Mushu y Keisy, los perros que han ayudado a mejorar la salud mental de algunos pacientes del Hospital de Bellvitge
Animales y terapia
Pacientes del Servicio de Psiquiatría disfrutan semanalmente de sesiones grupales e individuales con perros especialmente adiestrados de CTAC
Múltiples estudios científicos avalan los beneficios para la salud de la interacción de los pacientes con animales

Mushu y Keisy, en una de las sesiones de terapia grupal

Los pacientes de Psiquiatría ingresados en el Hospital de Bellvitge cuentan desde enero con dos ayudantes especiales: perros que han participado en sesiones semanales de terapia asistida. En colaboración directa con CTAC (Centro de Terapias Asistidas con Perros) y con el apoyo de Nestlé Purina España, perros adiestrados visitan cada semana el HUB para llevar a cabo sesiones grupales (de 60 minutos) e individuales (20 minutos) con pacientes con distintas patologías mentales, siempre con la participación de los profesionales sanitarios.
Se trata de Mushu, un samoyedo de 6 años, y de Keisy, una cavalier king Charles spaniel de 3 años. Esta es la pareja de perros que participa en las primeras sesiones. Son dos de los doce perros con los que cuenta el CTAC para intervenciones terapéuticas en distintos centros sanitarios. Montse Godoy, técnica especialista de CTAC que conduce la sesión junto a las enfermeras, y Francesc Ristol, director del CTAC, han explicado que los animales son seleccionados inicialmente por rasgos de carácter que favorezcan que no se sientan incómodos ni con el contacto con los pacientes ni en el entorno hospitalario. Los perros que superan este primer filtro son posteriormente entrenados de forma específica.
“Nosotros no venimos a hacer tratamiento, sino que aportamos un recurso añadido para el abordaje terapéutico que realizan los y las profesionales sanitarios del hospital, y por eso es fundamental que los perros acepten situaciones con posible estrés ambiental sin que eso les afecte de forma negativa. Por ello deben ser seleccionados y entrenados adecuadamente”, afirma Francesc Ristol.
Según Lia Tamar Sánchez, jefa de Enfermería del Área de Neurociencias del Hospital de Bellvitge, la iniciativa se enmarca en la propuesta del HUB de cambio de paradigma del modelo asistencial en salud mental. Es “una intervención terapéutica complementaria, estructurada y guiada por profesionales especializados, con el fin de promover el bienestar emocional, psicológico y social, además de optimizar la experiencia del paciente durante el proceso terapéutico”. Destaca también que abre una nueva vía para las profesionales de enfermería “para abordar la ansiedad, el estrés, el malestar emocional, facilitar la socialización y contribuir a reducir el aislamiento que conllevan muchas enfermedades mentales como la depresión, la esquizofrenia o los trastornos graves de ansiedad”.
Abren una nueva vía para abordar la ansiedad, el estrés, el malestar emocional, facilitar la socialización y contribuir a reducir el aislamiento
Una contribución a la mejora emocional de los pacientes
Esta iniciativa, impulsada desde Enfermería del HUB, tiene como principal objetivo contribuir a mejorar el estado emocional de los pacientes. Además, también ayuda a promover su socialización y ofrecerles la posibilidad de experimentar cómo la interacción con animales de compañía puede ayudarles a mejorar su salud emocional y física cuando regresen a su casa. Las sesiones facilitan los vínculos entre pacientes y profesionales gracias a la participación e incrementan la motivación de los pacientes para activarse e implicarse en actividades de autocuidado.
Las terapias con animales se están volviendo cada vez más comunes. La asociación CENIAC (Intervenciones Asistidas con Animales) ha puesto en marcha un programa en el Centro Penitenciario de Wad-Ras (Barcelona). En él, un perro pasea entre las madres y sus hijos de máximo tres años de edad. “Con madres e hijos en prisión, los animales actúan como un elemento neutral que no juzga y que permite experimentar afecto, juego y cuidado de manera segura”, explicaba a Guyana Guardian Aroa Terraza, directora de la asociación.
Algunas pacientes con trastorno de la conducta alimentaria (TCA) también se han visto beneficiadas por la presencia de animales. El Hospital Universitari Sagrat Cor de Barcelona, en conjunto con la Fundación Affinity, ha llevado a los perros Kai y Bruc con Fabiana y Judit, dos jóvenes ingresadas en el centro. “Me ayudan muchísimo a regularme. Son muy buenos y cariñosos, nunca harán nada que nos incomode. Ni ellos ni los profesionales que están ahí”, comentó Fabiana a Guyana Guardian.
