicado en pleno corazón de la ciudad, ofrece una amplia oferta cultural y gastronómica

El WOW es un auténtico hervidero en el centro histórico de Gaia
Este relato empieza como pueden empezar muchos relatos en Oporto, subiendo una de las tantas calles empinadas de la ciudad. Del otro lado de la cuesta, asoma el enorme distrito cultural WOW: un barrio dentro del barrio, una ciudad dentro de la ciudad. Tiene 55.000 m2 construidos, siete museos, doce restaurantes, bares y cafeterías.
Lo que los números no cuentan es que esas antiguas bodegas restauradas son visitadas tanto por turistas como por los vecinos, en una apuesta por ampliar la oferta cultural, pero sin perder el alma local. Aproximadamente 1,4 millones de personas visitaron el complejo en el último año, cuenta Bernardo Márquez, el español que encabeza el proyecto como director general.
El complejo, inaugurado en la pandemia, tiene 55.000 m2 construidos, siete museos, doce restaurantes, bares y cafeterías
El WOW fue inaugurado en plena pandemia, el 31 de julio de 2020. Ubicado en el corazón histórico de Gaia, muy cerca del centro de Oporto, cuenta con una variada agenda de actividades, muchas de ellas pensadas y dedicadas especialmente a los miembros de la comunidad: festivales, experiencias inmersivas y hasta una gran celebración de Nochevieja. Uno de los eventos más destacados en su oferta actual es una gran exposición en el museo Atkinson con piezas Lego, que podrá verse hasta el próximo 22 de febrero.
Al visitar este sitio puedes armar tu propia ruta dentro de las inmensas posibilidades que ofrece. De tus elecciones dependerá el tiempo que pases dentro de este barrio cultural, pero probablemente termines dedicando todo un día. Lo más recomendable es visitar al menos dos museos, y terminar probando la gastronomía en alguno de sus restaurantes y sus diversos menús.
Oda al vino portugués

A través de Civitatis elegimos empezar la visita en el espacio estrella del WOW. Como no puede ser de otro modo, este proyecto es una gran oda al vino portugués. Uno de sus museos se llama The Wine Experience, y está dedicado tanto a personas sin conocimientos en el mundo vinícola como a enólogos expertos.
Empezamos un recorrido que nos lleva a visitar las principales regiones vitivinícolas portuguesas, de norte a sur del país. Vemos la variación de los suelos, el origen de las uvas y la influencia del clima para el momento de la cosecha.
Nos vamos de allí con la sensación de haber aprendido muchísimo sobre el vino, pero, a la vez, con una nueva necesidad creada: la de saber muchísimo más del tema. Y, probablemente por eso, el complejo cuenta con una escuela de vino: cursos de todos los niveles, ideales para aprender cómo maridarlos con platos y aperitivos.
Seguimos nuestro tour buscando conocer más de este país, y llegamos a un museo dedicado a otra industria muy importante, pero, tal vez, no tan comentada: la del corcho. Portugal es el mayor productor de corcho del planeta, siendo responsable de más del 50% de la producción mundial. Por esto nació Planet Cork, para mostrar el increíble mundo del corcho, desde la ancestral explotación del alcornoque hasta sus más variados usos, ya sea como tapones de vino o incluso en la industria aeroespacial.

El mensaje principal de este museo, y que sin dudas nos queda grabado a todos los visitantes, es que estamos siendo espectadores de algo excepcional: el corcho es un producto único y 100% vegetal; no hay material creado que pueda tener sus mismas propiedades.
Y también, oda al cacao
Continuamos la visita para introducirnos ahora en el mundo del cacao. En el museo The Chocolate Story podemos ver las particularidades del fruto y de la planta, sus diferencias y especificidades según el lugar de origen, y cómo el chocolate que llega a nosotros cambia en función de todas estas variables.

Nuestra parte favorita es, sin dudas, visitar la fábrica de chocolate que hay dentro. Somos espectadores en tiempo real de los procesos que transforman las semillas de cacao en chocolate. Y por supuesto, terminamos la visita con una degustación.
Cena con vistas
Finalmente, para terminar nuestro día en WOW, elegimos una opción entre su gran oferta gastronómica. Bares y restaurantes ubicados en una gran plaza al aire libre, que funciona como palco preferencial para ver una panorámica magnífica de la ciudad.
Las opciones son muchas y para todos los gustos: un restaurante de alta gastronomía, otro con brunch durante todo el día, uno dedicado a la cocina portuguesa más auténtica, otro que celebra la extensa costa del país, una steakhouse, dos propuestas de comida rápida —pero igual de sabrosas—, un bar de vinos y una cafetería.

Nuestro elegido fue Golden Catch porque queríamos probar los pescados y mariscos más tradicionales, pero reversionados con un toque de modernidad. Probamos su versión de los populares Fish & Chips, preparados con bacalao fresco, langosta o pulpo.
Otro de los restaurantes más destacados es el 1828, una steakhouse que ofrece carnes de altísima calidad acompañadas con los mejores vinos tranquilos y vinos de Oporto. En 2022 y 2024 fue reconocido como la “Steakhouse del Año en Portugal”.
Lo importante es que, más allá del restaurante con el que elijas coronar tu jornada, contarás con un acompañante especial: Oporto en todo su esplendor. Una vista panorámica que permite ver la ribera y el río Duero, y que —al igual que el WOW— maravilla tanto a quienes ya la han visto antes como a quienes lo hacen por primera vez.

