Compra por más de 2 millones este Ferrari con un gran inconveniente: no se puede conducir por carretera
Ejemplar único
Este LaFerrari es un prototipo de desarrollo interno de la marca italiana y se ha vendido al público por primera vez

A diferencia del modelo original, este superdeportivo italiano no cuenta con sistema híbrido.
A lo largo de la historia se han llegado a pagar cantidades realmente sorprendentes por automóviles exclusivos o emblemáticos. En ocasiones, el argumento para sus propietarios ha sido poder salir a la carretera con un coche realmente especial. Sin embargo, ejemplares como el Ferrari LaFerrari que puedes ver en las imágenes llaman poderosamente la atención ya que, pese a su alto valor, nunca podrán ser conducidos en la vía pública.
Y es que este llamativo automóvil, que acaba de cambiar de dueño por un precio de 2,06 millones de euros, es un prototipo de desarrollo interno de la marca italiana y no está homologado para circular en carretera abierta. Desde su creación, el coche ha recorrido casi 55.000 km a manos de diferentes ingenieros y probadores de la firma del Cavallino Rampante.

Estos lo utilizaron para calibrar diversos sistemas antes de que el modelo de producción LaFerrari hiciera su debut en marzo de 2013 en el Salón del Automóvil de Ginebra. El prototipo está propulsado por un motor F140 FD V12 de aspiración natural, pero no cuenta con la asistencia eléctrica que equipaba el modelo de producción. Es decir, este ejemplar no es híbrido.
Un superdeportivo mayúsculo
Está propulsado por un motor F140 FD V12 de aspiración natural
Recordemos que dicho V12 sumado al sistema HY-KERS del modelo convencional producía una potencia combinada de 963 CV y un par máximo de 900 Nm. En muchas ocasiones, los fabricantes destruyen sus prototipos una vez que se completa la etapa de desarrollo de cada modelo, pero otros pasan a ser piezas de museo de la propia marca o, como este caso, se acaban poniendo a la venta a clientes.
Algunos de los vehículos de prueba utilizados para probar el sistema de propulsión híbrido previsto originalmente se basaban en el Ferrari 458. Eran versiones modificadas del chasis de aluminio del 458, en lugar de un monocasco de carbono similar al de producción, por lo que su aspecto era completamente diferente al del LaFerrari que acabó en los concesionarios.

Sin embargo, este ejemplar de las fotografías cuenta con un estilo y una estructura casi idénticos a la versión de producción del LaFerrari, excepto el motor eléctrico y la potencia adicional que este aporta al modelo de producción. Tal y como se puede observar, el vehículo aún luce el aspecto de camuflaje bicolor tan habitual en prototipos para disimular el diseño ante posibles fotos “espía” antes de los lanzamientos.
Inicios del modelo
Cuando se lanzó, en 2013, un LaFerrari de serie costaba aproximadamente 1,3 millones de euros
Dicho camuflaje cubre una carrocería de color rojo y elementos de fibra de carbono. Por su parte, el interior adopta el mismo tono que el exterior. Hay que tener en cuenta que algunos elementos, como por ejemplo el volante, son distintos a los del modelo original. Es la primera vez que este prototipo, que no puede matricularse para circular por carretera, sale a la venta al público.
Adquirir un LaFerrari de producción nuevo costaba, cuando se lanzó en 2013, aproximadamente 1,3 millones de euros. Sin embargo, no hay que pasar por alto que el nuevo dueño de la unidad que protagoniza este artículo solo podrá rodar con ella en circuito o tenerla expuesta a modo de pieza de colección.

