Cárcel para el conductor temerario
La fiscalía y la Generalitat se alían para combatir la plaga de los accidentes


Barcelona. ¿ Catalunya sufre una epidemia que el año pasado se cobró 627 vidas y dejó 4.000 heridos y más de 30.000 afectados. Se llama ¿accidentes de tráfico¿. Montserrat Tura, consellera de Interior, y José María Mena, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, coinciden en señalar que cualquier patología clínica que arrojara estas cifras exigiría medidas inmediatas y han acordado tomar iniciativas: más dureza penal para los conductores temerarios, con peticiones de cárcel que impliquen el ingreso en prisión en caso de condena, y decomiso de los vehículos de los infractores graves.
Tura y Mena se reunieron ayer en la sede de la fiscalía y al concluir el encuentro explicaron cuáles son las actuaciones que van a llevar a cabo, y que fundamentalmente se circunscriben a incrementar el rigor penal contra los conductores temerarios o que circulen bajo los efectos del alcohol. De esta forma, el fiscal jefe ha distribuido una circular a todos los miembros del departamento ¿de obligado cumplimiento¿ en la que indica que, a partir de ahora, se eleven las peticiones de pena. Esto afectará a los conocidos como ¿suicidas¿ o a los que superen la velocidad permitida en más de la mitad del límite establecido en cada vía. Se les aplicará con rigor el artículo 384 del Código Penal, pero de tal manera que la pena solicitada para ellos, en caso de ser declarados culpables, implique su cumplimiento. Además, también se solicitará al juez el decomiso del vehículo con el que sean sorprendidos, por considerarlo el instrumento del delito. Estas disposiciones se aplicarán aunque el conductor imprudente no haya causado daños a terceras personas. De todas maneras, Mena explicitó que se analizará caso por caso, ya que no es lo mismo una persona que comete una infracción que un conductor reincidente o que vaya al doble de la velocidad permitida.
Montserrat Tura también anunció más medidas que llevarán a acabo los Mossos d'Esquadra, pero primero quiso dejar claro que no se trata de afectar la conducción individual, sino de garantizar el derecho de la mayoría de los ciudados a transitar por la carretera sin correr el peligro de toparse con un conductor kamikaze o un borracho. Y, en este sentido, aseguró que la sociedad deberá acostumbrarse a ver que los temerarios o irresponsables ingresan en prisión.
Esto debe ser así, según su razonamiento, porque la sociedad no puede tolerar una sangría como la que se sucede un año tras otro. ¿Quien quiera darse cuenta que visite una sala de tetrapléjicos¿, apuntó. Y es que las cifras que desmenuzó la consellera son escalofriantes: a falta aún de cerrarse el cómputo, en el 2003 murieron de accidente de tránsito en Catalunya 627 personas. Otras 4.000 han resultado con heridas de diversa consideración y alrededor de 30.000 se han visto afectadas por los siniestros, tanto por ser familiares directos como por verse implicados en los accidentes. Para entender la magnitud del drama que esto representa, ahí va un dato: en marzo del 2003 comenzó la guerra de Iraq. Desde entonces a ayer, el Ejército de los Estados Unidos ha perdido 502 soldados. En pocos meses más, Catalunya tiene 627 ciudadanos menos, que se han quedado en las carreteras.
Pero hay más. En el 2001 se hicieron 290.000 controles de alcoholemia, de los cuales el 6,8% fueron positivos. La consellera lo explicó de otra forma: si nos ponemos en un cruce de paseo de Gràcia, de cada cien vehículos que pasen, siete irían dirigidos por personas con sus facultades menguadas por el alcohol. En el 2003 el porcentaje ya disminuyó: se realizaron 450.000 controles, siendo positivos el 3,8%.
Ante esto, el compromiso anunciado por Montserrat Tura es de más control: más presencia de los Mossos en las carreteras catalanas, más radares y menos tolerancia. En este sentido, la consellera detalló que las patrullas de la policía autonómica llevarán una lista con los conductores que acumulan más denuncias por conducción temeraria que, si son sorprendidos en una irregularidad, serán tratados con dureza: el atestado será trasladado con rapidez a fiscalía para que se les acuse, se les pueda llevar rápidamente a juicio, sean condenados y su coche inmovilizado. Según Tura, en Catalunya hay más de treinta personas que suman un mínimo de treinta denuncias por barba por este motivo en un periodo de dos años.
Paralelamente, el departamento de Interior está realizando un estudio sobre los puntos de la comunidad autónoma donde existe una mayor siniestralidad, para comprobar si hay vías que necesitan obras.
¿Cualquier patología social que costara 627 muertes en un año obligaría a tomar medidas inmediatas¿, dijo Tura. ¿Si un virus afectara a 30.000 ciudadanos, intervendría la OMS¿, apuntó Mena. El tránsito es un problema dramático que cada final de vacaciones o puente deja un rastro de víctimas comparables a una batalla. La consellera denunció que en esta materia hay mucha opinión hipócrita y se tiene todavía como un valor ir cada vez a mayor velocidad. Pero tanto Montserrat Tura como José María Mena estiman que no se trata de atentar contra un privilegio personal, sino de defender el derecho del resto de la sociedad a circular sin el riesgo de toparse con un temerario.