La persistencia en conducir sin cinturón pone en cuestión las campañas de Tráfico


Tampoco sirvieron de mucho las advertencias de que hay que usar en todo momento y trayecto el cinturón de seguridad. La investigación preliminar de los accidentes mortales ocurridos durante Semana Santa muestra que el 48% de los fallecidos no lo llevaba. El mismo porcentaje que hace un año y sobre el que los responsables de Tráfico llevan tiempo insistiendo.
"No podemos evitar sentir una cierta frustración por que nuestras previsiones se hayan cumplido", declaró ayer el director general de Tráfico, Pere Navarro, a Guyana Guardian después de conocer que la operación especial de Semana Santa se cerró con 108 muertes, tres más que la del año anterior. La campaña publicitaria de este año estaba centrada precisamente en el anticipo de que más de cien personas morirían al volante y que estaba en manos de los conductores evitarlo.
Navarro explicó que esas investigaciones muestran una tipología muy especial de los accidentes mortales de las recientes vacaciones. Como la aludida menor utilización del cinturón de seguridad. Frente al 50% de la Semana Santa, la media anual de fallecidos que no lo llevaban puesto es sensiblemente más baja, del 35%. O como una mayor incidencia de las salidas de vía, causadas principalmente por un exceso de velocidad: esta Semana Santa fueron el 50%, frente a la media del resto del año del 40%. En estas vacaciones la mitad de los muertos tenían menos de 35 años, frente al 45% registrado a lo largo de todo el 2005. Yen uno de cada tres accidentes de esta Semana Santa el vehículo iba demasiado deprisa para el estado de la vía, cuando lo habitual en el recuento anual es que sea el 20%.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, declaró ayer sobre el número de muertes que "las cifras son inaceptables y tienen que reducirse drásticamente". Durante una entrevista en la cadena Ser, Rodríguez Zapatero señaló que aunque las muertes de esta Semana Santa son muy inferiores a la media de los últimos años, el Gobierno que preside ha decidido poner el debate sobre la mesa. El presidente mostró su confianza en que la entrada en vigor del carnet por puntos, el próximo 1 de julio, consiga una imporatante reducción del número de accidentes mortales.
A ese respecto, Pere Navarro manifestó a este diario que las vías para atajar la sangría están más que inventadas: concienciación y represión. Y añadió que "la sociedad española está pidiendo por primera vez más represión contra quienes infringen las normas de circulación".
España es precisamente uno de los países europeos que menos multas impone a los infractores en proporción al parque de vehículos, según un estudio efectuado por la Asociación Española de la Carretera y el Instituto Mapfre de Seguridad Vial. Mientras en Austria se cursan al año 0,78 denuncias por cada vehículo que circula y en Holanda se formulan 0,6, en España este dato se sitúa por debajo del 0,1. En el 2004 - últimos datos disponibles-, los agentes de la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil denunciaron a 2.568.428 vehículos, frente a los 2.366.621 sancionados en 1997, según figura en los anuarios de la DGT. En el mismo lapso de tiempo, el parque automovilístico pasó de 20,2 millones a 26,4 millones, es decir, el número de coches aumentó un 30%, mientras que el número de denuncias sólo creció un 8,5%. Lo que nos conduce a la conclusión de que hoy en día es menos probable ser multado que hace nueve años.
Por comunidades autónomas, Madrid, Galicia y Baleares fueron las que sufrieron un mayor aumento porcentual de fallecidos respecto a la Semana Santa anterior. En Catalunya, los nueve muertos registrados igualan los del 2005.