Volkswagen reduce sus beneficios un 28% y anuncia más recortes de costes
El euro fuerte, el acero y el bajo consumo lastran la recuperación de la marca alemana


Volkswagen (VW), el primero grupo automovilístico de Europa, seguirá recortando costes para contrarrestar el retroceso que sufrió el año pasado, según anunció ayer en Wolfsburg, sede de la compañía, Berndt Pischetsrieder, su presidente. Después de ver caer sus beneficios casi un tercio el 2004, VW ha empezado el año sin despejar las dudas. Aunque los responsables de la empresa son optimistas y creen que los resultados de este año superarán los del anterior, tampoco se atreven a adelantar la magnitud de la mejora. "El primer trimestre no será satisfactorio", precisó Pischetsrieder ante la prensa. "Las perspectivas no dejan entrever un crecimiento dinámico".
El bajo consumo en Alemania, la presencia en mercados como el chino de otras marcas proclives a competir con rebajas, el alto precio del acero y el petróleo, y un euro fuerte que encarece las exportaciones han lastrado al consorcio alemán, casa matriz de la española Seat.
En China y en Estados Unidos las ventas han caído. Especialmente preocupante es la situación en China, "el segundo mercado más importante", según Pischetsrieder. Hasta hace poco el grupo alemán casi no tenía competencia en este país, y ahora ve cómo pierde mercado a favor de otras marcas.
Sólo la alta apreciación del euro respecto al dólar ha lastrado con 800 millones de euros los resultados del grupo. Para atenuar el efecto euro, la compañía alemana quiere aumentar la producción en países de la zona dólar, como Brasil y México. En el 2004, el beneficio neto cayó un 28,6% respecto al año anterior, hasta llegar a los 716 millones de euros. En los dos primeros meses del 2005, Volkswagen ha vendido 687.000 vehículos en todo el mundo, un 0,5% menos.
Los expertos advierten de que hay que distinguir entre las dos divisiones del grupo: Audi, que incluye a Seat, y Volkswagen. "Seat y Audi han obtenido buenos resultados", explicó por teléfono Ferdinand Dudenhöffer, director del Center for Automotive Research, un centro de estudios sobre la industria automovilística de referencia en Alemania. "VW es el niño problemático del grupo. Y los utilitarios de Volkswagen son el niño problemático del grupo".
El año pasado, la división Volkswagen -en la que también se integran las marcas Skoda, Bentley yBugatti- perdió 44 millones atribuibles ante todo a los automóviles de la marca Volkswagen. Para Dudenhöffer, "lo sorprendente" es que VW tenga pérdidas precisamente cuando su "principal producto", el nuevo Golf, ha estado, por primera vez, un año entero en el mercado. El fabricante esperaba vender un total de 600.000 unidades y sólo ha vendido 530.000.
Las dificultades de Volkswagen se explican, entre otros motivos, por la apuesta fallida por coches de lujo, cuando Ferdinand Piëch dirigía la empresa, y por los altos costes laborales de Volkswagen en Alemania, según el citado experto alemán.
Una de las armas secretas que Berndt Pischetsrieder quiere utilizar para salir del marasmo se llama Wolfgang Bernhard. Ex directivo de DaimlerChrysler, donde arrastraba una fama de halcón en materia de recortes, Bernhard adelantará en medio año su entrada en funciones como jefe de la división Volkswagen, según la prensa alemana. Antes del próximo otoño, ya podrá comenzar a poner en marcha sus planes de ahorro.
"Pueden estar seguros de que en los próximos años ahorraremos de manera consecuente", dijo Pischetsrieder. El año pasado, Volkwswagen puso en marcha un plan para reducir costes que ya ha permitido un ahorro de 1.600 millones de euros. En el 2005 la empresa pretende ahorrar 3.100 millones de euros más, según el director financiero, Hans-Dieter Pötsch.
El pasado noviembre, los empleados alemanes de Volkswagen aceptaron, entre otras concesiones, una congelación salarial de 28 meses, y a cambio la empresa se comprometió a mantener los 103.000 empleos con que cuenta en la Alemania del oeste hasta el 2011.