Los osos polares del Ártico sorprenden a los científicos: cuanto más escasean los alimentos en su entorno, más incrementa su volumen corporal.
Investigación
Una investigación centrada en las poblaciones de osos polares del archipiélago noruego de Svalbard, un área ártica severamente afectada por el deshielo, señala de forma inesperada que sus niveles de lípidos se han incrementado.

Los osos polares utilizan el hielo como plataforma para cazar focas y morsas

Los osos polares (Ursus maritimus) representan uno de los iconos más evidentes del calentamiento global, y variadas investigaciones han alertado que la pérdida acelerada del hielo marino amenaza su supervivencia en el Ártico. Estos carnívoros emplean la capa de hielo como base para la captura de focas y morsas, además de para establecer sus refugios, lugar donde nacen sus crías. No obstante, un análisis actual ha descubierto un hecho sorprendente: algunos osos polares están ganando masa corporal justamente en los sectores donde la masa helada disminuye, lo que teóricamente dificultaría la obtención de alimento.
La investigación, difundida en Scientific Reports, analizó a los grupos de osos polares del archipiélago de Svalbard, en Noruega, un área del Ártico sumamente impactada por el derretimiento glaciar. De 1979 a 2014, el mar de Barents experimentó una reducción de su entorno de hielo marino de cuatro días anuales, superando por el doble la tasa de otros territorios. “El aumento en la condición física de los osos durante un período de pérdida significativa de hielo marino fue una sorpresa”, sostiene Jon Aars, responsable del análisis e investigador del Instituto Polar Noruego.
Cambio en la alimentación
¿A qué se debe el aumento de peso en los osos polares del Ártico?

De acuerdo con los científicos, el aumento de masa corporal no es producto de una conducta inédita, sino de una transformación en su alimentación y tácticas de depredación. Los osos de Svalbard han comenzado a cazar una mayor cantidad de renos y morsas, especies que han visto crecer su número en el Ártico después de años de caza excesiva. De igual modo, las focas anilladas se agrupan actualmente en superficies de hielo más reducidas, lo que simplifica que sean atrapadas. “Si uno de estos mamíferos descubre que puede atrapar renos, volverá al lugar donde tuvo éxito y seguirá intentando cazarlos”, señala Andrew Derocher, quien participó en la elaboración del estudio.
A lo largo del estudio, los expertos examinaron el índice de condición corporal (BCI) de 770 osos adultos desde 1995 hasta 2019. Luego de una disminución inicial hasta el 2000, los registros empezaron a subir en las décadas siguientes, aun en los lapsos de mayor desaparición de hielo. En efecto, hacia 2004, se calculaba que la población del mar de Barents comprendía entre 1.900 y 3.600 ejemplares, con evidencias de una expansión posterior.

Sin embargo, este suceso aparenta ser un evento aislado y regional, en lugar de un patrón mundial. Según Sarah Cubaynes, científica de la entidad francesa CEFE, los hallazgos en Svalbard se oponen a investigaciones efectuadas en distintas zonas, tales como la bahía de Hudson, donde el estado corporal de los osos polares ha decaído de forma significativa debido al aumento de las temperaturas.
Aars y Derocher alertan de que, si bien el incremento de masa corporal parezca un dato positivo, no asegura la subsistencia en el futuro distante. Según los especialistas, las variaciones detectadas podrían resultar temporales y están sujetas a la permanencia del hielo oceánico y de sus presas. “Probablemente, los osos se verán afectados negativamente en un futuro cercano. Una vez que el hielo disminuya demasiado, no tendremos osos polares”, afirma Derocher.
