Ruedas desgastadas y falta de revisiones incrementan la siniestralidad
La falta del mantenimiento del vehículo por la crisis se apunta como uno de los factores del aumento de accidentes en el puente del Pilar

Estado en el que ha quedado el vehículo tras un accidente mortal ocurrido en La Jonquera

La falta de revisiones de mantenimiento y el mal estado de muchos neumáticos que ya deberían haber sido cambiados, unido al temporal meteorológico de estos días, “puede ser una de las causas del aumento de la siniestralidad” en Catalunya durante este puente del Pilar, explica Lluís Camarassa, secretario general de la Federació Catalana de Tallers de Reparació.
Cita como termómetro de este descenso las cifras del año pasado por Semana Santa, uno de los periodos del año en los que los mecánicos tienen más revisiones, junto con el mes de julio, para poner a punto el coche antes de viajes largos o vacacionales. “La pasada Semana Santa ya hicimos un sondeo entre nuestros asociados y vimos que tuvieron la mitad del total habitual de revisiones”, recuerda Camarassa. “La reducción global respecto a 2009 –apunta- es de al menos un 30% y, en determinados talleres, mucho más alta”.
Sin embargo, el coste medio de las reparaciones ha subido, “porque la gente espera hasta que se avería el coche para llevarlo al mecánico”, según Camarassa. “Ya hace meses que lo estamos avisando, vemos que en los talleres hay mucho menos trabajo que otros años”, continúa. Los neumáticos son uno de los gastos que más intentan posponer los clientes, mucho más ahorradores a raíz de la crisis.
Desde el viernes por la tarde hasta el martes –festividad del Pilar– a las 20 horas fallecieron en las carreteras catalanas siete personas en seis accidentes mortales. El primero fue en la C-58 a la altura de Vacarisses (Vallès Occidental), por un choque frontal entre un turismo y un todo terreno. Le sucedió otro accidente con dos víctimas mortales en la AP-7, en el término municipal de La Jonquera (Alt Empordà), fruto de una salida de vía y reincorporación brusca al carril de un turismo, que causó un choque posterior con el camión que le seguía. El domingo, el día con más sinistros, murió un menor de edad al chocar frontalmente el turismo en el que viajaba contra otro coche también en la carretera C-58, en Viladecavalls (Vallès Occidental). Por la noche falleció un hombre en Guils (Cerdanya), por una fatal salida de vía. Y el sexto accidente fue ya el lunes, en la comarcal GI-555 a su paso por Riudarenes (La Selva), por otra salida de vía de un turismo, que acabó con un choque contra un árbol.
Se trata de las peores cifras desde 2005 (8 muertos en 4 accidentes, aquel año) y el Servei Català del Trànsit, aunque no quiere apuntar todavía causas oficiales del aumento de la siniestralidad, estudia como primera hipótesis la pérdida de control del vehículo a causa del mal tiempo, ya que el temporal azotó de forma especial el norte de Catalunya durante los primeros días del puente. Sus portavoces no se han querido pronunciar sobre el supuesto mal mantenimiento de los vehículos.
Una revisión estándar, que suele ser sólo ocular, dura entre media hora y 45 minutos y cuesta alrededor de unos 150 euros, según la Federación, siempre y cuando no se tenga que reparar o sustituir alguna pieza. En este mantenimiento, que se recomienda hacer una vez al año para coches con poco kilometraje, se miran los elementos básicos para la seguridad, desde los neumáticos –básicos para la adherencia a la vía– hasta los limpiaparabrisas –que puede dificultar la visibilidad en caso de lluvia si no funcionan bien–.
Cambiar los neumáticos, en contraste, puede oscilar entre los 200 y los 800 euros, ya que varía mucho según el modelo de coche y las ofertas que hacen los fabricantes. No tienen una durabilidad concreta sino que su vida útil depende del desgaste al que sean sometidos, por el tipo de conducción, las carreteras frecuentadas y los kilómetros recorridos. El indicador principal es la profundidad del dibujo, que legalmente no debe ser inferior a 1’6 milímetros, aunque lo recomendable es que sea de unos 3 milímetros. “Cuando no hay dinero, el cambio de neumáticos se apura al máximo; ¡yo he llegado a verlos hasta lisos, que es ilegal!”, exclama Camarassa.
Un estudio del club automovilístico RACC, publicado en diciembre de 2009, señalaba que las incidencias en ruedas, sistemas de dirección, suspensión y frenos eran la segunda avería más frecuente en los vehículos de particulares, con un 14,7% de casos, siguiendo a las averías estrella, las relacionadas con la batería o el sistema eléctrico general (45’8%).
El RACC también aconseja la revisión básica anual y ofrece un truco rápido y sencillo para que los propios conductores comprueben a lo largo del año si sus neumáticos están en buen estado. Para una adherencia óptima, deben tener un relieve de unos 3 milímetros, que se puede medir introduciendo una moneda de un euro en una de las ranuras del dibujo. Si ésta no cubre la banda exterior dorada de la moneda, es que ya están demasiado gastados y toca renovarlos.