Conoce el pueblo con menos superficie de
Destinos curiosos
Un pueblo de cien vecinos y solo seis calles
La perla blanca de Málaga donde perderse entre calles empedradas y cuestas infinitas

Llocnou de la Corona es oficialmente el municipio de menor extensión de España

En la comarca valenciana de L’Horta Sud existe un pueblo que sorprende a sus visitantes por su tamaño. Se trata de Llocnou de la Corona, considerado el pueblo más pequeño de España. Con apenas 0,012 kilómetros cuadrados de superficie, poco más de un centenar de habitantes y solo seis calles, este diminuto municipio se ha convertido en una curiosidad turística para quienes buscan rincones singulares en nuestro país.
Situado a escasos minutos de Valencia, el pueblo está rodeado por localidades como Sedaví o Alfafar. Su tamaño es tan reducido que puede recorrerse a pie en pocos minutos, pero precisamente esa sencillez es parte de su encanto. Según la web turística de Turisme Comunitat Valenciana, visitar Llocnou de la Corona es una oportunidad para descubrir “uno de los tesoros más pequeños” de la región y disfrutar de un ambiente tranquilo que conserva la esencia de los pueblos tradicionales.
Un convento del XVII dio origen a L
Los orígenes de esta localidad se remontan al siglo XVII, cuando se fundó un convento en la zona. Con el paso del tiempo, alrededor de aquel edificio comenzaron a levantarse casas y barracas para trabajadores agrícolas, dando lugar al pequeño núcleo de población que hoy conocemos. Aunque el convento desapareció, el asentamiento continuó creciendo lentamente hasta convertirse en el municipio actual.
A pesar de su reducido tamaño, Llocnou de la Corona cuenta con algún que otro atractivo turístico. Entre los lugares que merece la pena visitar destaca la Iglesia Parroquial de la Virgen del Rosario, el principal símbolo del pueblo. Su construcción comenzó en 1899 en estilo neogótico y se levantó sobre el solar de una antigua ermita. Más allá del templo, el atractivo del municipio está en sus calles tranquilas y en las fachadas tradicionales de sus viviendas, gracias a las cuales parece que el pueblo está detenido en el tiempo.

El pueblo también celebra sus propias fiestas, especialmente durante el Corpus Christi, cuando los vecinos -conocidos como llocnouïns- se reúnen para celebrar sus fiestas mayores. En esos días, la localidad cobra vida con actos religiosos que mantienen vivas las tradiciones locales.
Aunque Llocnou de la Corona es pequeño, su ubicación también permite descubrir otros lugares interesantes de la comarca. A pocos kilómetros se encuentra el Parque Natural de la Albufera, uno de los humedales más importantes de la península ibérica. Allí es posible realizar paseos en barca, observar aves o disfrutar de los paisajes de arrozales que caracterizan esta zona del litoral valenciano.

La gastronomía también es un motivo para visitar este pueblo. En los municipios de la zona se pueden degustar algunos de los platos más emblemáticos de la cocina valenciana, como la paella valenciana, elaborada con arroz, pollo, conejo y verduras, o el all i pebre, guiso típico de la Albufera hecho con anguila y patata. Otros platos populares son el arroz al horno o la fideuà, delicias que reflejan la tradición culinaria de la huerta valenciana.
Ruta en coche a Llocnou de
Alcanzar Llocnou de la Corona resulta simple. Partiendo de Valencia es suficiente con seguir la V-31 o la CV-400 hacia el sur, un recorrido que raramente sobrepasa los quince minutos en automóvil. Asimismo, es posible entrar cómodamente desde localidades próximas como Torrent, Catarroja o Silla, hecho que lo transforma en una salida perfecta para disfrutar de una mañana o una tarde de relax.
Resulta indiscutible que Llocnou de la Corona manifiesta que no es imprescindible una gran extensión para poseer identidad propia. Sus escasas travesías, su pasado ligado a un viejo monasterio y su proximidad a diversos entornos icónicos de Valencia lo transforman en un punto geográfico excepcional. Un rincón minúsculo donde la calma del día a día parece evocarnos la atmósfera de las poblaciones de antaño.