Viajes

Destinos poco masificados para viajar en 2026

Inspiración

Desde ciudades relajadas hasta ecosistemas tropicales semivírgenes lugares del mundo ideales para visitar (y sortear los puntos calientes del mapa turístico)

El idílico pueblo pesquero de Limeni en la costa sur de Mani, Grecia

El idílico pueblo pesquero de Limeni en la costa sur de Mani, Grecia

Getty Images

Las tendencias de viaje cambian rápidamente y, en 2026, la necesidad de descansar, experimentar la autenticidad y abrazar la naturaleza apuntan a dejar atrás los tópicos. En un año en el que buscamos narrativas viajeras como inmersiones en supermercados, cruceros astrológicos o experiencias de lujo en alta mar, visitar escenarios donde huir de la cola para la típica foto de Instagram se vuelve la norma.

Los siguientes destinos menos masificados para visitar en los próximos doce meses, bien lo confirman.

Camboya (más allá de Angkor Wat)

Koh Rong, en Camboya
Koh Rong, en CamboyaRosa Lazic

Descentralizar el turismo se ha convertido en la prioridad de muchos destinos a la hora de reconducir a los viajeros más allá de los iconos saturados. Camboya es un buen ejemplo de ello al contar con una atracción hipervisitada como el complejo de Angkor Wat, en la cercana ciudad de Siem Reap. 

Sin embargo, el país del Sudeste Asiático es perfecto para salirse de la ruta establecida para bañarse en la naturaleza exuberante de las montañas Cardamomo, o visitar la coqueta ciudad de Kampong Cham, ubicada a pocas horas al norte de la no menos recomendable capital Phnom Penh. En el sur descubrirás el encanto rural de Kampot o las aguas turquesa de las islas Koh Rong. Por último, en la frontera con Tailandia aguardan los misterios de Banteay Chhmar, una perfecta alternativa a Angkor Wat en forma de templos construidos en el siglo XII y designados patrimonio de la Unesco.

Delicatessen

Phnom Penh Night Market

La capital de Camboya engloba un conjunto de mercados callejeros donde sucumbir a la gastronomía local de una forma diferente. Entre ellos, destacamos su Night Market, el cual se despliega junto al río Tonle Sap a partir de las cinco de la tarde entre coloridos puestos y esteras krama, donde locales y viajeros comparten delicias para llevar: desde un típico amok -el plato nacional camboyano, un curry de pescado cocido con leche de coco-, hasta el bai sach chrouk, o cerdo marinado a la parrilla; el delicioso lok lak a base de carne de ternera salteada con arroz y huevo, o un sach ko chomkak, un pincho de carne marinado.

Uruguay

Lobos marinos en Cabo Polonio (Uruguay)
Lobos marinos en Cabo Polonio (Uruguay)Terceros

La brisa acaricia las dunas de Cabo Polonio, una porción de costa que habla de naufragios, caballos en libertad y ambiente bohemio. Tan solo uno de los muchos motivos para viajar a Uruguay, un destino en ocasiones eclipsado por las cercanas Brasil y Argentina cuyo encanto se siente en las panorámicas costeras de Punta Ballena, el encanto balneario de La Paloma y La Pedrera, o los paseos por la rambla de Montevideo, la capital, ideal para asomarse al Río de la Plata con un típico mate en la mano.

Barbados

Casas de colores de Bridgetown, en Barbados, en pleno Caribe
Casas de colores de Bridgetown, en Barbados, en pleno CaribeGetty Images/iStockphoto

La isla donde nació Rihanna es una de las más genuinas de todo el Caribe gracias a su ambiente relajado, playas de ensueño y encanto histórico. En Pebbles Beach, cerca del famoso hipódromo Garrison Savannah, los cuidadores bañan a sus caballos cada mañana, evocando una de las postales más típicas de la isla. 

En la capital, Bridgetown, los paseos entre casas de colores invitan a comer un plato de pez volador con cou cou - una especie de puré a base de harina de maíz y okra -antes de sumergirnos en playas icónicas como Accra. Y si una mañana buscas alejarte de los tópicos isleños, puedes asomarte a joyas naturales como la cueva Harrison, colmada de estalactitas.

Sumba (Indonesia)

Árboles 'danzantes' cerca de la playa Walakiri en la isla de Sumba
Árboles 'danzantes' cerca de la playa Walakiri en la isla de SumbaWU TENGGUO

A un vuelo de hora y media desde la archiconocida Bali, susurra uno de los lugares más auténticos de Indonesia: Sumba, una isla de playas prístinas, selvas exuberantes como Pantai Madorak o Mbawana y aldeas tradicionales en torno a sus enormes tumbas megalíticas. Especialmente en la región de Sumba Occidental, las familias locales realizan rituales funerarios en forma de sacrificios y enormes banquetes que suponen un atajo al corazón de la tradición de la isla.

Omán

Gran mezquita del Sultán Qaboos en Muscat
Gran mezquita del Sultán Qaboos en MuscatAlexander Hafemann

La Sultanía de Omán permaneció aislado de sus vecinos emiratos durante décadas, motivo por el que hoy reluce en forma de destino exclusivo en la península Arábiga. Su capital, Muscat, es la puerta de entrada perfecta en forma de iconos como la gran mezquita del Sultán Qaboos o los fuertes de Al Mirani y Al Jalali antes de desplazarnos a sus joyas naturales.

 Ecosistemas donde playas, cañones, desiertos, oasis e incluso “fiordos” dialogan a través de joyas como Jebel Shams, el cañón más grande de la península; las dunas de Wahiba Sands; o sus wadis -o piscinas naturales- como el tesoro turquesa de Wadi Bani Khalid.

Namibia

Las dunas del parque nacional de Namib Naukluft con vistas al Océano Atlántico
Las dunas del parque nacional de Namib Naukluft con vistas al Océano AtlánticoTerceros

El continente africano es el siguiente gran bastión del viajero aventurero en busca de experiencias únicas. Y Namibia, no puede faltar en la hoja de ruta. El país de África austral y vecino de Sudáfrica cautiva gracias a emblemas como el Namib, el desierto costero más grande del mundo; las icónicas panorámicas de acacias fantasmales en Dead Vlei, o la vida salvaje del parque nacional Etosha. Un tapiz natural que, en algún momento, te descubre joyas históricas como Kolmanskop, antiguo pulmón minero convertido con el tiempo en un pueblo fantasma invadido por las arenas del desierto.

Península de Mani (Grecia)

Faro del cabo Tenaro, en la península de Mani
Faro del cabo Tenaro, en la península de ManiGetty Images/iStockphoto

Grecia rezuma ese encanto mediterráneo que, en ocasiones, nos seduce desde lugares más masificados como las islas de Santorini o Mikonos. Sin embargo, la península de Mani, en el Peloponeso, supone una alternativa más tranquila en forma de torres medievales, playas con encanto y ciudades hechizantes como Areópoli, la capital de la región y perfecto punto de partida. El lugar donde murió el poeta Lord Byron invita a enlazar con Mistras, cuna de iglesias bizantinas como Perívleptos; la mismísima Puerta del Hades (o Infierno) en el cabo Tenaro; pueblecitos de cuento como Limeni, o playas donde perder la noción de tiempo y espacio como Ampelos, ideal para desconectarse del mundo.