Carles Llinàs, experto del RACC, en relación con el manejo sobre nieve: “El principal error es no adaptar la velocidad a las condiciones, frenar bruscamente y no llevar neumáticos adecuados”
Consejos
El especialista en seguridad vial de la entidad automovilística catalana más sobresaliente recalca la necesidad de anticipar peligros, inspeccionar el vehículo y emplear gomas de invierno o cadenas conforme a la situación meteorológica.
Un instructor de seguridad vial detalla el procedimiento requerido al encontrarse en un cruce con la intención de continuar de frente y se observan indicaciones diferentes a cada lado: ¿cuál de ellas debe priorizar el conductor?

Conducir por superficies nevadas exige una atención superior al volante que cuando se transita por un asfalto seco.
Al presentarse las bajas temperaturas y las nevadas iniciales, el entorno de las vías se transforma significativamente. La nieve, el hielo y la escarcha alteran el agarre de las ruedas, la reacción del volante y el espacio necesario para frenar. No es suficiente con aminorar la marcha, ya que resulta esencial verificar las condiciones del coche, revisar las gomas y, de ser preciso, contar con cadenas o ruedas invernales. Mantenerse prevenido evita imprevistos y disminuye las probabilidades de siniestros, afirma Carles Llinàs, docente de manejo seguro en el RACC, durante una charla otorgada a Canal Moveo de Guyana Guardian.
¿Qué consejos daría para alguien que va esporádicamente a la nieve?
Se aconseja habitualmente revisar las plataformas digitales o herramientas de clima, tales como Meteocat, con el fin de informarse sobre el tiempo previo a partir. Ante un escenario difícil, resulta esencial la prevención: mantener la batería del teléfono completa, el tanque de combustible abastecido y verificar el estado de las ruedas. Asimismo, es oportuno cargar con cadenas o gomas invernales y poseer el conocimiento para su correcta instalación.

¿Cuáles son los principales riesgos al conducir en estas condiciones?
La mayor complicación reside en que el automóvil no reacciona del modo habitual. Las ruedas pierden agarre, el volante puede darte sorpresas y el recorrido de detención se incrementa. Para reducir peligros, es necesario ajustar el ritmo, guardar una mayor separación con el transporte precedente y chequear siempre el mantenimiento del coche antes de iniciar el viaje.
¿Y qué aspectos debemos tener en cuenta?
Previo a iniciar la marcha, resulta esencial inspeccionar las condiciones del automóvil. Verificar que las ruedas se encuentren en óptimas condiciones, que los niveles de fluido de frenado y refrigerante sean los correctos y, de ser necesario, portar cadenas o gomas invernales. Asimismo, es recomendable trazar el trayecto, considerar el estado del tiempo y, primordialmente, manejar con prudencia, ajustando la rapidez y ampliando el espacio respecto al vehículo precedente.
Cuando manejamos sobre nieve, resulta necesario ajustar la rapidez al estado del pavimento e incrementar el margen de seguridad.
¿Qué equivocaciones resultan más habituales cuando se circula bajo condiciones de nieve o hielo?
Gran cantidad de automovilistas no adecúan su rapidez al estado del firme y conservan el mismo margen de separación que emplearían con clima seco, lo cual eleva las posibilidades de un siniestro. Una equivocación frecuente reside en realizar frenazos repentinos o mover la dirección de forma violenta, acciones que pueden derivar en la pérdida de dominio sobre el vehículo. Asimismo, recalco un aspecto evidente que muchos usuarios pasan por alto: resulta fundamental inspeccionar el mantenimiento de las ruedas y del coche, además de tener las cadenas listas para su montaje si no se cuenta con gomas específicas para el frío.
¿Hay diferencias entre conducir con nieve o con hielo?
Efectivamente. La nieve brinda algo de tracción, aunque sea inferior a la habitual, mientras que el hielo es bastante más peligroso al carecer casi por completo de agarre. La escarcha suele presentarse durante las primeras horas del día y puede resultar muy resbaladiza, sobre todo en áreas con sombra. En cualquier situación, es necesario disminuir la marcha, prever los movimientos y, como solemos recomendar, incrementar el espacio de seguridad.

Anteriormente mencionaba que resulta recomendable que el vehículo utilice neumáticos de invierno o cadenas. Según lo expuesto, no es obligatorio portarlos…
No resulta forzoso en todo momento, pues está sujeto a la ubicación y al tipo de vía, aunque recalco que su uso es altamente aconsejable. Las ruedas invernales brindan un agarre superior ante climas fríos y superficies nevadas, mientras que el empleo de cadenas puede requerirse en sectores específicos o si la acumulación de nieve es elevada.
¿Por qué opción se decanta, neumáticos de invierno o cadenas?
En aras de la seguridad, las ruedas de contacto resultan una de las alternativas más recomendables ante el clima hostil, ya sea por nieve o frío. A menudo se cree que el neumático de invierno solo es útil con nieve, pero su rendimiento es óptimo entre los 7 ºC y los -21 ºC. El neumático de invierno drena la nieve de forma superior a las cadenas y brinda una conducción más placentera.
Las cubiertas de contacto representan una de las alternativas más recomendables frente al tiempo desfavorable, tanto con nieve como ante el frío intenso.
Además, cuenta con el beneficio de que ya vienen instalados, lo cual difiere de las cadenas, que requieren ser colocadas…
El inconveniente de las cadenas metálicas reside en que bastantes personas desconocen cómo instalarlas. Si no se dispone de neumáticos de invierno, las fundas de lona constituyen una alternativa eficaz. No obstante, ¡cuidado! Al finalizar el tramo complicado, al igual que sucede con los eslabones, resulta necesario detenerse, descender y quitarlas para evitar que se dañen. Se trata de una de las alternativas más aconsejadas, aunque si se frecuenta la montaña, lo fundamental es considerar las ruedas de invierno, tal como sucede en diversas naciones del norte de Europa o con nuestros vecinos andorranos, donde la ley obliga al uso de gomas específicas durante los meses de frío.
Y para concluir, el hielo. ¿Qué factores es necesario considerar al transitar por una calzada congelada?
La presencia de placas heladas representa el escenario más peligroso para perder el dominio del coche, superando incluso a la nieve recién caída o pisada. Con el fin de gestionarlo, resulta esencial disminuir la marcha y disponer de gomas invernales. En ciertas naciones de Europa, este tipo de cubiertas incorporan clavos específicos que facilitan la tracción sobre superficies gélidas, aunque su uso se limita a regiones donde este fenómeno es frecuente.

