Pedro Bastida, mecánico de la ITV: “Los talleres cambian más baterías en invierno, pero no todas las agotadas hay que reemplazarlas”
Consejos
Las temperaturas extremas afectan el rendimiento de la batería, pero es más perjudicial el frío intenso que el calor canicular
Trabajo en una ITV y esta es la razón por la que no me compraría un coche nuevo

El mecánico Pedro Bastida habla sobre la batería, uno de los componentes más vulnerables de los coches tradicionales
Con la bajada de las temperaturas, miles de conductores se encontrarán este invierno con un problema que suele ir asociado a esta época del año. Los fallos en las baterías son la causa más frecuente de asistencia en carretera según el Barómetro de Averías del RACE, por lo que conviene conocer qué síntomas anticipan que ha llegado el momento de sustituirlas y otros aspectos que influyen directamente en su vida útil.
“Anticiparse a los problemas de la batería no siempre es fácil, pero existen síntomas claros que nos alertan de que algo no funciona correctamente”, explica a Moveo, en La Vanguarida, Pedro Bastida, mecánico de la ITV, con una extensa trayectoria revisando vehículos. La dificultad para arrancar el motor, las luces más débiles de lo habitual o la aparición del testigo en el cuadro son señales que indican que se está agotando.

Los trayectos cortos en ciudad, con constantes arranques y paradas, aceleran el desgaste de la batería
El experto señala que no todas las baterías son iguales y que su elección depende del tipo de vehículo y del sistema eléctrico que tenga. Las convencionales de plomo-ácido son las más básicas y se encuentran en coches sin start&stop. Su vida útil suele estar entre 3 y 5 años, aunque en climas extremos de frío o calor puede reducirse hasta uno y medio o dos años.

Para vehículos con sistema Start & Stop se utilizan baterías EFB (Enhanced Flooded Battery), también de plomo-ácido pero reforzadas. Estas permiten soportar los ciclos constantes de arranque y parada que requiere el sistema, y duran entre 4 y 6 años.
Por último, las AGM (Absorbent Glass Mat) son más avanzadas, pensadas para coches con mayor demanda eléctrica y Start & Stop avanzado. Soportan un número superior de ciclos de carga y descarga y tienen una duración estimada de entre 5 y 7 años, aunque su coste es algo mayor.
Un mantenedor conectado evita que la batería se descargue por completo y prolonga su vida útil
Factores que acortan su vida útil
El uso cotidiano del vehículo influye directamente en su durabilidad. “La conducción urbana, con paradas y arranques frecuentes, somete la batería a un desgaste constante. En cambio, los trayectos largos permiten que se recargue correctamente y sufran menos daños”, asegura el mecánico.
El consumo eléctrico con el motor apagado también afecta su rendimiento. Escuchar música, mantener luces encendidas o usar la climatización durante periodos prolongados mientras el motor está parado acelera el desgaste. Según Bastida, “el frío tiene un impacto más negativo que el calor, ya que dificulta la reacción química interna que genera la corriente”. “Por eso, en invierno es cuando en los talleres sustituimos más baterías”, apostilla.
Recuperación y estado de la batería
“No todas las baterías agotadas están perdidas. Una convencional descargada se puede recuperar si no está sulfatada ni dañada, y las EFB o AGM incluso aguantan descargas profundas”, explica Pedro Bastida. Sin embargo, aclara que una batería gravemente deteriorada debe sustituirse para garantizar un funcionamiento seguro.
Consejos para alargar la vida útil
Pedro Bastida recomienda realizar viajes largos de vez en cuando para que la batería complete el ciclo de carga, evitando trayectos muy cortos y continuos. “Estar arrancando y parando constantemente acaba deteriorando la batería. Por eso, si solo usas el coche en ciudad, lo más indicado es conectar un mantenedor a la batería para mantenerla en buen estado, o hacer un viaje largo de vez en cuando para que le dé tiempo a recuperar completamente el ciclo de carga”.

El mantenedor de batería es un dispositivo que se conecta a la corriente y suministra de manera automática picos de carga cuando la batería empieza a descargarse, así se evita que llegue a “niveles críticos”. “También recomiendo que se utilice en coches que van a estar parados durante más de un mes”, añade Bastida. En este caso, también es conveniente desconectar la batería y estar alerta de que el nivel de carga esté siempre entre el 20 y el 80 %.
El mecánico y creador de contenido también aconseja “invertir en una batería de calidad”. “El mayor coste de una buena batería normalmente se compensa con una vida útil más prolongada y menos problemas en carretera. Por eso, si tienes que elegir entre una batería muy barata y otra, decántate por esta última”, recomienda Bastida.

