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El especialista Zia Wadud sostiene que la proliferación de SUV en las calles resulta más preocupante que las eventuales desventajas de los vehículos eléctricos.

Seguridad vial

Una investigación de la Universidad de Leeds analiza los incidentes con peatones provocados por automóviles de mayor peso y menor ruido frente a los motores de combustión tradicional.

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Los coches eléctricos no son más peligrosos que los de combustión para los peatones, según un estudio de la Universidad de Leeds, realizado por el profesor de movilidad Zia Wadud

Los coches eléctricos no suponen una amenaza superior para los transeúntes que los modelos de combustión, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Leeds efectuada por el especialista en movilidad Zia Wadud.

Al observarlos superficialmente, un automóvil eléctrico y uno de gasolina lucen idénticos. Únicamente al prestar atención a ciertos rasgos externos, particularmente ante la presencia o ausencia de tubo de escape, percibimos disparidades claras entre las dos clases de automóviles. Aunque los contrastes visuales resultan escasos, la realidad es que hay cambios significativos que no se aprecian externamente, principalmente respecto a la masa y al volumen sonoro que producen al desplazarse.

La masa representa la distinción más notable. Un vehículo eléctrico añade cerca de 300 kilos extra debido al acumulador, una carga comparable a cinco lavadoras, al tiempo que los híbridos, al integrar propulsores eléctricos y térmicos, igualmente acostumbran a superar en peso a un automóvil tradicional, si bien de forma menos acusada. Asimismo, el reducido nivel de ruido propio de los modelos eléctricos y parcialmente de los híbridos refuerza las variaciones apreciables respecto a un automóvil de combustión.

Un coche eléctrico cargando las baterías en la vía pública 
Un coche eléctrico cargando las baterías en la vía pública Getty Images/iStockphoto

Ambos rasgos de los automóviles electrificados son justamente los que han suscitado mayores inquietudes acerca de la integridad de los peatones, impulsando diversas investigaciones para determinar el peligro auténtico de los coches eléctricos e híbridos en comparación con los modelos convencionales.

Los vehículos eléctricos suelen pesar unos 300 kilos adicionales respecto a los modelos de combustión.

Una investigación actual de la Universidad de Leeds, difundida en Nature Communications, examinó los choques entre transeúntes y coches en el Reino Unido durante el periodo de 2019 a 2023. Los expertos no hallaron disparidades significativas en los índices de afectados a pie entre los automóviles eléctricos (57,8 por 1.000 millones de libras recorridas) y los de motor térmico (58,9 por 1.000 millones de libras recorridas). Los daños padecidos por los viandantes no resultaron de mayor gravedad al involucrarse coches eléctricos, pese a su peso más elevado, señala el documento.

Las baterías hacen que un coche eléctrico pese, de media, 300 kilos más que un coche de combustión 
Por motivo de las baterías, un coche eléctrico registra, habitualmente, 300 kilos adicionales respecto a un vehículo de combustión. IStock

Si bien los automóviles eléctricos iniciales destacaron por su escaso ruido, provocando inquietudes sobre un incremento de percances a ritmos lentos, a partir de julio de 2019 cualquier versión reciente, incluso las híbridas, tiene la obligación de incluir un Sistema Acústico de Alerta Vehicular (AVAS, por sus siglas en inglés), de modo que producen una señal sonora al desplazarse que contribuye a disminuir el peligro para los transeúntes.

Los SUV, ya sean eléctricos o de motor térmico, implican peligros superiores para los viandantes.

Zia Wadud, docente de movilidad en la Universidad de Leeds y responsable de la investigación, señaló que los hallazgos refutan un par de temores comunes. En primer lugar, la idea de que los coches eléctricos generen más siniestros al ser silenciosos y, en segundo, que su elevado peso incremente la gravedad de los impactos. De acuerdo con Wadud, la protección extra de estos modelos -al ser más actuales y contar con sistemas avanzados para evitar choques- supera ampliamente las consecuencias de su peso.

El estudio destaca que los SUV aumentan la probabilidad de lesiones graves en peatones 
El estudio destaca que los SUV aumentan la probabilidad de padecer lesiones graves para los transeúntes. Peugeot

La investigación identifica asimismo a los híbridos, que alternan propulsión eléctrica y térmica. Tales coches registraron frecuencias de atropellos a transeúntes más elevadas -120,14 por cada mil millones de millas transitadas-, pese a que los traumatismos fueron usualmente de menor importancia. Dicho valor se debe a su empleo frecuente en metrópolis y como vehículos de alquiler, sumando más distancia y moviéndose sobre todo en áreas urbanas.

Este análisis también revela que, más allá del sistema de tracción, el volumen del coche es un elemento determinante. Los SUV de gran tamaño, ya sean eléctricos o de combustión interna, aumentan la probabilidad de lesiones graves para los peatones y consumen más espacio en la calzada. Igualmente, producen mayores niveles de dióxido de carbono durante su ciclo operativo.

El docente Wadud recalcó este punto al manifestar que “deberíamos preocuparnos menos por los peligros potenciales de los vehículos eléctricos y más por la creciente prevalencia de los SUV en las carreteras del país”. El especialista enfatizó “los mayores riesgos para la seguridad” que acarrean estos mencionados automóviles.

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