La misteriosa cueva en forma de arco de 40 millones de años en el Pirineo navarro que guarda una leyenda mitológica
Mágico lugar
Esta formación geológica llamada la Cueva de Arpea se encuentra entre los valles de Ezterenzubi y Aezkoa

La misteriosa cueva en forma de arco de 40 millones de años en el Pirineo navarro que guarda una leyenda mitológica

Navarra esconde entre sus valles, bosques y montañas multitud de rincones de ensueño y lugares con encanto. Por este motivo, no es de extrañar que se haya convertido en un destino imprescindible para los amantes del senderismo o la naturaleza, ya que ofrece numerosas rutas con paisajes que no dejan indiferente a nadie. Uno de sus grandes atractivos turísticos es la Cueva de Arpea.
En pleno corazón del Parque Natural de las Selvas de Irati, en el Pirineo navarro, y custodiada por los valles de Ezterenzubi y Aezkoa, se encuentra este espectacular fenómeno geológico, considerado de uno de los lugares más bonitos de todo el Pirineo.
Esta formación geológica destaca principalmente por su enclave privilegiado, rodeado de montes, ríos y valles. Sin embargo, el detalle que más cautiva a turistas y locales es la singular forma de su entrada, que parece una 'ceja levantada' o, como muchos otros apuntan, una 'V' invertida. Además, sus paredes laminadas son el fruto de cuarenta millones de años de formación geológica. Una registro natural del tiempo similar al de los anillos del tronco de un árbol, pues cada una de sus láminas rocosas corresponde a 20.000 años de evolución.
El enclave, cuyo nombre proviene del término en euskera 'harri azpia', que significa 'bajo la piedra', no es una cueva en sentido estricto, sino un pliegue del terreno, que se formó como resultado de una colisión de las placas tectónicas a lo largo de millones de años. Por ello, es importante destacar que no tiene una gran profundidad. Aún así, fue utilizada como cobijo desde la prehistoria gracias a su ubicación, resguardada de los vientos de la zona.
La Cueva de Arpea también está ligada a la mitología, algo muy habitual en las tierras navarras y del País Vasco. Según cuenta la leyenda, la cueva fue refugio de las Lamias, unos seres femeninos de la mitología vasca, descritos como mujeres de extraordinaria belleza, largos cabellos dorados y pies de pato, gallina o cabra. Según la tradición, estas criaturas vivían cerca de ríos, cuevas y montañas.
La ruta más sencilla para llegar a las Cuevas de Arpea comienza en la localidad de Orbaitzeta. Solo hay que tomar la carretera local NA-2030 hasta la fábrica de armas de Orbaitzeta y ascender por una estrecha, pero bien asfaltada carretera hasta el collado de Azpegui, cerca del límite con Francia. Tras circular apenas 5 minutos por una pista estrecha, lo ideal es aparcar el coche en una zona de bordas. Desde ahí, el recorrido hasta la cueva es de apenas un kilómetro por una senda bien marcada en continua bajada.
